Salario mínimo 2027 en Colombia: estas son las claves de la negociación que comienza en noviembre

Mientras el Consejo de Estado alista un pronunciamiento sobre el incremento decretado para este año, las partes se alistan para negociar el aumento que se dará para el 2027. Estas son las claves.

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Bogotá — El salario mínimo de 2027 entra en una etapa clave en Colombia. Tras el incremento de 2026 (23%) el Banco de la República ha pedido aplicar parámetros técnicos que contribuyan a llevar la inflación a la meta del 3%.

La discusión formal se desarrollará a finales de noviembre, mientras el Gobierno, trabajadores y empleadores mantienen desde octubre un diálogo tripartito. Paralelo a esto, en Consejo de Estado evalúa si el decreto del aumento de 2026 estuvo ajustado a la ley.

El proceso estará marcado por varios factores. Según ANIF, la definición deberá “considerar el poder adquisitivo de los trabajadores, pero también sus efectos sobre el mercado laboral, la inflación y las cuentas fiscales”.

Hay que precisar que el pronunciamiento que debe hacer el Consejo de Estado no eliminaría el derecho adquirido por quienes reciben el salario mínimo decretado para este año, sino que, sienta las bases para futuros aumentos salariales.

El diálogo ya comenzó

El primero de octubre se realizó la primera sesión extraordinaria de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales de la nueva administración.

En ese encuentro participaron representantes del Gobierno, gremios empresariales, centrales sindicales y organizaciones de pensionados. ANIF aclara que esa reunión no constituyó el inicio formal de la negociación salarial.

Sin embargo, sí abrió una agenda permanente sobre asuntos laborales y regulatorios. Entre ellos están las plataformas digitales, el trabajo doméstico remunerado, la negociación colectiva, la tercerización y la intermediación laboral.

Como resultado, se acordó crear una mesa técnica y jurídica para estudiar las disposiciones que generan inquietudes entre los distintos sectores, de acuerdo con el análisis publicado por ANIF.

Los datos que entrarán en la discusión

La negociación formal comenzará con la instalación de la mesa. Después, hacia finales de noviembre, se conocerán y discutirán las estimaciones de productividad laboral.

A comienzos de diciembre se presentará el dato de inflación de noviembre, junto con otros insumos sobre crecimiento económico, mercado laboral y perspectivas macroeconómicas.

ANIF señala que en años anteriores participaron en esta etapa el DANE, el Banco de la República, el Departamento Nacional de Planeación y los ministerios de Hacienda, Trabajo y Comercio.

Integrantes de la Junta del BanRepública, como Mauricio Villamizar, han señalado que el aumento de 2026 ha sido uno de los “obstáculos para llevar la inflación a la meta”, de ahí que la expectativa para este año sea una decisión técnica que apunte en dirección al control de la inflación.

Con esos insumos sobre la mesa, trabajadores y empleadores presentarán sus propuestas para el incremento del salario mínimo y del auxilio de transporte.

El análisis explica que las partes expondrán sus argumentos, evaluarán escenarios y formularán contrapropuestas, con el objetivo de alcanzar una decisión por consenso.

El Gobierno, por su parte, tendrá el papel de acercar las posiciones y procurar que la discusión considere tanto la protección del poder adquisitivo como las condiciones económicas y laborales del país.

El mercado laboral, otro factor

Para ANIF, la discusión de 2027 también deberá considerar los efectos que atribuye al incremento del salario mínimo de 2026.

El centro de estudios señala que deben tenerse en cuenta la compresión salarial y el aumento en la creación de ocupaciones informales que, según su análisis, generó el incremento aplicado este año.

A esto se suman, de acuerdo con ANIF, presiones inflacionarias asociadas con excesos de demanda y un crecimiento moderado del aparato productivo.

El análisis plantea así que la discusión no se limitará al porcentaje de aumento. La decisión deberá considerar simultáneamente el poder adquisitivo y las condiciones del mercado laboral.

El impacto fiscal

Otro elemento señalado por ANIF son las implicaciones fiscales del aumento del salario mínimo. El centro de estudios menciona tanto el costo de la nómina como el pago de pensiones.

Este punto adquiere relevancia, según el análisis, en un escenario de alta estrechez fiscal. Por ello, ANIF incluye los costos fiscales entre los elementos que deberán ponderarse en la fijación de 2027.

Las fechas que siguen

ANIF indica que, una vez presentados los insumos técnicos, comenzarán las jornadas de concertación entre trabajadores y empleadores.

Si no se alcanza un acuerdo inicial antes del 15 de diciembre, las partes deberán explicar las razones del desacuerdo y estudiar las observaciones formuladas durante el proceso.

Si persiste la falta de consenso, el Gobierno deberá fijar el salario mínimo de 2027 mediante decreto, a más tardar el 30 de diciembre de 2026.