Cuanto más alto sea el precio, más hay que pensar en comprar un vehículo eléctrico ahora en lugar de esperar un par de años más.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Bloomberg Opinión — Los fabricantes de automóviles se han pasado el año pasado anunciando planes de modelos de vehículos eléctricos e instalaciones de producción. Esto hace que 2022 sea un año en el que un número creciente de consumidores sopesará si es el momento de comprar su primer vehículo eléctrico. ¿Vale la pena dar el paso?

Eso depende probablemente del precio y del segmento de mercado que se considere. En mi opinión, cuanto más alto sea el precio, más hay que pensar en comprar un vehículo eléctrico ahora en lugar de esperar un par de años más. Aquí hay un par de razones por las que hacerlo: Primero, los fabricantes de automóviles están lanzando sus modelos de gama alta antes que los de gama baja, por lo que la selección es mejor en el extremo superior. También hay que tener en cuenta el valor residual de los vehículos usados en el futuro: la demanda de autos de gasolina se reducirá, por lo que comprar uno nuevo ahora significa que valdrá mucho menos en el momento en que esté listo para cambiarlo.

PUBLICIDAD

Es importante tener en cuenta que gran parte del comportamiento de los consumidores se debe a las acciones de los fabricantes de automóviles. Los fabricantes han recibido el mensaje de los inversionistas de que serán recompensados por acelerar la transición a los eléctricos, mientras que los beneficios de los vehículos de gasolina servirán principalmente para financiar esas inversiones. Los principales fabricantes de automóviles, siguiendo el ejemplo de Tesla Inc. (TSLA), están comenzando con los modelos de gama alta porque es donde la demanda de los consumidores es más fuerte y porque es más fácil ser rentable en los puntos de precio más altos, mientras que los volúmenes de ventas siguen siendo muy inferiores a los vehículos de gasolina.

Además de tentar a los consumidores, los creadores de tendencias de la industria están dando altas calificaciones a estos nuevos y costosos modelos de vehículos eléctricos. La revista MotorTrend nombró al R1T de US$74.000 de Rivian su camioneta del año, y al Lucid Air, aún más caro, su auto del año. Ambos vehículos comenzaron recientemente las entregas al consumidor y tienen largas listas de espera.

ADEMÁS: Los titanes automotrices están planeando el derrocamiento de Elon Musk

PUBLICIDAD

Tal vez estés impresionado por lo que has visto hasta ahora, pero prefieras esperar un poco más hasta que la infraestructura de los vehículos eléctricos, como las estaciones de carga, esté más desarrollada. Pero el cálculo del valor de la compra de cualquier vehículo nuevo incluye lo que valdrá años más tarde, cuando esté listo para cambiarlo o venderlo. El promedio de tiempo que los conductores conservan los vehículos nuevos es de 6 años. Así que si vas a comprar un vehículo nuevo en 2022, deberías pensar en el mercado de autos usados en 2028 o más adelante.

Los datos demográficos de los propietarios de vehículos eléctricos se parecen mucho a los de Elon Musk, CEO de Tesla: en promedio, son hombres, tienen entre 40 y 55 años y cuentan con unos ingresos familiares anuales de más de US$100.000. Mi colega Nat Bullard publicó recientemente algunas tablas adicionales sobre la demografía de los compradores de vehículos eléctricos. El porcentaje de vehículos nuevos vendidos en EE.UU. que son eléctricos en 2022 podría seguir siendo de un solo dígito, pero para este grupo demográfico estará muy por encima de eso.

De cara a 2028, cuando la cuota de mercado global de los vehículos eléctricos en EE.UU. podría alcanzar el 30%, la mayoría de los consumidores jóvenes y de mediana edad con poder adquisitivo podrían comprar autos y camionetas eléctricos. Esto va a tener un gran impacto en el valor de los vehículos de gasolina usados, con menos compradores cada año que pasa.

PUBLICIDAD

Si bien aún podría haber un mercado sólido para los Honda Accords usados en 2028, probablemente será un mercado más frágil para los sedanes y vehículos deportivos utilitarios usados de gasolina de US$40.000 a medida que las personas en ese segmento se cambien a los vehículos eléctricos.

Mientras tanto, aunque todavía es temprano en su historia de vehículos, el mercado de los Tesla Model 3 usados ha sido robusto. Tampoco hay que olvidar el impacto acumulado de las campañas publicitarias. Los fabricantes de automóviles no están invirtiendo decenas de miles de millones de dólares en vehículos eléctricos sólo para tenerlos en las fábricas y en los concesionarios. También utilizarán las campañas publicitarias para hacer creer a los consumidores que son empresas tecnológicas y con visión de futuro. En 2028, los fabricantes de automóviles querrán que los compradores de vehículos de alto poder adquisitivo crean que los autos que funcionan con gasolina son tan geniales como los disquetes o el teléfono fijo, el tipo de cosas que tu abuelo todavía tiene en su casa.

¿Qué pasa con el costo?

En una nota de investigación reciente, Goldman Sachs señaló que algunos segmentos del mercado de vehículos eléctricos ya son competitivos en cuanto a costos en comparación con los vehículos a gasolina después de que se toman en cuenta los costos de combustible y mantenimiento. Los ahorros se calcularon en alrededor de US$1.000 al año usando un precio de gasolina por galón de alrededor de US$3, por lo que comprar un vehículo eléctrico de US$60.000 es rentable en comparación con un vehículo de gasolina de US$55.000 después de unos cinco años.

PUBLICIDAD

Y eso antes de tener en cuenta los incentivos fiscales. Es difícil hacer una afirmación generalizada porque los distintos estados tienen diferentes niveles de incentivos, y a nivel nacional un fabricante de automóviles como Tesla ha agotado su asignación de incentivos, mientras que otros fabricantes de automóviles que no han vendido tantos vehículos eléctricos hasta la fecha todavía tienen algunos disponibles. El proyecto de ley Build Back Better (Reconstruir Mejor, en español), actualmente estancado en el Senado, podría incluir nuevos incentivos de US$7.500 por vehículo o más, pero tendremos que ver en el nuevo año si esa partida o la legislación en su conjunto se convierte en ley. Aun así, incluso una versión reducida de esa propuesta haría que la justificación financiera para comprar un vehículo eléctrico ahora sea mucho más sólida.

Una preocupación justa es la incertidumbre que rodea a la longevidad y los estándares de las baterías que alimentan a los eléctricos. Las baterías se degradan un poco con el tiempo (una batería del Tesla Model S pierde el 5% de su capacidad de carga tras sus primeros 80.000 kilómetros), pero se calcula que las baterías de los vehículos eléctricos duran entre 10 y 20 años antes de tener que ser sustituidas.

También es posible que los avances tecnológicos conduzcan a un tipo de batería fundamentalmente diferente para los vehículos en el futuro. En cierto modo, se trata de sopesar la incertidumbre de los cambios en las baterías frente a la certeza de que el mercado de los vehículos de gasolina va a disminuir de forma perpetua.

PUBLICIDAD

Para los compradores de automóviles utilitarios y conscientes del presupuesto, todavía hay razones para confiar en que un nuevo vehículo que funciona con gasolina comprado en 2022 mantendrá un valor decente en el mercado de usados hacia el final de la década. Pero para los consumidores adinerados, es algo menos seguro. Aquellos compradores de gama alta que estén pensando en esperar un poco más para que su próximo auto sea un vehículo eléctrico deberían considerar seguir adelante con ello en el año nuevo.

TE PUEDE INTERESAR

Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Bloomberg LP y sus propietarios.

Este artículo fue traducido por Estefanía Salinas Concha.