Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, pero su producción actual representa menos del 1% de la oferta global e incrementarla requerirá de fuertes inversiones y mayor claridad política.
El mercado de bonos reaccionó con fuerza ante el cambio político en Caracas, pero las estimaciones de recuperación siguen limitando el entusiasmo de fondo.
Tras la caída de Maduro, Barclays ajustó su visión sobre los bonos venezolanos, pero advierte que la recuperación dependerá de la transición política, el alivio de sanciones y la inversión en petróleo.
El indicador BETI de Barclays cayó por debajo de -7 por primera vez desde agosto, nivel que ha anticipado repuntes del S&P 500 con una tasa de acierto del 90% en la última década.
Dos referentes del mercado muestran niveles de valoración sin precedentes en las acciones estadounidenses, lo que sugiere un mercado en territorio de euforia y riesgo de corrección.
Al grupo, que se espera que también incluya a Barclays Plc, se le asignó entre el 1% y el 5% de la financiación, menos del 10% que algunos habían esperado inicialmente.
El indicador bursátil de Barclays ha acertado en otras ocasiones este año, como a principios de agosto, cuando emitió una señal de “compra” rotunda tras un débil informe de nóminas no agrícolas.
Los principales bancos de Wall Street han elevado sus proyecciones para el S&P 500 para el fin de año. Las revisiones se apoyan en resultados corporativos sólidos.
La mesa de renta fija ingresó 1.450 millones de libras, un 26% más que hace un año, mientras que la mesa de renta variable ganó 870 millones de libras, un 25% más que hace un año.
Un indicador de Barclays Plc sobre “exuberancia irracional” del mercado ha vuelto a dos dígitos por primera vez desde febrero, alcanzando niveles que en el pasado indicaban una efervescencia extrema.
El estratega jefe de crédito de Goldman Sachs, Lotfi Karoui, también ha visto un potencial para que más compradores de alto rendimiento entren en el mercado.