¿Qué catalizadores podrían impulsar al bitcoin hacia su máximo histórico?

Ejecutivos del sector señalan que la clave estará en la claridad regulatoria en EE.UU., la estabilización macro y geopolítica y el regreso del capital institucional.

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Bitcoin
26 de febrero, 2026 | 03:00 AM

El bitcoin (XBT) se ha movido en los últimos días por debajo de los US$70.000, muy lejos de su máximo histórico de US$126.200 alcanzado en octubre de 2025. En este contexto, una de las principales preguntas entre los inversores del mercado cripto es qué catalizadores podrían habilitar una recuperación sostenida del activo digital más relevante del ecosistema.

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Claridad regulatoria y correlación con el mercado tradicional

Según Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica, así como la reciente corrección no respondió a un único factor, un eventual repunte tampoco dependerá de una sola variable. “En el repunte y en un nuevo ciclo alcista van a jugar múltiples factores”, explicó.

Entre los aspectos que dañaron al bitcoin, Colombo detalló: “Tasas de interés fijadas por la Fed, movimientos del dólar, temas geopolíticos, restricción de liquidez global, atractivo de los activos tradicionales”.

Al mismo tiempo, al pensar en los catalizadores que podrían darle un nuevo impulso alcista a la criptomoneda más importante de todas, Colombo resaltó: “Los drivers de este ciclo, además de la correlación con el mercado financiero tradicional, estarán vinculados con la existencia de una mayor claridad regulatoria, particularmente en Estados Unidos, porque hay una discusión pública que se está dando en los más altos niveles políticos, y también en otros países como Brasil o mismo incluso en Argentina".

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Según la postura de Colombo, dichos factores “van a permitir la escalabilidad de la infraestructura blockchain para otro usos, como tokenización de activos reales, el uso de stablecoins para pagos transfronterizos, eficientización de los rieles financieros tradicionales mediante la incorporación de blockchain y el crecimiento de países usando Bitcoin como reservas”.

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El titular de Bitso para Sudamérica también remarcó que este ciclo de bitcoin tiene algunas particularidades: por un lado, a diferencia de otros que eran más de retail o de inversores individuales, el actual es más “institucional”, y está influido por factores políticos, motorizado principalmente por decisiones regulatorias de Estados Unidos, tanto a nivel regulación como de otra índole del gobierno de Donald Trump.

En concordancia con lo anterior, subrayó que esta institucionalización ha llevado a que haya cada vez más correlación con lo que ocurre con los movimientos del mercado financiero tradicional, en general, y también con el movimiento de las empresas de software, por ejemplo, en particular.

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Estabilización en dos frentes

Según Sebastián Serrano, CEO y cofundador de Ripio, la fuerte caída de bitcoin en el arranque del año respondió a una combinación de dinámicas propias del mercado y factores macroeconómicos y geopolíticos, por lo que una recuperación hacia precios más elevados dependerá de la estabilización de variables en ambos frentes.

Serrano señaló que el retroceso se produjo tras una serie de eventos que redujeron la certidumbre institucional y regulatoria: la ratificación de Kevin Warsh en la Reserva Federal —con un perfil pro-cripto pero marcadamente hawkish—, la resolución pendiente de la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales y los vaivenes en la política arancelaria de la administración Trump.

Desde la mirada de Serrano, esto impulsó al capital institucional hacia activos más previsibles, como el oro, en detrimento de los activos digitales, especialmente en cripto e inteligencia artificial. A eso se sumaron los conflictos en Medio Oriente, la amenaza de anexión de Groenlandia y la persistente tensión en Ucrania.

Para el ejecutivo de Ripio, un escenario de desenlaces políticos favorables y enfriamiento de los frentes geopolíticos podría habilitar una recuperación consistente del precio de Bitcoin, activo que históricamente se beneficia de la expansión de la liquidez global. Esto requeriría un giro en el discurso o en la acción de Warsh al mando de la Fed, la moderación de las guerras comerciales y armadas, y medidas que fomenten la fluidez del dinero.

Además, el mercado suele reaccionar positivamente a avances regulatorios: discusiones sobre la ley de activos digitales o nuevas normas para la tokenización podrían inyectar liquidez y alimentar una narrativa alcista, según esta mirada.

Sebastián Serrano sostuvo que la tesis de Bitcoin como reserva de valor permanece sólida, ya que conserva un 50% de su máximo histórico incluso en un contexto de máxima tensión. La adopción soberana y corporativa continúa creciendo, al igual que los mercados de stablecoins y tokenización. También avanzan la infraestructura, los servicios de custodia, el compliance y los canales institucionales, pese al contexto bajista.

En ese marco, el CEO de Ripio consideró que este “invierno” podría ser más corto y menos severo que otros, y que, una vez acomodado el escenario macro, el mercado podría mostrar una recuperación consistente. Esto se debería a que, tras el halving de 2024, la oferta es cada vez más escasa y el mercado se encuentra a mitad de camino hacia el próximo evento.

Por otro lado, las reservas en exchanges están en mínimos y, aunque hubo salidas, la mayoría de los ETF permanecen en “manos fuertes”. Incluso con la proliferación de sintéticos —fondos, futuros y versiones tokenizadas—, la liquidez disponible es limitada, por lo que un aumento significativo de la demanda, por ejemplo ante una reactivación institucional y soberana tras avances regulatorios, podría generar un movimiento alcista intenso.

Finalmente, Serrano anticipó un ajuste significativo en las próximas semanas debido a la acumulación masiva de opciones de compra con vencimiento en marzo, que triplican a las de venta. Si Bitcoin llega a esa instancia con volumen suficiente y recuperando los US$70.000, podría desencadenarse una cascada de liquidaciones de posiciones en corto tras los cambios en la Fed y los aranceles. En ese contexto, estimaron, el precio podría acercarse rápidamente a niveles observados a comienzos de año, en torno a los US$85.000.

Potenciales catalizadores negativos

Sebastián Martínez, analista de mercados de la plataforma global de inversiones XTB Latam, se refirió a hechos que, de darse, podrían hacer caer aún más al Bitcoin. Al respecto, mencionó: “Un posible catalizador para una nueva ola de ventas sería un deterioro adicional en Wall Street y un fortalecimiento sostenido del dólar estadounidense, aunque ese movimiento aún se encuentra en una etapa temprana e incierta".

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