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Este es el peligro nuclear en Ucrania, y no es Chernobyl

La zona de exclusión mitigaría los efectos de un segundo accidente en Chernobyl. La brújula del peligro nuclear más inmediato apunta hacia 4 coordenadas

Una Plaza de la Independencia desierta durante la hora pico, en el primer día de la invasión rusa en Kiev.
26 de febrero, 2022 | 05:00 AM
Tiempo de lectura: 4 minutos

Bloomberg Línea — Las tropas rusas tomaron el control el jueves de la que fuera la planta nuclear de Chernobyl, ubicada al norte de Ucrania, y donde se registró en 1986 el mayor desastre nuclear de la historia, despertando temores de que nuevamente esa instalación pueda convertirse en un signo de peligro radioactivo.

Autoridades ucranianas informaron el viernes que se había registrado un aumento en los niveles de radiación en la zona de exclusión de Chernobyl (un área de 30 km alrededor del lugar del accidente nuclear), un día después de que fuera tomada por el ejército ruso.

“Los datos del sistema automatizado de vigilancia de la radiación de la zona de exclusión, que está disponible en línea, indican que se han superado los niveles de control de la tasa de dosis de radiación gamma en un número importante de puntos de observación”, informó la Inspección Estatal de Regulación Nuclear de Ucrania.

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La agencia nuclear agregó que esta actividad puede estar relacionada “con la perturbación de la capa superior del suelo debido al movimiento de una gran cantidad de maquinaria militar pesada y el aumento de la contaminación del aire”.

Aunque los residuos radiactivos de la planta continuarán siendo peligrosos para miles de habitantes de la región, se encuentran -como ya se apuntó- dentro de una gran zona de exclusión y el reactor con mayor afectación está dentro de un gran domo antirradiación. “El espacio deshabitado mitigaría las consecuencias de un segundo accidente nuclear (en la zona)”, señaló Carnegie Endowment for International Peace, un grupo de expertos en asuntos internacionales con centros en Washington D.C. y Moscú, entre otros.

Pero la brújula del peligro nuclear más inmediato en medio de la crisis apunta hacia otras coordenadas: las cuatro centrales nucleares que se encuentran activas en diferentes puntos de Ucrania, y que albergan 15 reactores separados, los cuales generaron más de la mitad de la electricidad del país en 2020.

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Ese año, Ucrania generó un total de 149.000 millones de kilovatios por hora (kWh) de electricidad, informó la Administración de Información Energética de Estados Unidos.

Las centrales están situadas en Rovno y Ymelnitski (noroeste del país), así como en Yuzhnoukrainsk (sur) y Zaporozhie (sureste). La planta de Rovno tiene cuatro reactores, la de Zaporozhie seis, tres están en Yuzhnoukrainsk y dos restantes en Jmelnitski.

Plantas de energía nuclear en Ucrania.dfd

“Gran parte del combustible de estos reactores es sustancialmente más radiactivo que el combustible de Chernobyl, y no están igualmente aislados”, advierte Carnegie Endowment. “En pocas palabras, las plantas de energía nuclear no están diseñadas para zonas de guerra. Parece extremadamente improbable que Moscú autorice ataques deliberados contra estas instalaciones, no obstante, podrían convertirse en objetivos de una guerra que, en cualquier caso, interrumpirá sus operaciones”.

Algunos de los reactores son viejos y dañados modelos soviéticos a los que no se les permitiría operar en la Unión Europea por razones de seguridad, de acuerdo con Bloomberg.

El Organismo Internacional de Energía Atómica informó que “sigue con grave preocupación” la situación en Ucrania y llamó a la máxima moderación para evitar cualquier acción que pueda poner en riesgo las instalaciones nucleares del país.

El grupo señaló que en caso de un accidente, el personal de emergencias como el cuerpo de bomberos no alcanzaría a llegar a la planta “sobre todo porque podrían estar involucrados en otros esfuerzos civiles”.

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Los expertos explican que existe un riesgo latente de que las plantas de energía nuclear llegaran a ser atacadas de manera inadvertida:

“Estas instalaciones utilizan la energía de la red eléctrica del Estado para ayudar a enfriar el reactor en caso de que se vea obligado a cerrar. Si bien existen sistemas de respaldo, la red eléctrica es una importante línea de defensa. Existe un riesgo muy real de que ese poder se pierda en Ucrania si las fuerzas rusas atacan la infraestructura eléctrica del país, como lo hicieron las fuerzas de la OTAN contra Serbia durante la Guerra de Kosovo de 1999 y la propia Rusia contra Ucrania en 2015 utilizando herramientas cibernéticas”, describen.

Por otro lado, si las fuerzas rusas creyeran que las tropas ucranianas se encuentran dentro de una planta de energía, podrían ordenar un ataque, tal vez ignorando la orden de no atacar las plantas.

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Esta preocupación no es hipotética -dice Carnegie Endowment- en 2017, las fuerzas especiales de EE.UU. convocaron un ataque contra una represa en Siria que estaba en una lista de “no atacar”. El daño casi provocó la falla de la presa, lo que probablemente habría derivado en miles de personas ahogadas.

Aunque la probabilidad de un accidente es pequeña, afirma el grupo, Rusia debe tomar medidas excepcionales para evitar una catástrofe nuclear que se sumaría significativamente a las consecuencias a largo plazo para la población de Ucrania.

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