El dólar gana fuerza y las monedas de América Latina sufren por el efecto en energía e inflación

Divisas de Latinoamérica enfrentan mayor volatilidad por alza del crudo y gas, presión inflacionaria y búsqueda de refugio en el dólar.

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Bloomberg Línea — La escalada de tensión en torno a Irán dispara la volatilidad en las divisas de Latinoamérica, que podrían sentir los efectos de mayores precios del petróleo y el gas, mientras los inversores buscan refugio en el dólar.

Con la escalada de la tensión en Medio Oriente, el canal más directo para las monedas de Latinoamérica “está pasando por la energía y la inflación”, dijo a Bloomberg Línea Emanoelle Santos, analista de mercados de la plataforma de inversiones XTB Latam.

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Explica que la disrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz elevó el riesgo geopolítico y disparó la volatilidad en crudo y gas, lo que reordenó el apetito por riesgo a favor de refugios como el dólar.

En la apertura de este martes, la lempira hondureña lidera el desempeño regional con una leve apreciación de 0,31% a las 8:40 ET.

El sol peruano y el quetzal guatemalteco se mantuvieron estables a las primas horas.

Entre las depreciaciones leves se ubicaron el colón costarricense con un -0,05% y el peso dominicano con un -0,17%.

Luego se observaron caídas más marcadas en el peso argentino con un -0,57% y el peso colombiano con un -0,71%.

El peso uruguayo retrocede un -0,76%, el guaraní paraguayo cae un -0,98%, y el peso mexicano registra una baja de -1,43%.

Las mayores depreciaciones en la apertura correspondieron al real brasileño con un -1,44% y al peso chileno con un -2,27%.

Mayor expectativa de inflación e incertidumbre por tasas

Ante los choques actuales, el mercado ve un repunte en las expectativas de inflación y ven recortes de tasas de interés más difíciles.

Jonathan Fortun, economista del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), dice a Bloomberg Línea que un aumento de 10% en el precio del crudo suele elevar la inflación entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales en economías emergentes, con un traspaso relativamente rápido.

“Eso reduce el margen para que los bancos centrales sigan recortando tasas”, señaló Fortun.

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En crecimiento, explicó que el efecto es asimétrico.

En mercados que son exportadores netos puede sumar entre 0,5 y 1 punto porcentual al nivel de PIB en un horizonte de dos a tres años, mientras que en importadores grandes puede restar hasta 0,8 puntos.

“Esa divergencia termina reflejándose en desempeño relativo de divisas si el shock se prolonga”, señaló Fortun.

En este contexto, “lo normal es ver rangos intradía más amplios en divisas líquidas de la región, junto con episodios de ventas rápidas cuando sube el estrés en acciones y crédito, porque se desarman las posiciones apalancadas y se busca liquidez justo cuando el costo de cobertura sube”, comentó Santos. “La lectura deja de ser homogénea cuando se separa a los exportadores de energía de quienes sufren el shock de costos”.

Resistencia relativa frente al dólar

De acuerdo con la analista de XTB Latam, el peso colombiano y el real brasileño pueden mostrar una resistencia relativa si el petróleo se mantiene alto.

Aunque en Colombia el beneficio externo chocaría con el ruido fiscal y con un banco central que ya reconoce presiones inflacionarias al alza, lo que hace al tipo de cambio más reactivo a los titulares.

En Brasil, un nivel de tasa de política todavía muy restrictivo sostiene el diferencial y puede amortiguar salidas tácticas, pero si la aversión al riesgo se prolonga, suele pesar más el flujo que el nivel de tasa.

De otro lado, según Emanoelle Santos, el peso mexicano tiende a comportarse como termómetro global por su profundidad y por su vínculo con el ciclo de Estados Unidos.

Y el peso chileno y el sol peruano quedan más expuestos a un giro en el crecimiento global que enfríe la demanda por metales, con el cobre ya lejos de máximos recientes y sensible a cualquier señal de desaceleración.

“El mapa de corto plazo se decide por si se normaliza Ormuz, si el shock energético se filtra a la inflación y a las tasas, y si el dólar se fortalece por refugio más que por diferencial”, apuntó.

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