ESG

Pobreza en Latinoamérica crecería a 36,9% de la población tras Covid-19: BID

Un estudio de la organización financiera internacional destaca que el 80% de las personas que caerían en pobreza viven en áreas urbanas.

Personas que reciben apoyo en comida afuera de la Biblioteca Parque Estadual en Río de Janeiro.
02 de octubre, 2021 | 08:19 am
Tiempo de lectura: 4 minutos

Bloomberg Línea — Desde la década de los noventa, América Latina venía experimentando una disminución continua de la desigualdad económica, el crecimiento de los ingresos, y el cierre de brechas bajo distintas categorías, un panorama que se vio ensombrecido con la llegada del Covid-19.

La pandemia provocó una serie de duras medidas de emergencia con la que los gobiernos han buscado contener los contagios pero que, a su vez, frenaron la actividad económica y tuvieron un fuerte impacto sobre el empleo. Al menos 26 millones de personas en la región perdieron sus puestos de trabajo en 2020, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los salarios disminuyeron y las horas trabajadas se redujeron.

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Los más afectados fueron los trabajadores informales e independientes, aquellos con menores niveles de educación, las mujeres y los jóvenes.

Así, la pandemia revirtió los avances que habían alcanzado los países de la región entre los años 2000 y 2019 empujando la incidencia de la pobreza en América Latina y el Caribe de 30,6% a 36,9% de la población, según el estudio ¿Cómo afecta el COVID-19 a los niveles de desigualdad? del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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“Las políticas implementadas para contener la pandemia han supuesto grandes desafíos para las clases medias y bajas en nuestros países. Muchos hogares perdieron sus trabajos y sus ingresos por los confinamientos y el paro de la actividad económica, afectando el bienestar social durante la pandemia. Muy probablemente, esta afectación no se observe solo en el corto plazo”, apunta BID en su informe y agrega que “se espera un retroceso fuerte en las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias, especialmente entre las poblaciones más vulnerables”.

La pobreza, según el BID, no es sólo una condición económica, esto es, la carencia de bienes y servicios necesarios para vivir como son los alimentos adecuados, el agua, la vivienda o el vestuario. Es también la falta de capacidades y oportunidades para cambiar estas condiciones.

La tasa de incidencia de la pobreza se basa en el umbral de un ingreso de US$2 diarios.

Golpes específicos

De acuerdo con el estudio, 27% de los trabajadores son vulnerables y están expuestos a una fuerte reducción de sus ingresos tomando en cuenta los sectores económicos más afectados, el tamaño de las empresas y la forma de contratación.

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El número de hombres ocupados en la región se redujo 8,3% en promedio, mientras que la ocupación de las mujeres cayó 12,7%.

Números de principales economías

En México, las personas en condición de pobreza fueron 55.7 millones durante 2020, un alza de 3.8 millones frente al registro de 2018, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) de ese país.

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De acuerdo con los consejeros de Coneval, la pandemia influyó directamente en la pérdida de ingresos de las personas, sobre todo en las entidades cuyo principal motor económico es el turismo.

Según Cepal, la tasa de pobreza en México se elevó al 49.9% en 2020 desde un 41.5% en 2018, y se estima que logre una reducción al 48% este año.

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En el país más grande de la región, Brasil, el 24,7% de la población vivía en situación de pobreza en 2019, año en el que todavía no impactaba la pandemia en la región. Esta cifra representó una caída de 0,6% con respecto al 2018, de acuerdo con los últimos datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Lo anterior se traduce en casi 52 millones de pobres.

Ver más: Dato INDEC: ¿qué nivel de ingresos necesitó una familia argentina para no caer en la pobreza en agosto?

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Escenario prepandémico (2000-2019)

Ingresos

  • Un crecimiento de los ingresos de las personas entre los 15 y los 65 años se venía evidenciando en ese periodo. Incluso, los ingresos de las personas que menos ganaban estaban creciendo más que los de aquellas que reciben salarios más altos
  • En promedio, los salarios reales por hora aumentaron cerca de 25%
  • Un análisis de la evolución de los salarios por percentiles destacó que los salarios por hora de las personas con cifras más bajas crecieron en 83%

Brechas

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  • La brecha salarial por zona se ha reducido, pero continua existiendo una diferencia entre las personas que viven en zonas urbanas y en zonas rurales
  • La brecha salarial se redujo por debajo de 40%
  • Por nivel educativo: una persona que terminó sus estudios de educación superior en el 2000 ganaba el doble que una que terminó la primaria. En 2019 esa diferencia se redujo a 62%.
  • La brecha de género en el mercado laboral también ha tenido cambios significativos, pero siguen existiendo grandes diferencias si se toman en cuenta otras variables

Para 2019, las mujeres representaban 42% de la fuerza laboral en la región, cinco puntos porcentuales más que en 2000, pero por otro lado, los hombres jefes del hogar ganaban aproximadamente 8% más que las mujeres jefas de hogar.

  • La brecha salarial entre trabajadores formales e informales se redujo en un 10%. No obstante, para 2019, un trabajador formal todavía ganaba cerca de un 40% más que un trabajador informal.

Ver más: Regreso a clases, insuficiente para combatir pobreza multidimensional en Colombia

El futuro

El documento destaca que 80% de las personas que caerían en pobreza viven en áreas urbanas.

Paraguay y Colombia serían los países con el mayor aumento de la pobreza con un alza de tasas de 12,4 y 8,1 puntos porcentuales, respectivamente, y sufrirían los mayores efectos sobre la desigualdad de ingresos, junto con Ecuador. Mientras que los países con los índices de pobreza más bajos, como Chile y Perú, enfrentarían un aumento potencial de 3,3 y 6,6 puntos porcentuales, respectivamente, y tendrían los menores efectos en desigualdad.

Laura Ripani, jefa de la División de Mercados Laborales del BID, dijo que el escenario abre una oportunidad para enfrentar problemas estructurales en la región como las brechas escondidas que persisten en el mercado laboral, considerando una recuperación económica con un enfoque inclusivo, en donde se favorezca la creación de empleo formal, el emprendimiento, la protección social y la ampliación de programas sociales.

La recuperación económica estará limitada por los recursos fiscales y en este contexto, según el BID, la pandemia representa un reto para los gobiernos regionales para impulsar reformas en el mercado laboral y en las condiciones de los trabajadores y los hogares.



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