Bloomberg Línea — Wall Street se acerca al lanzamiento de una nueva categoría de fondos cotizados que permitirá apostar directamente sobre elecciones, decisiones de la Reserva Federal, inflación, recesión o incluso despidos tecnológicos.
Ver más: Bonos de Venezuela enfrentan uno de los procesos de deuda más complejos entre los emergentes
Roundhill, Bitwise y GraniteShares presentaron más de dos docenas de ETF ligados a mercados predictivos, una estructura que transformaría contratos binarios, de “sí o no”, en productos negociables dentro del ecosistema tradicional de ETF.
Los primeros lanzamientos previstos para mayo incluyen fondos vinculados a las elecciones presidenciales de 2028 y a los comicios legislativos de 2026. Entre ellos aparecen tickers como REDP y BLUP, asociados respectivamente a probabilidades de victoria republicana y demócrata en la carrera presidencial.
Los datos incluidos en los documentos muestran que varios contratos ya registran fuerte actividad. Las apuestas sobre una victoria demócrata en 2028 acumulaban más de US$13 millones en Kalshi y cerca de US$80 millones en Polymarket, mientras los contratos republicanos superaban US$14 millones y US$88 millones, respectivamente.
James Seyffart y Eric Balchunas, analistas de Bloomberg Intelligence, sostuvieron que “los mercados predictivos están a punto de recibir el tratamiento ETF y creemos que será un éxito”, mientras estiman que podría convertirse en “una enorme nueva categoría de ETF” comparable con el desarrollo de fondos cripto, ETF de resultado definido o productos apalancados sobre acciones individuales.
De contratos binarios a fondos cotizados
La estructura de estos ETF se aparta de los fondos políticos tradicionales que compran acciones de sectores supuestamente beneficiados por determinados gobiernos. En este caso, el producto no busca capturar el impacto económico posterior a una elección o a una decisión de tasas, sino el resultado del evento mismo.
Los prospectos muestran que los fondos obtendrían exposición mediante swaps vinculados a contratos de eventos regulados por la CFTC. El funcionamiento es binario: si el resultado apostado ocurre, el contrato converge hacia US$1; si no ocurre, converge hacia US$0.
→ Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
El retorno depende del precio al que el inversionista entra a la exposición antes de que ocurra el evento. Si los operadores en plataformas de contratos de eventos asignan una probabilidad de 60% a una victoria electoral, por ejemplo, el contrato podría negociarse cerca de US$0,60.
En ese escenario, una inversión de US$100 permitiría obtener exposición equivalente a unos 166 contratos de US$1 de valor nominal. A modo de ejemplo, si el resultado finalmente ocurre, cada contrato convergería hacia US$1 y la posición pasaría a valer cerca de US$166. Si el evento no ocurre, el valor caería prácticamente a cero.
Esa mecánica aparece repetida en los documentos regulatorios mediante advertencias explícitas sobre riesgo extremo. Los prospectos señalan que “el fondo perderá sustancialmente todo su valor” si el evento proyectado no se concreta.
Parte del atractivo para las gestoras está en trasladar mercados que hoy operan principalmente mediante aplicaciones especializadas hacia un vehículo familiar para inversionistas y asesores financieros. Seyffart y Balchunas afirmaron que “la principal explicación para su éxito futuro puede resumirse en una palabra: conveniencia”, al sostener que muchos operadores prefieren mantener exposición desde una sola cuenta de corretaje en lugar de utilizar múltiples plataformas independientes.
Ese argumento replica parte de la lógica observada con los ETF de bitcoin al contado. Bloomberg Intelligence recordó que muchos inversionistas cuestionaron inicialmente la necesidad de esos productos porque la exposición ya existía mediante exchanges cripto, aunque posteriormente los ETF captaron alrededor de US$70.000 millones desde su lanzamiento en 2024.
La apuesta de las gestoras es que ocurra algo similar con los mercados predictivos. Bloomberg Intelligence estimó que los activos bajo gestión de esta categoría podrían alcanzar miles de millones de dólares antes de las elecciones presidenciales de 2028.
Ver más: Goldman ve potencial para el carry trade y destaca a estas dos monedas de América Latina
Kalshi gana terreno mientras la SEC revisa la estructura
Los documentos regulatorios muestran además un elemento relevante dentro de la arquitectura del mercado: Kalshi aparece como la única plataforma mencionada explícitamente en algunos filings recientes, mientras Polymarket no figura nombrada.
Eso refleja la importancia del marco regulatorio en esta nueva categoría. Kalshi opera bajo supervisión de la CFTC como mercado autorizado de contratos de eventos, mientras la estructura de los ETF depende de instrumentos derivados ligados a esos contratos.
Reuters informó que los lanzamientos previstos inicialmente para esta semana fueron retrasados mientras la SEC solicita información adicional sobre la mecánica de los productos y sus disclosures. Según personas familiarizadas con el proceso citadas por la agencia, la demora sería temporal.
Balchunas señaló posteriormente que Roundhill presentó una nueva fecha efectiva para el 11 de mayo, aunque indicó que el calendario todavía podría modificarse tras conversaciones con el regulador.
Los contratos ligados a elecciones presidenciales y legislativas son apenas el punto de partida. Los filings ya incluyen fondos vinculados a inflación, recesión, desempleo, despidos tecnológicos y precios del petróleo. Bitwise incluso presentó una propuesta para un ETF asociado a la probabilidad de que el crudo supere US$120 por barril este año.
Apuestas sobre el impacto macro
El desarrollo de estos ETF también refleja un cambio más profundo en la forma de operar eventos macroeconómicos y políticos.
Ver más: JPMorgan dice que ahora es más difícil elegir acciones en América Latina y destaca 29 empresas
Tradicionalmente, inversionistas y estrategas intentaban anticipar qué sectores se beneficiarían de determinadas elecciones o decisiones de política monetaria. Bloomberg Intelligence argumentó que ese enfoque mostró errores frecuentes durante los últimos ciclos políticos estadounidenses.
El informe destacó que muchos analistas esperaban caídas bursátiles tras la victoria de Donald Trump en 2016, aunque el mercado terminó subiendo. También recordó que sectores asociados a combustibles fósiles registraron algunos de sus peores desempeños relativos durante la presidencia de Trump, pese a que buena parte de Wall Street anticipaba el efecto contrario.
Seyffart y Balchunas señalaron que “los mercados predictivos eliminan la necesidad de depender de encuestas políticas, que estuvieron salvajemente equivocadas en el pasado”, mientras consideran que estos ETF permiten exposición directa al evento sin necesidad de anticipar cómo reaccionarán acciones, bonos o sectores específicos.
Esa lógica explica por qué las primeras propuestas ya no se limitan a política electoral. La industria proyecta productos ligados a decisiones de tasas de la Fed, datos de inflación o probabilidades de recesión. Bloomberg Intelligence afirmó que “la idea de apostar sobre si la Fed elevará tasas, sin tener que calcular qué comprar o vender para beneficiarse de esa decisión, tendrá atractivo para algunos”.
La evolución de esta categoría dependerá ahora de dos variables centrales: la respuesta regulatoria de la SEC y la capacidad de estos productos para atraer volumen más allá del interés especulativo inicial. Las próximas semanas podrían mostrar si Wall Street logra convertir contratos binarios de mercados predictivos en otra gran expansión del universo ETF.