Bloomberg — Este año será clave para los inversores en tecnología climática, tras un 2025 sorprendente y, por momentos, inestable.
La ley impositiva del presidente Donald Trump recortó el apoyo a muchas tecnologías verdes, pero también aportó mayor claridad para los inversores. En combinación con los recientes recortes de tasas de interés de la Reserva Federal, quienes financian proyectos de tecnología climática planean emitir más cheques en 2026 y tienen una idea más definida sobre dónde colocar sus apuestas.
Las políticas de Trump, el avance de la inteligencia artificial y la electrificación —tendencias que influyeron en el panorama de inversiones de 2025— volverán a marcar el pulso en 2026. Las startups que busquen financiamiento deberán, además, presentar un caso de negocio sólido que vaya mucho más allá de la reducción de emisiones.
“El umbral para invertir en tecnología climática es más alto que nunca”, afirmó Sean O’Sullivan, fundador y socio gerente de SOSV, uno de los fondos de capital de riesgo más activos del sector. “La reducción de emisiones no es suficiente para justificar una inversión”.
Sin embargo, a medida que los inversores en tecnología climática se concentran en un puñado de áreas prometedoras, las valuaciones en alza en sectores como la industria nuclear —en pleno auge— generan cautela entre algunos financiadores. Otros factores, como la intensificación de las catástrofes naturales, están llevando a considerar inversiones en empresas enfocadas en la adaptación, un segmento históricamente relegado.
La inversión en acciones y el valor de las fusiones y adquisiciones en el sector de tecnología climática de Estados Unidos ascendieron a unos US$42.000 millones durante los primeros nueve meses del año pasado, según los últimos datos disponibles de BloombergNEF. Con el temor a una posible burbuja en torno a la inteligencia artificial, este año pondrá a prueba cuán sólido es el ecosistema de inversión en tecnología climática. Bloomberg News conversó con más de una docena de inversores para conocer hacia dónde creen que debería —o no— dirigirse el capital verde inteligente en 2026.
Optimismo
Energía limpia
Pese a las especulaciones sobre una burbuja de la inteligencia artificial, casi todos los inversores consultados por Bloomberg News coincidieron en que las empresas que atienden la demanda energética de los centros de datos siguen siendo apuestas atractivas. El abanico incluye desde startups de geotermia de nueva generación hasta desarrolladores de proyectos de energías renovables y compañías de software enfocadas en mejorar la eficiencia energética.
La demanda energética de los centros de datos en Estados Unidos podría aumentar un 130 % hacia 2030 respecto de los niveles de 2024, según la Agencia Internacional de la Energía. Incluso si solo se materializara la mitad de ese crecimiento, seguiría siendo una “oportunidad enorme”, señaló Rajesh Swaminathan, socio de Khosla Ventures.
El auge de la inteligencia artificial no es el único motivo del entusiasmo inversor en startups vinculadas a la energía. La adopción creciente de vehículos eléctricos y bombas de calor también está impulsando la demanda energética, al igual que el impulso del gobierno de Trump para revitalizar la manufactura doméstica.
Otro factor que alimenta el optimismo es la aparición de oportunidades para adquirir empresas de energía limpia cuyas valuaciones se han reducido, según Hans Kobler, fundador y socio gerente de Energy Impact Partners. Aunque varias firmas eólicas y solares con sede en Estados Unidos quebraron en los últimos años debido al aumento de los costos de financiamiento y a cambios en el contexto político, la economía de las energías renovables “tiene sentido desde el punto de vista fundamental” en muchos lugares, afirmó Kobler.

Tecnología de redes eléctricas
El principal índice de redes eléctricas del Nasdaq superó a otros grandes índices bursátiles, con ganancias cercanas al 30% en 2025. Pero incluso después de ese sólido desempeño, los inversores aseguran que el apetito por las acciones vinculadas a la tecnología de redes eléctricas sigue siendo elevado.
Más allá del crecimiento de la demanda de energía, las necesarias —y postergadas— actualizaciones de infraestructura probablemente ayuden a que el rally continúe este año y más adelante. “Vemos la oportunidad de capitalizar retornos compuestos y obtener rendimientos superiores al promedio en tecnología de redes durante los próximos 10 años”, afirmó Chat Reynders, director ejecutivo de Reynders, McVeigh Capital Management, una firma de inversión con sede en Boston.
La inversión en redes eléctricas en Estados Unidos alcanzó los US$115.000 millones el año pasado —alrededor de una cuarta parte del total global— y se proyecta que supere los US$128.000 millones en los próximos dos años, según BloombergNEF. Ese crecimiento beneficiará a empresas que van desde fabricantes de hardware hasta desarrolladores de software y proveedores de almacenamiento de energía a escala de servicios públicos.
“Queremos un sistema energético que sea accesible, confiable y más barato, y eso viene de la mano de contar con una red eléctrica sólida”, señaló Bala Nagarajan, director gerente de S2G Investments. “Todos esos factores me dan tranquilidad de que 2026 seguirá siendo un año bastante robusto para la tecnología de redes”.
Preparación ante desastres
Habrá “más apetito” por financiar proyectos de adaptación a medida que el cambio climático intensifica los fenómenos meteorológicos extremos, afirmó Jens Peers, director de inversiones en acciones sostenibles de Mirova US.
