Bloomberg Línea — En los últimos días, varias autoridades nacionales han desatacado que la tasa de desempleo en Colombia es la más baja en más de una década, pero ignoran una advertencia que desde el sector privado se viene alertando desde hace varios meses: la informalidad crece a gran velocidad.
“Más gente ocupada, pero estas personas están cada vez más en rebusque sin garantías”, criticó la presidenta de la Cámara Colombi-americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture. En Colombia la informalidad laboral es mayor al 54% y se cree que tras el aumento del salario mínimo en 23% podría aumentar.
Además, aseguró que el desempleo baja, pero “cada vez hay más personas trabajando sin contrato, sin prestaciones, sin seguridad social. Trabajo hay, pero un trabajo sin respaldo”.
Sin embargo y pese a las críticas, el presidente Petro ha insistido en destacar el dato como un éxito: “Todos los noviembres siempre tienen el desempleo más bajo, por razones de ciclo productivo, pero este es el más bajo en mucho tiempo”, celebró el primer mandatario.
Pese a ello, reconoció que los sectores con mayor creación de empleo son informales. “La mayor creación de empleo es en agricultura, pesca y ganadería. Allí subsiste la informalidad”, dijo el mandatario que culpó de la situación a la Corte Constitucional, que estudia la exequibilidad (constitucionalidad) de la ley pensional aprobada el año pasado.
“Esa informalidad se da por la falta de la ley pensional retenida por el magistrado Ibáñez”, dijo Petro.
Entre tanto, Lacouture sostiene que pese a la ocupación en aumento “la mayoría de los informales no recibe el aumento del 23% del salario mínimo, pero igual va a pagar comida, transporte y servicios más caros. Menos derechos, más costos”.
A pesar de las advertencias inflacionarias, el Gobierno Petro decidió aumentar el salario mínimo muy por encima de la inflación en contravía de lo que los técnicos económicos recomendaban.
Ahora, según el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, se estudia una política de control de precios para evitar brotes de inflación.
Desde Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán, anunció un alza del 11% en la tarifa del pasaje debido al aumento exagerado del salario mínimo que impacta los costos de operación del sistema de transporte público.













