Bloomberg Línea — La popularidad que ha alcanzado Frida Kahlo a nivel mundial, ha convertido a la artista en una especie de víctima de su alto valor, pues los propietarios de sus obras ya no están dispuestos a prestarlas para exhibiciones como solían hacerlo.
El fenómeno ya se percibe en el museo Tate de Londres, que prepara la muestra “Frida Kahlo: An Icon in the Making”, la cual reunirá 36 obras de la pintora y otras 200 de artistas a los que ha inspirado. La cantidad de obras de esta muestra es 28% menor a las 50 que reunió otra muestra de la artista mexicana presentada en el mismo recinto en 2005.
Las “obras fueron seleccionadas muy específicamente para abordar ciertos temas, pero, ya sabes, hay algunas que hemos intentado conseguir y que la gente no quiere prestar”, dijo el curador de la muestra Tobias Ostrander a The Times. “Madonna es alguien que sí prestó obras en 2005, pero ahora no lo hará, por ejemplo”.
El fenómeno refleja la creciente escasez, el valor y la demanda institucional de las obras de Kahlo, de acuerdo con el medio especializado ArtNews.
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A la ecuación también se suma la histórica venta del cuadro “El Sueño (La Cama)” vendida en en Sotheby’s por US$54,7 millones, cifra que la convirtió en la obra de arte más cara jamás vendida en una subasta por una mujer artista. Dicha marca “subrayó cuán celosamente resguardadas se han vuelto sus obras más importantes”, según el medio.
Tras imponer la marca, los préstamos de alto perfil han resultado escurridizos, y aunque Ostrander está intentando conseguir el cuadro para la exhibición, compartió que las posibilidades son bajas, reportó The Times.
Prevista para inaugurarse el 25 de junio y disponible hasta octubre, “Frida Kahlo: An Icon in the Making” explora las diferentes facetas de Kahlo a través de sus obras. Además de pinturas, la exhibición reunirá prendas, joyas, fotografías y objetos personales de la mexicana.
El recorrido concluye con las obras de artistas contemporáneos que se han inspirado en ella que se concentran en una sección llamada “Fridamanía”, donde también se explora y la comercialización masiva de su imagen, que se extiende a varios segmentos a través de una licencia bajo la cual se han lanzado líneas de ropa en Shein y hasta una Barbie.













