Inversionistas ignoraron la guerra en Irán y ganaron con el rebote del mercado, según Vanguard

Solo el 14% de los inversionistas de Vanguard operó durante las primeras semanas del conflicto entre EE.UU. e Irán. La mayoría optó por mantener sus inversiones.

Por

Bloomberg Línea — La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero puso a prueba a los mercados financieros, impulsó los precios del petróleo y provocó una caída cercana al 9% del S&P 500 entre finales de enero y finales de marzo. Sin embargo, los datos de Vanguard muestran que la mayoría de sus clientes evitó reaccionar a la volatilidad y mantuvo sus estrategias de inversión.

Ver más: La empresa que busca liderar el próximo salto tecnológico apunta a valer US$12.000 millones

Durante las primeras semanas de la guerra, entre el 28 de febrero y el 8 de abril, solo el 14% de los inversionistas de la gestora realizó operaciones. La cifra refleja que la gran mayoría optó por mantener sus posiciones pese a un periodo marcado por movimientos bruscos en los mercados y una elevada incertidumbre geopolítica.

El comportamiento observado por la firma contrasta con la percepción de que los episodios de tensión internacional suelen provocar ventas masivas.

Según Andy Reed, responsable de Investigación en Economía del Comportamiento de Vanguard, “los períodos de incertidumbre en los mercados pueden generar ansiedad en el momento, pero nuestros datos muestran que la mayoría de los inversionistas responden con disciplina en lugar de emoción”.

La evolución posterior del mercado reforzó esa estrategia. Tras tocar mínimos a finales de marzo, el S&P 500 recuperó terreno rápidamente y alcanzó máximos históricos hacia mediados de abril, una recuperación que benefició a quienes permanecieron invertidos durante el episodio de volatilidad.

Las compras superaron ampliamente a las ventas

El informe muestra que incluso entre quienes decidieron operar, la reacción predominante no fue abandonar el mercado. Los inversionistas que realizaron transacciones fueron compradores netos de acciones por una proporción cercana a cuatro a uno frente a los vendedores.

Ese patrón se mantuvo incluso durante las jornadas de mayor volatilidad. La mayoría de quienes operaron lo hizo durante uno o dos días y el cambio neto promedio en la asignación de renta variable fue inferior a cuatro puntos porcentuales.

Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.

Para Vanguard, la actividad observada se mantuvo dentro de los niveles registrados en otros episodios recientes de turbulencia, como los movimientos vinculados a los aranceles en abril de 2025.

Xiao Xu, analista de estrategia de inversión de la firma, señaló que “lo que destaca no es solo cuán pocos inversionistas operaron, sino cómo se inclinaron hacia la volatilidad en lugar de alejarse de ella”. El predominio de las compras sugiere que muchos clientes interpretaron las caídas del mercado como una oportunidad para incrementar exposición a renta variable en lugar de reducir riesgo.

Los datos también revelaron diferencias demográficas en la respuesta al conflicto. Solo el 11% de las mujeres realizó operaciones, frente al 16% de los hombres.

Sin embargo, entre quienes sí transaccionaron, las mujeres mostraron una mayor inclinación a comprar acciones, con una relación de compradores frente a vendedores de cuatro a uno, superior al tres a uno registrado entre los hombres.

Fiona Greig, directora global de Investigación y Políticas para Inversionistas de Vanguard, afirmó que “mantener el rumbo sigue siendo una característica distintiva del éxito de la inversión a largo plazo” y añadió que “las mujeres son particularmente serenas durante la volatilidad del mercado y la utilizan como una oportunidad para comprar en las caídas”.

El análisis también encontró que quienes vendieron acciones tendían a ser de mayor edad. La mediana de edad de los vendedores fue de 56 años, frente a 40 años entre los compradores netos y 48 años entre quienes no realizaron operaciones. El dato coincide con una menor tolerancia a las fluctuaciones de corto plazo a medida que se aproxima la jubilación.

Para Vanguard, la recuperación posterior del mercado ayuda a ilustrar el beneficio de mantener una estrategia de largo plazo durante episodios de tensión.

Los inversionistas que permanecieron invertidos evitaron materializar pérdidas durante la caída y conservaron exposición al repunte que llevó nuevamente al S&P 500 a máximos históricos.

Ver más: ¿A cuánto estará el dólar en América Latina? Esto calcula Morgan Stanley para el segundo semestre

La firma sostiene que el principal riesgo para los inversionistas no fue la volatilidad generada por la guerra, sino abandonar una estrategia definida cuando el deterioro de los titulares dominaba la atención de los mercados.