Apollo prevé que los rendimientos de bonos de EE.UU. subirán por la guerra con Irán y los aranceles

Torsten Slok señaló que la guerra con Irán y los aranceles podrían elevar los rendimientos estadounidenses, mientras considera menor la preocupación por la situación fiscal de EE.UU. frente a Japón y Alemania.

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Bloomberg — Es probable que los rendimientos estadounidenses suban debido a la guerra con Irán y a los aranceles, pero la presión al alza tiene poco que ver con la situación fiscal, según Torsten Slok, economista jefe de Apollo Global Management (APO).

“En realidad, hay menos motivos de preocupación por la política económica de Estados Unidos que por la de Japón y Alemania”, afirmó Slok el miércoles en una entrevista en Bloomberg Television.

Los costes de financiación pública se han disparado en todo el mundo, ya que los inversores exigen una mayor compensación para animarse a mantener deuda con vencimientos más largos.

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Los rendimientos estadounidenses se han recuperado a pesar del anuncio de recompra realizado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un intento por contener los rendimientos a largo plazo. Los observadores del mercado están descontando una probabilidad del 69% de que la Reserva Federal suba las tasas de interés en su próxima reunión, a mediados de septiembre, según datos recopilados por Bloomberg.

Las presiones económicas se están extendiendo al mercado inmobiliario, así como al sector del automóvil, ambos muy sensibles al aumento de los rendimientos. “Las tasas son restrictivos para el mercado inmobiliario, pero no lo son en lo que respecta a la IA”, afirmó Slok.

Los estadounidenses que aspiran a ser propietarios de vivienda se están dando cuenta de que la compra de una propiedad está fuera de su alcance. El precio medio de la vivienda es ahora de US$400000, mientras que la mayoría de los hogares estadounidenses solo pueden permitirse viviendas de alrededor de US$300.000, escribió Slok en una nota publicada el martes.

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Los pocos que pueden permitirse comprar son también de más edad, ya que la edad media de quienes compran su primera vivienda ha aumentado de 30 a 40 años con respecto a 2008, señaló.

Además, las tasas de morosidad en la vivienda multifamiliar alcanzaron su nivel más alto al menos desde 2004, superando los niveles registrados tras la crisis financiera mundial, añadió en su nota.

-Con la colaboración de Jonathan Ferro y Lisa Abramowicz.

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