Economía

Invasión rusa empuja a Europa a una nueva era de grandes gastos

El desafío que supone la guerra en Ucrania puede marcar la pauta de las nuevas directrices presupuestarias de la UE, previstas para esta semana

Una calle casi vacía durante una pausa en el toque de queda en Kiev, Ucrania, el martes 1 de marzo de 2022.
Por Jorge Valero y Jana Randow
01 de marzo, 2022 | 01:56 PM
Tiempo de lectura: 5 minutos

Bloomberg — La invasión rusa de Ucrania está empujando a Europa hacia una nueva era de gasto fiscal desenfrenado, mientras la región se apresura a responder a un turbado orden geopolítico.

Un año en el que la Unión Europea (UE) se disponía a reevaluar la generosidad presupuestaria de emergencia avivada por la pandemia de Covid-19 puede estar convirtiéndose en otro capítulo de su tolerancia a finanzas públicas menos contenidas y a una deuda creciente. Ahora se necesitará dinero para todo, desde la mejora de las capacidades militares hasta el suministro de energías alternativas.

El cambio ha sido anunciado por la decisión de Alemania de destinar $100.000 millones de euros (US$112.000 millones) a la defensa, una revolución en un país que antes estaba casado con una postura militar tímida y un desdén por los préstamos. Esto abre un camino para una región en la que la necesidad de seguridad y estabilidad se impone cada vez más a la reticencia fiscal.

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Gasto de la OTANdfd

El aumento del gasto en la mayor economía de Europa y en otros lugares sugiere la perspectiva de un colchón de estímulo ante cualquier amenaza de crecimiento derivada de la guerra. El desafío que supone el conflicto también puede marcar la pauta de las nuevas directrices presupuestarias de la UE, previstas para esta semana.

“Alemania no puede seguir actuando como disciplinador fiscal mientras crea un fondo especial tras otro”, dijo Holger Schmieding, economista jefe de Berenberg Bank en Londres. “Las normas fiscales europeas en sí no cambiarán, pero sí la forma de aplicarlas. Las prioridades han cambiado”.

En este contexto, la Comisión Europea desvelará el miércoles las orientaciones presupuestarias para 2023, con las que pretende hacer frente a la abultada deuda nacional reactivando los frenos al gasto suspendidos en 2020 por la pandemia.

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Atracón de préstamosdfd

Estas ambiciones podrían estar disminuyendo. En lugar de límites estrictos, la Comisión quiere dar a los gobiernos recomendaciones cualitativas, según un funcionario de la UE que declinó ser identificado citando la confidencialidad de las discusiones. La creciente incertidumbre podría obligar a suspender las reglas un año más, algo que no se está considerando ahora, pero que podría ser una opción después de una reevaluación en mayo, dijo el funcionario.

Esto permitiría ganar tiempo mientras los países debaten el régimen fiscal, conocido como Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Uno de los posibles resultados podría ser la creación de una excepción para los gastos relacionados con el clima, aunque países como Francia, Polonia y Rumania también quieren un tratamiento especial para la defensa.

No está claro si Alemania lo apoyaría, aunque el cambio de postura del canciller Olaf Scholz fue rotundo. El domingo propuso impulsar el gasto militar por encima del objetivo de la OTAN del 2% de la producción. Es una propuesta audaz en un país cuyo legado de la Segunda Guerra Mundial ha impedido el aumento del poderío militar, y donde los votantes aprecian la prudencia fiscal.

“Parece que ahora hay dos mundos: el normal, en el que el ahorro sigue siendo el rey, y el de la emergencia, en el que el gran gasto forma parte de una respuesta contundente”, dijo Philippa Sigl-Gloeckner, exfuncionaria del Ministerio de Finanzas que dirige el grupo de reflexión berlinés Dezernat Zukunft-Instituto de Macrofinanzas. “Tomará mucho tiempo para que regrese un mundo normal”.

Otros países están siguiendo su ejemplo. En Holanda (uno de los llamados frugales de Europa que predica la reticencia fiscal) la ministra de Defensa, Kajsa Ollongren, se comprometió el lunes a presentar un plan para elevar el gasto hasta el estándar de la OTAN desde el 1,4% actual.

“Muchos Estados miembros reconsiderarán el gasto militar”, dijo Zsolt Darvas, miembro del grupo de reflexión Bruegel en Bruselas.

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La crisis actual también ha dado lugar a medidas regionales en materia de defensa. Los gobiernos de la UE acordaron enviar suministros militares a Kiev, mientras que su Fondo Europeo para la Paz comprará $450 millones de euros (US$500 millones) en armas para Ucrania, una compra colectiva que es la primera de este tipo.

El Primer Ministro italiano, Mario Draghi, dijo el martes que preferiría que ese gasto se realizara a nivel de la UE. Una forma de hacerlo podría ser a través de su Fondo de Recuperación, creado para reconstruir las economías tras la pandemia.

“Lo que está claro para todos es que necesitamos gastar más en defensa”, dijo Sebastian Dullien, director del Instituto de Política Macroeconómica IMK de Alemania. “A la UE siempre le ha gustado aprovechar las herramientas existentes. Recargar NextGenEU para financiar proyectos conjuntos de defensa o mejoras de la red energética tendría sentido”.

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La medida de Scholz de acelerar la construcción de dos terminales de gas natural licuado podría augurar más inversiones ahí y en otros lugares, quizá hacia la llamada unión energética que anhelan los funcionarios de la UE. Una mejor integración física ayudaría: España tiene alrededor de un tercio de la capacidad del bloque para importar GNL, pero los enlaces de tránsito con el resto del continente son limitados.

Aparte de las infraestructuras de defensa y energía, es posible que el conflicto incite a realizar otros gastos. El Gobernador del Banco de Portugal, Mario Centeno, exministro de Economía que solía dirigir las reuniones de sus colegas de la eurozona, señaló esta semana la posibilidad de que los gobiernos tengan que proteger a los ciudadanos de una mayor inflación avivada por los costos del combustible.

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“Si es necesario, deberían establecerse mecanismos de apoyo a los ingresos a nivel fiscal para hacer frente a esas dificultades”, dijo en una entrevista.

Y en el futuro, hay otro costo fiscal al que podría enfrentarse la UE si, de alguna manera, el conflicto termina sin que Ucrania se anexione a Rusia. Si su solicitud de ingreso en el bloque tuviera éxito el lunes, podría ser necesario dedicar todo un programa de gastos a la reconstrucción del país.

Sea como sea, el cambio de perspectiva anunciado por Alemania parece cada vez más permanente.

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“Con la invasión de Ucrania, estamos en una nueva era”, dijo Scholz el domingo en el Bundestag. “Esta nueva realidad requiere una respuesta clara. La hemos dado”.

Con la asistencia de John Ainger, Iain Rogers, Peter Laca, Alonso Soto, Cagan Koc, Zoe Schneeweiss, Joao Lima, Carolynn Look y Andrew Langley.

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Este artículo fue traducido por Estefanía Salinas Concha.

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