Buenos Aires — El gobierno de Javier Milei se dispone a retomar el plan de ARS$2 billones que diseñó Luis Caputo para impulsar un repunte de créditos hipotecarios en Argentina vía fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS.
Casi un mes después de la primera subasta, el Banco Central argentino (BCRA) realizará en los próximos días, por cuenta y orden del FGS, la segunda licitación de plazos fijos para dar fondeo a bancos, según dijeron a Bloomberg Línea dos personas informadas al respecto, que pidieron reserva a la espera de que se oficialice el llamado a licitación.
Presentado por el ministro Caputo en conferencia de prensa el pasado 26 de agosto, el programa para impulsar un repunte de los créditos hipotecarios UVA con fondos del FGS contemplaba la subasta de plazos fijos por hasta ARS$200.000 millones por licitación, por hasta un máximo de ARS$2 billones.
El objetivo de la medida era dar fondeo de largo plazo a entidades para alivianar el descalce que históricamente limitó la oferta de crédito a largo plazo en el país y así reactivar el crédito en pesos, uno de los principales motores de la economía hasta mediados de 2025 y que perdió dinamismo desde el apretón monetario que dispuso el Gobierno en la antesala electoral.
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Cómo fue la primera subasta
En la primera subasta, efectuada el 7 de septiembre, el FGS adjudicó los primeros ARS$200.000 millones. Si bien participaron 18 entidades, que presentaron 42 posturas por ARS$258.640 millones, resultaron adjudicatarias solamente 13. El grueso de los fondos se colocó a mayor plazo: ARS$164.429 millones, el 82% del total, fueron a cinco años, y ARS$35.571 millones a uno.
En el tramo a un año, la tasa quedó en UVA más un spread promedio ponderado de 2,67%; en el de cinco años, en UVA más 4,94%. Ambos valores se ubicaron por encima de los spreads mínimos de 2,5% y 4,5% que había fijado el BCRA.
Los depósitos se ajustan por UVA, la Unidad de Valor Adquisitivo atada a la inflación, de modo que tanto el fondeo de los bancos como los préstamos que otorguen siguen la evolución de los precios.
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Impacto moderado
Por diseño y contexto, dentro del sector esperan que el programa tenga un impacto moderado. Y si bien no se anticipa un boom de créditos hipotecarios en el corto plazo, sí podría implicar un aporte significativo frente al ritmo actual.
El equipo económico espera que la medida termine beneficiando a unas 17.000 o 18.000 familias. También apuestan a un “efecto multiplicador” que motorice otros sectores de la economía (como las ventas de electrodomésticos), además de ayudar a mejorar la formalidad.
A modo de referencia, analistas privados recuerdan que en 2025 se otorgaron unos 44.000 créditos y este año se encamina a terminar en la zona de 30.000, por lo que la medida podría llevar a que los créditos otorgados en este 2026 igualen las cifras de 2025.
El crédito hipotecario en Argentina, agregan, apenas representaba 0,8% del PBI al cierre del primer semestre, por debajo del nivel de 2018 -cuanto tocó 1,4%- y muy lejos de los 6,1 puntos del producto que alcanzó al inicio de 2002.
Desde uno de los bancos privados con mayor cantidad de clientes en el país, una persona informada al respecto dijo a este medio que si bien es positivo el fondeo de largo plazo, para los bancos más grandes no moverá la aguja tener la posibilidad de otorgar 1.000 créditos hipotecarios más o menos. Por eso la persona remarcó que bancos más chicos ‘picaron en punta’ en la primera subasta, ya que el beneficio para ellos es más concreto. Aun así, dijo que la entidad volverá a licitar por fondos en las próximas subastas.
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Crédito hipotecario: cómo funciona el plan de $2 billones que diseñó Caputo
El plan de ARS$2 billones que diseñó el gobierno de Javier Milei para impulsar la actividad vía créditos hipotecarios consiste en un esquema que canaliza fondos del FGS hacia créditos para la compra, construcción o mejora de la primera vivienda, que las entidades deben desembolsar en un plazo máximo fijado en las licitaciones. En la primera subasta, fue de 120 días.
La medida apunta a remediar el descalce de plazos que ha limitado a bancos a otorgar créditos a largo plazo dado que la mayor parte de los depósitos que reciben corresponden a instrumentos de corto plazo o liquidez inmediata.
Cada hipoteca podrá alcanzar hasta 150.000 UVA (unos US$200.000) y tendrá un plazo mínimo de 15 años. A cambio del fondeo, los bancos adjudicatarios asumen un tope de UVA más 7,5% nominal anual, el límite con el que el Gobierno busca abaratar el acceso al préstamo.
Para evitar la concentración de recursos, el monto por banco no puede superar el 2% de su responsabilidad patrimonial computable, el 20% de su cartera hipotecaria ni el límite de crédito que le asigne el FGS. Ninguna entidad puede además ofertar por más del 20% del monto total por licitación, o unos ARS$40.000 millones por subasta.
Una vez adjudicados, los bancos tienen dos días hábiles para constituir los depósitos a nombre de la ANSeS-FGS.
El monto y las condiciones de cada nueva licitación se definirán en los respectivos llamados, según informó el Banco Central.