Por primera vez desde su fundación en 1955, la relojera suiza Corum participará en Watches and Wonders 2026, la feria que marca el pulso de la alta relojería a nivel global.
El debut forma parte de la estrategia de su nuevo CEO, Haso Mehmedovic, para reposicionar la marca suiza tras años de inestabilidad mientras estuvo en manos hongkonesas.
“No estoy aquí para vender mi marca en dos o tres años; estoy aquí para construir algo grande para la siguiente generación”, afirmó en entrevista con Bloomberg Línea en México.
Desde su adquisición en 2015 por Citychamp Watch & Jewellery Group, la firma atravesó un período de volatilidad: al menos cuatro cambios de CEO, un enfoque en volumen y un distanciamiento del valor del “hecho en Suiza”.
“Eso te hace perder estabilidad. Y para una marca suiza necesitas estabilidad”, señaló Haso Mehmedovic, quien inició su carrera como relojero en la compañía y posteriormente lideró la recompra para devolverla a manos suizas.
Ahora que la manufactura creadora de hitos relojeros como el Admiral’s Cup o el Golden Bridge ha recuperado su ADN suizo, Mehmedovic, de 33 años, ha alistado una estrategia basada en la escasez y deseo para reivindicar la credibilidad y permanencia a largo plazo.
La medida implica mantener la producción en unos 1.500 relojes por año y cerrar algunos puntos de venta, reduciendo de 300 a 70. “Corum no es una marca masiva, somos una marca independiente de nicho”, aseguró. “Queremos poner más valor en nuestros relojes, incrementar la calidad”.

Como parte del plan de revitalización, los costos de las piezas también se incrementarán. “El precio de entrada será entre CHF 9.000 (unos US$11.466) y CHF 10.000 (unos USS$12.741), pero aún es muy competitivo y agresivo comparado con otras marcas”, señaló.
Entre las innovaciones se contempla el desarrollo de movimientos creados en la manufactura de Corum, así como mejoras en las cajas de los relojes o sus brazaletes. “No es solo incrementar el precio, es lo que le das con el alza en el costo: incrementaremos el valor de nuestros relojes”.
El deseo como parte de la estrategia
Desde que asumió en 2025, Mehmedovic no ha perdido un segundo para hacer que el tic tac de la compañía reconocida por sus relojes de formas y diseños inusuales resuene.
En abril, la marca finalmente debutará en Watches and Wonders con las piezas con las que pretende marcar su nueva era. Apelará al deseo y la escasez con apenas una veintena de modelos nuevos en el evento. “Aunque tengamos muchas solicitudes, no produciremos”.
La otra parte para afianzar este nuevo episodio está en la distribución y puntos de venta, que por ahora no contempla boutiques permanentes.
En su lugar, la compañía apostará por consolidar su modelo de venta a través de distribuidores autorizados y tiendas multimarca, dejando de estar presente en algunos de ellos y colocando solo unas 20 piezas por cada uno, detalló el ejecutivo.
Los mercados prioritarios serán Japón, Medio Oriente y Estados Unidos, que contempla también México dada la cercanía y la relación de la marca con el país que ha inspirado varias ediciones limitadas “Tocaremos también la puerta de Colombia y Venezuela”, adelantó.
Por ahora, Corum también se enfocará en una robusta estrategia para aprovechar su legado y el creciente mercado de relojes vintage para atraer a una clientela más joven. “Cada año modernizaremos uno de nuestros iconos y lo lanzaremos en producción limitada”.













