El miércoles, gran parte del transporte urbano en Lima y Callao, en Perú, suspenderá sus servicios durante 24 horas ante la inseguridad que afecta a conductores y empresas.
La convocatoria, impulsada por colectivos juveniles y gremios sindicales, rechaza al Gobierno y al Congreso, a los que acusan de no representar al pueblo, así como la inacción estatal ante el avance de la criminalidad.
El asesinato de un chofer, atribuido a mafias extorsivas, desató la respuesta del gremio formal, que exige acciones concretas frente al aumento de la violencia en el transporte urbano