Bloomberg Línea — La segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez está elevando la incertidumbre política en Perú y generando más volatilidad de la prevista en los mercados, según JPMorgan (JPM), en un contexto marcado por encuestas ajustadas, un alto número de votantes indecisos y un nuevo equilibrio legislativo que limitaría cambios estructurales profundos.
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El banco sostuvo que “la incertidumbre sigue elevada y está impulsando más volatilidad de la esperada”, mientras las encuestas muestran “un empate estadístico” antes de la votación del 7 de junio. Para los mercados, el foco no está sólo en quién gane la presidencia, sino en cómo quedará distribuido el poder dentro del nuevo Congreso bicameral que comenzará a operar en julio de 2026.
Ese cambio institucional es central para la lectura de JPMorgan sobre los activos peruanos. La firma considera que la fragmentación política reducirá la probabilidad de reformas radicales y limitará el riesgo de movimientos abruptos en regulación, Constitución o política económica, un factor relevante para acciones, moneda y primas de riesgo.
El informe explica que “ningún partido tiene mayoría, por lo que aprobar legislación requerirá construcción de coaliciones”, mientras partidos de centro como Partido del Buen Gobierno y Obras tendrán una influencia “desproporcionada” dentro del Senado.
JPMorgan considera que ese equilibrio reduce la capacidad de cualquier bloque político para avanzar unilateralmente en reformas profundas. “Para las acciones, esto significa que los cambios radicales en las políticas, como las reformas constitucionales o las modificaciones regulatorias agresivas, son improbables, lo que reduce el riesgo de las noticias y favorece un entorno de inversión más estable”, dice el informe.
Un Congreso dividido reduce el riesgo de cambios radicales
La nueva estructura legislativa incorpora un Senado de 60 escaños y una Cámara de Diputados de 130 miembros. Según JPMorgan, esa distribución redefine el balance político y obliga a negociaciones permanentes para aprobar decisiones clave.
El banco señaló que “ni la derecha ni la izquierda pueden gobernar solas”, debido a que ninguna fuerza alcanza los umbrales necesarios para reformas constitucionales o cambios institucionales de gran alcance. Esa limitación política es uno de los factores que, según la entidad, ayuda a contener el riesgo de eventos extremos para el mercado peruano.
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La lectura es relevante para inversionistas porque parte de la volatilidad reciente en activos locales estuvo vinculada al temor de cambios regulatorios agresivos o revisiones constitucionales. JPMorgan considera ahora que el diseño legislativo hace menos probable ese escenario y favorece un proceso político más gradual.
Tras la primera vuelta, el dólar en Perú (USDPEN) llegó a subir 3%, pero luego recortó las ganancias y desde entonces la divisa acumula un alza de solo 0,58% y cotiza sobre los S/3,41. El índice de la Bolsa de Lima ha logrado azanzar 1,87% desde entonces, aunque registró caídas de 7% en los días sigueintes a la primera elección.
Perú mantiene además un respaldo macroeconómico ligado a su producción de cobre y oro, dos factores que, según el informe, ayudan a amortiguar choques externos y sostienen cierta resiliencia en la renta variable local incluso en medio de la incertidumbre política.
JPMorgan mantiene cautela sobre Perú
Aun con ese marco institucional más restrictivo para reformas profundas, JPMorgan mantiene una recomendación de “Underweight” sobre Perú dentro de América Latina. La posición refleja que el banco sigue viendo riesgos políticos elevados y un escenario electoral abierto, pese a considerar que el Congreso fragmentado limita escenarios extremos.
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La entidad sí mantiene exposición selectiva a acciones peruanas a través de Credicorp, su apuesta preferida para ganar exposición al mercado local. JPMorgan destacó la posición dominante del banco dentro de un sistema financiero con “baja penetración, alta concentración y retornos sobre patrimonio sosteniblemente altos”.
Esa preferencia también refleja que el mercado sigue diferenciando entre riesgo político general y compañías con fundamentos más resistentes. Para inversionistas internacionales, la combinación entre un Congreso dividido, una economía respaldada por metales y entidades financieras con alta rentabilidad está ayudando a evitar una corrección más profunda en activos peruanos.
El comportamiento del voto indeciso seguirá siendo una de las principales variables para los mercados en las próximas semanas. JPMorgan considera que la elección permanece abierta y que la formación de alianzas dentro del nuevo Senado será determinante para definir la dirección política y económica del país después de junio.