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EE.UU. insta a China a rebajar tensión con Taiwán; jefes de Defensa se reunieron hoy

Al mismo tiempo, el Secretario de Defensa de EE.UU., Lloyd Austin, advirtió del “comportamiento cada vez más peligroso” de los aviones militares chinos en la región del Indo-Pacífico

(Foto: AFP/Getty Images)
Por Jennifer Jacobs y Jenny Leonard
22 de noviembre, 2022 | 04:20 AM

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Bloomberg — El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, instó a China a evitar “acciones desestabilizadoras” hacia Taiwán en su primera reunión cara a cara con el Ministro de Defensa chino, Wei Fenghe, desde la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, a Taipei en agosto. En una declaración realizada el martes en la ciudad camboyana de Siem Reap, el jefe del Pentágono también pidió a las dos partes que mantuvieran abiertos los canales de comunicación y advirtió del “comportamiento cada vez más peligroso” de los aviones militares chinos en la región del Indo-Pacífico, según informaron funcionarios estadounidenses al término de la reunión.

Las autoridades chinas calificaron de “positiva” la reunión que duró unos 90 minutos. Afirmaron estar de acuerdo en la necesidad de reforzar la gestión de la crisis, pero responsabilizaron directamente a Estados Unidos del deterioro de los vínculos entre las dos mayores economías del mundo. “La responsabilidad de la situación actual en las relaciones entre China y EE.UU. no recae en China; la razón principal es que EE.UU. hizo un juicio estratégico equivocado”, dijo el portavoz del Ministerio de Defensa, Tan Kefei, a los periodistas en Camboya. Según él, Estados Unidos debería “adoptar una política racional y práctica hacia China para eliminar las raíces de la crisis”.

La reunión representó el último esfuerzo por estabilizar la relación entre EE.UU. y China, y sigue al encuentro presencial, la semana pasada, entre el presidente chino Xi Jinping y su homólogo estadounidense Joe Biden. Aunque las dos partes no resolvieron las profundas diferencias sobre Taiwán, los derechos humanos, las restricciones de Estados Unidos a las exportaciones de tecnología y otras cuestiones, intentaron restablecer unos lazos rudimentarios que podrían evitar que los desacuerdos se les fueran de las manos.

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Estados Unidos ha estado observando con creciente preocupación cómo China construye una de las fuerzas militares más poderosas del mundo. La semana pasada, funcionarios de la administración Biden reconocieron públicamente por primera vez que el país asiático ha lanzado nuevos misiles balísticos de largo alcance en sus seis submarinos de propulsión nuclear, lo que le permitiría atacar el territorio continental estadounidense desde mucho más cerca que desde sus propias costas.

Pekín también sigue reclamando una gran franja del Mar de China Meridional, ocupando una posición disputada por naciones desde Vietnam hasta Filipinas. En Filipinas, la vicepresidenta de EE.UU. Kamala Harris afirmó el martes que su país apoyará al país asiático “frente a la intimidación y la coerción en el Mar de China Meridional”. Los movimientos de China han llevado a EE.UU. a aumentar sus esfuerzos para mejorar el acercamiento en el Indo-Pacífico, especialmente después de que Pekín pareciera estar haciendo incursiones en lugares como las Islas Salomón.

En un discurso pronunciado en mayo, el Secretario de Estado Antony Blinken dijo que Estados Unidos “moldearía el entorno estratégico en torno a Pekín” para promover los intereses estadounidenses. China respondió acusando a Estados Unidos de adoptar un enfoque de Guerra Fría en el mundo. Preguntado por la visita de Harris a Filipinas, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Zhao Lijian, dijo que los vínculos entre Washington y Manila no deben “perjudicar los intereses de ningún otro país”.

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Mientras que los funcionarios de la administración Biden insisten en que la política estadounidense hacia Taiwán no ha cambiado, acusan a Pekín de alterar el statu quo con sus maniobras y ejercicios militares más frecuentes en torno a la isla. Antes de la reunión con Austin, Wei condenó las maniobras de Estados Unidos para vender armas a Taiwán, que considera parte de su territorio. Un funcionario estadounidense que informó a los periodistas tras la reunión dijo que, tras la visita de Pelosi a Taipei, China canceló una llamada programada entre oficiales militares.

(Con la asistencia de Lucille Liu e Jing Li. Traducción Michelly Teixeira)

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