Los bonos del Tesoro con vencimientos de entre 20 y 30 años, que son el objetivo de las recompras del jueves, prolongaron su caída el miércoles tras el anuncio.
Las tasas altas presionan al oro en el corto plazo, pero la recuperación de los ETF y las compras de bancos centrales desafían su relación histórica con los rendimientos reales.
Los rendimientos de los bonos a 10 años bajaron cuatro puntos básicos al 4,98%, mientras los inversores interpretaron la subida de tasas de la Fed como una señal de firmeza contra la inflación.
Los rendimientos del bono del Tesoro a 10 años se acercan a un nivel que históricamente ha marcado un cambio de tendencia, con mayores riesgos de volatilidad para bonos y acciones y de ampliación de los diferenciales de crédito.
El S&P 500 se mantiene a menos de 2,5% de su récord pese al repunte de los rendimientos de los bonos, mientras los inversores esperan señales de la Fed sobre futuras subidas de tasas.
El avance del petróleo y los rendimientos de los bonos elevó la cautela en Wall Street antes de una decisión de la Fed que podría marcar el primer aumento de tasas en tres años.
Los bonos caen, los rendimientos suben y las acciones vinculadas con la inteligencia artificial enfrentan nuevas dudas. Estas son las fuerzas detrás del ajuste y las estrategias que plantean las principales firmas de inversión.
Las monedas de países en desarrollo caen por cuarto día consecutivo mientras el alza de los rendimientos de los bonos y los precios de la energía aumenta la presión sobre los activos de riesgo.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió al 5,04%, su nivel más alto desde 2007, ante el aumento de los precios de la energía, el endeudamiento y los riesgos inflacionarios.
Steven Barrow, de Standard Bank, elevó su previsión para el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años y ahora espera que alcance 5,2% a finales de 2026.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó 5,01%, impulsado por las preocupaciones sobre la inflación, el aumento de las necesidades de endeudamiento y una mayor oferta de deuda.
El repunte del petróleo y una recompra de bonos menor a la esperada por el Tesoro elevaron los rendimientos de la deuda estadounidense y reavivaron las dudas sobre la estrategia de Bessent.
Los bonos del Tesoro cayeron antes de una subasta de deuda a 30 años, después de que Trump prometiera un pago de US$5.000 a los adultos si los republicanos mantienen el control del Congreso.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió hasta 4,85%, su nivel más alto desde noviembre de 2023, después de que el Tesoro ampliara su programa de recompra por debajo de las expectativas de algunos estrategas.
El Departamento del Tesoro comprará hasta US$6.000 millones en bonos con vencimientos de entre 10 y 20 años, frente a los US$2.000 millones previstos inicialmente.
Los bonos del Tesoro estadounidense avanzaron y los rendimientos bajaron después de que Christopher Waller dijera que apoyaría mantener las tasas sin cambios si la inflación continúa moderándose.
Los bonos mundiales recuperaron terreno ante el atractivo de unos rendimientos elevados, mientras el mercado modera el temor a una escalada prolongada entre EE.UU. e Irán y a mayores presiones inflacionarias.
Torsten Slok señaló que la guerra con Irán y los aranceles podrían elevar los rendimientos estadounidenses, mientras considera menor la preocupación por la situación fiscal de EE.UU. frente a Japón y Alemania.