‘Muerte cruzada’ en Ecuador: para S&P la gobernabilidad seguirá siendo “un desafío”

La calificadora de riesgo no modificó su nota sobre la deuda ecuatoriana, aunque advirtió riesgos en base a la inestabilidad política

Foto de las protestas de junio de 2022 en Ecuador.
18 de mayo, 2023 | 02:49 PM

Bloomberg Línea — La disolución del Congreso de Ecuador, tras la convocatoria del presidente Lasso al procedimiento de “muerte cruzada” no tiene implicaciones inmediatas para las calificaciones crediticias soberanas, señaló la calificadora estadounidense S&P Global Ratings. Cabe señalar, de todas formas, que la deuda ecuatoriana tiene una calificación B-, la última escala dentro de lo que se considera grado de especulación y un paso antes de llegar al conjunto donde están los bonos calificados como “Especulación con alto riesgo”.

Si bien S&P Ratings no tiene pensado recortar la nota, por el momento, aclara en un informe reciente: “La gobernabilidad probablemente seguirá siendo un desafío antes y después de las elecciones anticipadas. Las divisiones políticas y regionales, una relación difícil entre diferentes administraciones y grupos indígenas y un débil historial en el cumplimiento de las obligaciones soberanas influyen en nuestras calificaciones”.

Un artículo publicado recientemente por Bloomberg refiere a que el principal temor de los inversores es que la crisis política actual dé lugar a la vuelta del correísmo, movimiento así llamado debido al apellido de su líder, Rafael Correa, expresidente de Ecuador.

Qué contempla la calificación actual de la deuda ecuatoriana

“Nuestra calificación B- incorpora nuestra expectativa de algún retroceso en el reciente fortalecimiento fiscal debido a la agitación política y la disminución de los ingresos petroleros. Estimamos que las necesidades de financiamiento del gobierno, del 6% del PIB, se cubrirán principalmente con préstamos oficiales preacordados”, menciona S&P Global Ratings en su informe.

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No obstante, la calificadora de riesgo destaca en su documento que la reestructuración de la deuda en 2020 aplazó los pagos de capital de los bonos globales hasta 2026-2040 y resalta que el alivio a corto plazo derivado del intercambio de deuda por naturaleza “fue marginal”.

Al mismo tiempo, la firma estadounidense refiere que el 90% de los pagos de deuda local se realizan a entidades del sector público, principalmente al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, lo que reduce el riesgo de refinanciamiento.

Pese a esto último, S&P Global Reiting aclara que podría revisar la calificación a la baja si las condiciones socio-políticas empeoran y/o la respuesta política a ellas debilita la postura fiscal del país “hasta tal punto que afecte la capacidad de Ecuador para pagar su deuda”.

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Déficits fiscales más amplios pueden debilitar aún más la confianza de los inversionistas, aumentar la dependencia del soberano de deuda a corto plazo y aumentar las presiones de liquidez”, concluye el documento.

La caída de los bonos a partir de la decisión de Guillermo Lasso

El bono con vencimiento a 2030 sufrió un retroceso cercano al 6% desde que Lasso anunció la muerte cruzada. Este título tiene actualmente un precio de US$48,29. No obstante, el deterioro del precio de la deuda viene de arrastre: se inició en febrero de este año, luego de que el Gobierno pierda el referéndum y se acentuó con la crisis política.

De esta forma, el riesgo país de Ecuador llegó a los 1.832 puntos y es el tercero más alto de Latinoamérica, detrás del de Venezuela y Argentina.