¿Regreso a Venezuela tras caída de Maduro? Los planes de la mayor cementera colombiana

La repentina detención de Maduro está alimentando el optimismo entre las mayores empresas colombianas que en su día tuvieron importantes negocios en la vecina Venezuela.

A Cementos Argos Facility Following Windfall From Quikrete Deal
Por Marcelo Rochabrun
26 de enero, 2026 | 03:25 PM

Bloomberg — El mayor fabricante de cemento de Colombia, Grupo Argos, está considerando volver a Venezuela después de que las fuerzas estadounidenses destituyeran al presidente Nicolás Maduro, y se muestra optimista respecto a la posibilidad de recuperar los activos que le fueron expropiados hace décadas por el régimen socialista.

VER MÁS: ¿Dólar a COP$3.500 y más abajo en Colombia? Dependerá de estos cinco factores

PUBLICIDAD

“Creemos que este proceso de normalización en Venezuela llevará algún tiempo, pero incluirá el reconocimiento de los inversores que fueron expropiados y a los que nunca se les pagó, como nosotros”, dijo Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos, en una entrevista en Medellín. “Nuestra planta fue confiscada, expropiada en 2006, y Argos nunca recibió el pago por lo que invirtió”.

La repentina detención de Maduro está alimentando el optimismo entre las mayores empresas colombianas que en su día tuvieron importantes negocios en la vecina Venezuela, que solía ser uno de los principales socios comerciales del país.

A Cementos Argos Facility Following Windfall From Quikrete Deal

Las exportaciones colombianas a Venezuela alcanzaron su máximo en 2008, con US$6.100 millones, según el Fondo Monetario Internacional, pero se desplomaron hasta los US$320 millones en 2017, cuando la economía rica en petróleo se derrumbó debido a la mala gestión y la intervención estatal generalizada.

PUBLICIDAD

Aun así, siguen existiendo muchos obstáculos, que van desde las preocupaciones en materia de seguridad hasta la aplicación de un marco que garantice la inversión privada en Venezuela.

Velásquez dijo que los ejecutivos de Argos aún no han planeado un viaje a Caracas, pero que tienen la intención de hacerlo.

Afirmó que le anima especialmente que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defienda los derechos de las empresas petroleras extranjeras que fueron expropiadas durante los gobiernos socialistas de Maduro y su predecesor, Hugo Chávez. Espera que el mensaje de Trump se extienda a otras industrias.

“Construimos la industria petrolera venezolana con talento, empuje y habilidades estadounidenses, y el régimen socialista nos la robó durante los gobiernos anteriores, y lo hizo por la fuerza”, dijo Trump poco después de la captura de Maduro el 3 de enero.

PUBLICIDAD

VER MÁS: Gracias a quién es el optimismo de los consumidores colombianos: ¿Petro o el fin de su Gobierno?

Maduro se enfrenta ahora a cargos penales en un tribunal federal de Nueva York por narcoterrorismo. Se ha declarado inocente.

Argos construyó su planta cementera en Venezuela en 1998, el año en que Chávez fue elegido presidente por primera vez, con una inversión total de unos US$350 millones, según Velásquez. Tenía una capacidad para procesar 750 000 toneladas métricas de cemento al año.

Otro aspecto positivo, según Velásquez, es que un país que ha sufrido una baja inversión en infraestructura en las últimas décadas seguramente demandará más cemento, lo que podría significar un rápido aumento de la actividad comercial para productores como Argos.

“El hecho de que hayamos construido esa posición en Venezuela es una ventaja, por supuesto”, dijo Velásquez. “Conocemos muy bien la industria cementera venezolana, porque hemos operado allí durante décadas. Es un conocimiento muy importante del mercado que probablemente podremos aprovechar”.

PUBLICIDAD