Según explicó, su firma busca invertir en empresas que cotizan en bolsa y prestan servicios a comunidades expuestas a riesgos climáticos significativos. Esos servicios pueden ir desde tareas de limpieza posteriores a desastres hasta la construcción de infraestructura, como islas artificiales, para proteger la costa frente a marejadas.
En Estados Unidos, la preparación y la recuperación ante desastres ya constituyen un gran negocio. Un índice que agrupa a unas 100 grandes empresas cotizantes dedicadas a la preparación y respuesta ante desastres superó al S&P 500 en 6,5% anual entre octubre de 2015 y octubre de 2025, según datos de Bloomberg Intelligence.
VER MÁS: Las 14 tendencias globales que marcarán el clima en 2026
Dividido
Energía nuclear
Las startups nucleares recibieron alrededor de una quinta parte de todo el financiamiento de capital de riesgo en tecnología climática durante los primeros nueve meses de 2025, y las empresas nucleares que cotizan en bolsa registraron un repunte en sus acciones, impulsado en gran medida por la promesa de la tecnología para cubrir la demanda energética de la inteligencia artificial. Sin embargo, el sentimiento de los inversores está dividido sobre si el sector sigue siendo una buena oportunidad en 2026.
El salto en las valuaciones de las compañías nucleares deja a algunos inversores indecisos. La empresa de reactores modulares pequeños Oklo Inc., por ejemplo, vio subir sus acciones más de 200% el año pasado, pese a no generar ingresos y a estar aún lejos de iniciar operaciones comerciales.
Como los fundamentos de muchas acciones nucleares no justifican sus valuaciones, la necesidad de “girar hacia otra cosa es bastante evidente”, dijo Garvin Jabusch, director de inversiones de Green Alpha Advisors.
Kobler, de Energy Impact Partners, también pidió cautela. Si bien su firma invirtió anteriormente en energía nuclear, señaló que es poco probable que lo vuelva a hacer debido a la naturaleza intensiva en capital del sector y a un camino largo (y posiblemente accidentado) hasta lograr monetizar la tecnología.
No obstante, algunos de los mayores inversores en tecnología climática siguen comprometidos con el sector, en particular con la fusión. La firma de capital de riesgo del magnate tecnológico Chris Sacca está recaudando un nuevo fondo destinado a la fusión nuclear. Swaminathan, de Khosla Ventures, dijo que su equipo también “redoblará” la apuesta por inversiones nucleares en 2026. Aunque reconoció que el sector se volvió muy demandado, afirmó que “la valuación actual es muy, muy razonable” dada su potencialidad.
La industria en expansión también atrajo a algunos recién llegados inesperados. Trump Media & Technology Group Corp., la empresa detrás de la plataforma de redes sociales del presidente, anunció en diciembre que se fusionaría con la startup de fusión nuclear TAE Technologies en una operación llamativa valuada en más de US$6.000 millones.

Bajista
Proteínas alternativas
Las empresas de proteínas alternativas con sede en Estados Unidos registraron un fuerte repliegue de los inversores en 2025: el financiamiento de capital de riesgo para tecnología de cultivo celular cayó alrededor de 90% frente al año anterior, según PitchBook. Y es poco probable que este año se produzca un cambio de tendencia.
“Hasta ahora, muy pocas compañías de proteínas alternativas han cumplido la promesa de aumentar la asequibilidad mientras reducen las emisiones”, dijo O’Sullivan, de SOSV. Pese a años de esfuerzos, la mayoría de las startups que trabajan en el cultivo de carne a partir de células animales todavía tienen dificultades para competir con el statu quo en costo, sabor y apariencia del producto. El problema se ve agravado por el lento avance en la obtención de aprobaciones regulatorias para ventas comerciales.
“Es un ámbito difícil para invertir”, señaló O’Sullivan, cuya firma ha respaldado a un grupo de productores de proteínas alternativas, aunque se muestra cada vez más cauta a la hora de apoyar nuevas iniciativas.
Agricultura sostenible
Algunos subsectores de la tecnología agrícola, como la automatización y la agricultura de precisión, probablemente cuenten con apoyo de los inversores debido a la persistente escasez de mano de obra y al interés de los productores por reducir costos. Sin embargo, el entorno de financiamiento es “realmente desafiante” para muchos otros segmentos de la agricultura sostenible, dijo Josh Posamentier, socio gerente y cofundador de Congruent Ventures.
Un ejemplo son los cultivos resilientes al clima. Si bien es clave desarrollar nuevas variedades que resistan el calor extremo o toleren ataques de plagas, “hoy no hay capital para eso porque no existe un entorno de salida”, afirmó Posamentier.
Las fusiones y adquisiciones en la agricultura de cultivos en Estados Unidos cayeron a cero en los primeros nueve meses de 2025, desde US$38 millones un año antes, según BNEF. Esto ocurrió luego de que las operaciones de M&A del sector ya se hubieran desplomado cerca de 97% en términos de monto en 2024 frente a los niveles de 2023.
VER MÁS: Qué significa que Trump retire a EE.UU. de la convención de la ONU sobre Cambio Climático
“Eso prácticamente congeló ese espacio”, dijo Posamentier, una situación que, según indicó, no cambiará a menos que mejore el entorno de salidas.
Lea más en Bloomberg.com












