Bogotá — Colombia buscará el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar la crisis fiscal y conseguir recursos que permitan atender las necesidades de financiamiento del Gobierno.
Abelardo De la Espriella, presidente de Colombia, encargó a su ministro de Hacienda de adelantar la negociación. “He instruido al Minhacienda, Miguel Gómez, y a todo el equipo económico para que se pongan al frente de las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional”.
El objetivo, según De la Espriella, es “buscar una salida negociada a la crisis que nos heredaron los corruptos y responsables que nos antecedieron”, haciendo referencia a Gustavo Petro, quien lideró el país hasta el pasado 7 de agosto.
“Las finanzas públicas ya no aguantan más. El saldo está en rojo”, afirmó el mandatario.
¿Qué tipo de crédito buscaría Colombia?
Andrés Pardo, jefe de estrategia macroeconómica para América Latina en XP Investments, planteó que Colombia podría buscar un nuevo acuerdo formal con el FMI.
Sin embargo, Pardo señaló que existen diferentes alternativas y que no todas tendrían la misma viabilidad bajo las condiciones actuales.
“Es poco probable que el país cumpla en el corto plazo con los requisitos de calificación para una nueva Línea de Crédito Flexible (FCL)”. Colombia mantuvo acceso a la Línea de Crédito Flexible entre 2009 y 2025.
El experto considera que una alternativa más realista sería negociar una Línea de Precaución y Liquidez (PLL).
“Aunque tampoco puede descartarse por completo la posibilidad de un programa ‘stand-by’ tradicional respaldado por el FMI”, agregó Pardo.
Un crédito que iría más allá del financiamiento
La estrategia no necesariamente se limitaría a conseguir nuevos recursos para cubrir las necesidades fiscales del país.
“Esta estrategia probablemente iría más allá de simplemente obtener nuevos créditos”, explicó Pardo.
Según el experto, el esquema podría combinar apoyo presupuestal, financiamiento basado en políticas y recursos vinculados a reformas estructurales.
“El objetivo sería cubrir una parte significativa de las necesidades de financiamiento del Gobierno con recursos más baratos y estables”.
Pardo agregó que estos recursos serían comparados con los actualmente disponibles en los mercados de capitales. Pardo explica que el Gobierno De la Espriella podría intentar una combinación de esquemas que incluiría, nuevos créditos, colocaciones en el mercado internacional y canjes de deuda.
La discusión sobre el FMI ocurre mientras el Gobierno busca recursos para enfrentar el déficit y las necesidades de financiamiento previstas para los próximos años.
El FMI y la presión sobre las tasas
Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda, también planteó la posibilidad de acudir al FMI como parte de la estrategia fiscal.
Cárdenas señaló que los inversionistas están preocupados por el monto total del presupuesto aprobado por el Congreso.
Según el exministro, la reacción de los mercados también se ha reflejado en las tasas de los bonos colombianos.
La tasa que paga el Gobierno por sus bonos a 10 años bajó de 14,5 % en mayo a 11,5 % después de la elección presidencial, según Cárdenas.
Pero después de conocerse que el presupuesto para 2027 representaba un déficit de 9,2 % del PIB, la tasa volvió a subir.
“La tasa subió de nuevo a 12,7 %. En los bonos en dólares el incremento ha sido similar”, señaló Cárdenas.
El exministro también se refirió a los recortes de gasto que, según plantea, deberían venir con la denominada ley de rescate.
“Todo el mundo está pendiente de los recortes del gasto que, en teoría, vendrían en la ley de rescate”, afirmó.
El pago al FMI y el crédito con PIMCO
El eventual regreso al FMI ocurre después de que Colombia cerrara 2025 con dos operaciones de deuda diferentes.
En diciembre de ese año, el país pagó la única cuota pendiente de un desembolso de la Línea de Crédito Flexible realizado por el FMI en 2020.
Ese pago estaba programado desde antes y no estuvo relacionado con la decisión de Colombia de cancelar, en octubre de 2025, el acuerdo vigente de la Línea de Crédito Flexible.
Pocos días después, el 19 de diciembre de 2025, el Ministerio de Hacienda realizó una venta directa de TES por $23 billones.
La operación equivalió a unos US$6.000 millones y tuvo como comprador a PIMCO, uno de los grandes inversionistas internacionales en renta fija.
Los TES son títulos de deuda pública. Por eso, la operación permitió a la Nación obtener recursos a cambio de asumir obligaciones con los tenedores de esos bonos.
Hacienda explicó en su momento que la transacción buscaba cerrar las necesidades de financiamiento de 2025 y reducir las necesidades previstas para 2026.
Así, Colombia terminó 2025 pagando una deuda pendiente con el FMI y, prácticamente al mismo tiempo, realizando una nueva operación de endeudamiento mediante TES adquiridos por PIMCO.
Fueron operaciones diferentes, con acreedores y mecanismos distintos. El dinero de PIMCO no se utilizó directamente para pagar al FMI.
Al menos 60 fondos gestionados por PIMCO participaron en la operación de diciembre.
Según datos de la Contraloría esos fondos acumularon más de COP$19 billones en deuda colombiana.
La propuesta de un nuevo crédito
Cárdenas planteó un escenario de financiamiento por US$20.000 millones con el FMI. Pardo cree que podría ser una cifra cercana a los US$15.000 millones.
El monto sería similar al aprobado recientemente para Argentina, según el exministro. “Si el Gobierno pide un crédito de US$20.000 millones al FMI a una tasa de interés de 4 %”. Pardo considera que lo más probable sería una tasa más cercana al 5%, sin embargo, dice que “sería a todas luces lo mejor que podríamos conseguir ahora”.
Cárdenas agrega que podría utilizarse para prepagar bonos locales colocados al 14% durante la administración de Petro.
Según su cálculo, esa operación permitiría ahorrar US$2.000 millones al año en intereses.
“Esto es mucho más de lo que se logra con cualquier medida individual de ajuste fiscal de las que se han mencionado hasta ahora”, afirmó.
Cárdenas también planteó un efecto sobre la percepción de los mercados frente al programa fiscal del Gobierno.
“La verdadera ganancia es aún mayor: el compromiso del Gobierno con la ley de rescate —y su plan fiscal— tendría una credibilidad inmediata”.
Según el exministro, la presencia del FMI también podría generar una reacción sobre las tasas de los TES.
“Cuando los mercados saben que el FMI está detrás, reaccionan de manera automática”, dijo Cárdenas.
El Gobierno busca una salida a la crisis fiscal
De la Espriella ha defendido que la situación actual de las finanzas públicas requiere medidas frente al nivel de endeudamiento y gasto.
“Hemos advertido cómo el régimen que me antecedió sobreendeudó a Colombia y despilfarró el presupuesto de todos los colombianos”, afirmó.
El mandatario también sostuvo que las advertencias sobre la situación fiscal no han sido suficientemente entendidas por la ciudadanía.
“La crisis de la economía pública contrasta con una aparente abundancia económica en el mercado que se ve afuera en la calle”, señaló.