Del oro al petróleo: por qué UBS ve a las materias primas como clave para diversificar riesgos

La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.

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Bloomberg Línea — Las materias primas se perfilan como un componente estratégico para fortalecer la diversificación de las carteras tradicionales, en un contexto macro y de mercado que continúa respaldando su desempeño, según un nuevo informe de UBS (UBS).

La entidad financiera UBS cree que las materias primas volverán a jugar un papel clave en la diversificación de portafolios en los próximos años, en medio de un entorno macroeconómico y de mercado que sigue ofreciendo señales favorables para ellas.

“A medio plazo, esperamos que las materias primas aporten importantes beneficios de diversificación a las carteras tradicionales de bonos y acciones, gracias a una evolución estructural favorable”, dijeron Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas de UBS Global Wealth Management.

Los analistas de UBS sugieren mantener posiciones activas en las materias primas teniendo en cuenta el entorno actual del mercado.

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El panorama para el petróleo

En el caso del petróleo explicaron que las presiones se mantienen al alza mientras los flujos a través del estrecho de Ormuz permanecen restringidos.

La interrupción parcial del tránsito marítimo en esa zona ya ha obligado a recortes en la producción de varios países del Golfo Pérsico, lo que añade presión sobre los precios de la energía a nivel mundial.

“Con una mayor disrupción de oferta comenzando a hacerse visible y afectando mercados —para productos como diésel, combustible para aviones, GLP y nafta, así como mayores primas para algunos grados de crudo— se elevan las previsiones para el Brent“, explica UBS.

Para finales de junio ajustó al alza su proyección para los precios del petróleo y ahora espera que se ubiquen en los US$90/barril (desde US$65).

Para finales de diciembre de 2026 aumentó la proyección para los precios del petróleo a US$85 (desde US$67) y para marzo de 2027 prevé que se ubiquen en US$80 (desde US$67).

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Según indicó, estas previsiones asumen que los flujos por el estrecho de Ormuz se reanudarán a finales de marzo o a inicios del próximo mes.

Pero si la disrupción se prolonga, los analistas creen que los precios podrían dispararse en el corto plazo y “provocar una destrucción significativa de demanda, con el Brent potencialmente por encima de US$150/barril”.

“Existe preocupación de que los temores de escasez desencadenen acaparamiento, amplificando los movimientos de precios. Los productos refinados probablemente seguirán superando al crudo, en nuestra opinión”, proyectan desde UBS.

En el inicio de la semana, el petróleo retomó su tendencia alcista y el Brent volvió a superar la barrera de US$100 por barril, mientras el WTI se ubica por encima de US$90.

Los movimientos del oro

En el informe, los analistas de UBS advierten que el mayor endeudamiento de EE.UU., la pérdida de confianza en los bonos del Tesoro, las tensiones geopolíticas y la desdolarización podrían impulsar el oro hasta un rango de US$5.900 a US$6.200 por onza en 2026.

Su postura de cara las inversiones es que el oro protege principalmente frente a riesgos monetarios como depreciación, mayores déficits y desaceleraciones económicas, más que ante amenazas bélicas directas.

En este sentido, los analistas de UBS consideraron que el oro “no es tanto una cobertura directa frente al conflicto en Medio Oriente, sino más bien una protección frente a los efectos monetarios y financieros que pueden generar las guerras”.

La entidad financiera prevé que las tensiones geopolíticas sigan impulsando altos niveles de volatilidad hacia delante.

La volatilidad implícita del oro repuntó en marzo, aunque permanece por debajo del pico observado en enero, según UBS.

“La logística del mercado global del oro también se ha visto afectada, lo que añade complejidad. Con gran parte del espacio aéreo de Medio Oriente cerrado, el transporte de lingotes se ha vuelto cada vez más desafiante”, dice el documento.

El oro, tradicional refugio en escenarios de incertidumbre, muestra un comportamiento más contenido en el inicio de la semana.

Tras una racha prolongada de caídas, el metal se estabiliza en torno a US$4.408 por onza.

La dinámica responde a ventas previas de inversionistas que han liquidado posiciones para cubrir pérdidas en otros activos, en un entorno de alta volatilidad.

Además, el aumento en los rendimientos reales continúa restando atractivo relativo al oro.

“Geopolítica impulsa los precios agrícolas”

En visión de los analistas de UBS, los factores geopolíticos también están impulsando los precios de los principales bienes agrícolas en un período que califican como más volátil.

“El sector agrícola está transitando de períodos de superávit y estabilidad hacia mayor volatilidad, impulsada por costos energéticos, desarrollos geopolíticos y disrupciones comerciales”, señalaron desde UBS. “Esto eleva los pisos de precios y genera repuntes más frecuentes”.

En este marco, productos como el maíz, la soja y el trigo presentaron aumentos de entre 5–10% desde los mínimos recientes.

El encarecimiento de la energía impulsa la demanda de maíz y aceite de soja para biocombustibles.

Pero al mismo tiempo ha contribuido a elevar los precios de los fertilizantes, que son sensibles a los bloqueos en el tránsito por el estrecho de Ormuz.

En el caso del nitrógeno, por ejemplo, se tiene que sigue siendo sensible a los costos del gas.

Atado a estos factores desde UBS ven riesgos en los costos logísticos.

Las tarifas de flete, especialmente en la ruta Brasil-China para granos, han aumentado más de 20% en un mes.

De acuerdo con el reporte, la soja subió tras retrasos en exportaciones brasileñas hacia China, causados por inspecciones más estrictas, congestión portuaria y mayores costos de envío.

“Esto elevó temporalmente las primas brasileñas y volvió más atractiva la soja estadounidense”, indican.

En los denominados commodities “blandos”, UBS ve giros claros.

Por ejemplo, el cacao cayó un 70% desde más de US$12.000 a US$3.000–3.500 por tonelada métrica al estabilizarse la oferta.

Por su parte, “el azúcar tocó mínimos de varios años, con fondos fuertemente en corto", mientras el café sigue elevado, pero enfrenta riesgos a la baja por mejores cosechas en Brasil y menor demanda. Es un comportamiento típico de fin de ciclo, cuando la escasez da paso al superávit”.

En ganadería, explica que la dinámica es distinta, ya que los precios del ganado en EE.UU. son fuertes ante el nivel más bajo del hato en 75 años, llevando la carne de res a récords de US$6,70/libra.

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