Bloomberg — SpaceX (SPCX) está emitiendo bonos con grado de inversión por primera vez, en lo que se prevé que sea el inicio de una masiva campaña de endeudamiento para financiar las ambiciones de inteligencia artificial de la compañía tras su histórica oferta pública inicial de US$75.000 millones.
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Bank of America Corp (BAC), Citigroup Inc (C), Goldman Sachs Group Inc (GS), JPMorgan Chase & Co (JPM) y Morgan Stanley (MS) —los bancos que proporcionaron financiación puente temporal a la empresa— están organizando reuniones telefónicas con inversores para este lunes, según una persona con conocimiento del asunto, que pidió no ser identificada porque no está autorizada a hablar públicamente.
Se espera que a esto le siga una emisión de bonos, con vencimientos que oscilen entre los cinco y los 30 años, según indicó esa persona.
El conglomerado de cohetes, satélites e inteligencia artificial de Elon Musk pretende recaudar al menos US$20.000 millones con esta emisión, según informó Bloomberg la semana pasada. Los fondos recaudados se destinarán a refinanciar el préstamo puente de aproximadamente la misma cuantía, una línea de crédito que constituye la mayor parte de la deuda a largo plazo de SpaceX, que asciende a US$29.100 millones.
La semana pasada, SpaceX recibió calificaciones del nivel BBB por parte de las tres principales agencias de calificación de bonos, lo que allana el camino para obtener financiación a un costo menor. Moody’s Ratings y Fitch Ratings calificaron la deuda de SpaceX con Baa1 y BBB+, respectivamente, es decir, tres niveles por encima del grado “basura”. S&P Global Ratings le asignó una calificación de BBB, un nivel por debajo.
La oferta pública inicial (OPI) de SpaceX, que batió todos los récords, convirtió a esta startup en una de las empresas cotizadas más valiosas del mundo y a su fundador en el primer “billonario” del mundo. La empresa disponía de casi US$101.000 millones en efectivo y equivalentes a fecha de 19 de junio, según indicó en un documento presentado ante las autoridades reguladoras.
En reuniones previas con posibles inversores de capital, el director financiero de la empresa, Bret Johnsen, y la presidenta, Gwynne Shotwell, afirmaron que esperaban que la OPI fuera la última vez que SpaceX vendiera acciones. En lugar de recaudar miles de millones diluyendo la participación de los accionistas —incluido el propio Musk—, el plan consiste en recurrir a los mercados de deuda tras haber obtenido calificaciones de grado de inversión a lo largo de todo el proceso de salida a bolsa, según fuentes conocedoras del asunto.
El auge de la deuda en IA
Musk ha recurrido ampliamente a los mercados de deuda para adquirir o hacer crecer sus negocios, consiguiendo miles de millones en compromisos bancarios y estructurando financiaciones complejas. Aun así, ninguna de sus empresas ha emitido hasta ahora bonos corporativos con calificación de grado de inversión en el mercado público, mientras que Musk afirmó en una publicación en X que la calificación crediticia de Tesla Inc (TSLA) es “ridículamente baja”.
Los analistas de Oppenheimer & Co, liderados por Timothy Horan, prevén que la empresa acumule más de US$400.000 millones en deuda neta para 2031. Esa cifra supera con creces la que casi todas las empresas estadounidenses tienen actualmente en sus balances y triplicaría con creces la de Oracle Corp (ORCL). Los analistas prevén que la deuda sea la principal fuente de financiación de la empresa, complementada con unos US$40.000 millones de capital adicional, según indicaron en una nota del 18 de junio.
La primera emisión de bonos de alta calificación de SpaceX es la última de una oleada de operaciones gigantescas por parte de empresas tecnológicas que impulsan el auge de la inteligencia artificial. Alphabet Inc (GOOGL), Amazon.com Inc (AMZN) y otras empresas han captado más de US$300.000 millones en deuda vinculada a la IA desde noviembre en múltiples mercados de crédito, lo que ha impulsado una emisión casi récord este año, según los estrategas de JPMorgan.
Hasta ahora, los inversores han absorbido con facilidad la oferta. La reciente venta de bonos de Nvidia Corp por valor de US$25.000 millones, la última megatransacción, atrajo órdenes que superaron en más de tres veces el volumen de la oferta.
El monitor de deuda para infraestructura de IA de Bloomberg:
Se espera que la IA sea un motor clave de los beneficios de SpaceX en los próximos años, ya que la empresa se ha asegurado contratos por valor de aproximadamente US$75.000 millones para proporcionar potencia de cálculo a Google y a Anthropic PBC.
La franquicia de la empresa en la explotación de la red de banda ancha Starlink, así como su relevancia estratégica para el Gobierno de EE.UU. como principal proveedor de lanzamientos para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y el Departamento de Defensa, fueron factores citados por Moody’s a la hora de asignarle una calificación de grado de inversión.
Sin embargo, los enormes planes de inversión conllevan riesgos.
La construcción de centros de datos y otras infraestructuras de IA requiere enormes cantidades de capital y se prevé que consuma liquidez durante años; además, los proyectos podrían enfrentarse a un escrutinio regulatorio y a críticas por su consumo energético y su impacto medioambiental, señaló Moody’s en una nota. La empresa también se enfrenta a elevados riesgos de gobernanza debido al poder de voto concentrado de Musk y a la limitada supervisión independiente por parte del consejo de administración, añadió la agencia de calificación.
--Con la colaboración de Davide Barbuscia y Dan Wilchins.
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