Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos lograron estabilizarse al cierre de la jornada tras una sesión marcada por la volatilidad, en la que los inversionistas oscilaron entre el temor a una escalada del conflicto en Medio Oriente y la expectativa de eventuales salidas diplomáticas entre Washington y Teherán.
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El S&P 500 recortó las pérdidas, pero cerró con una caída de 0,37%, en un contexto en el que el petróleo volvió a subir con fuerza, presionando las perspectivas de inflación y política monetaria. El Dow Jones Industrial cayó 0,18% y el Nasdaq Composte cedió 0,84%.
El comportamiento errático de Wall Street reflejó la sensibilidad del mercado a los titulares geopolíticos. Durante la jornada, el presidente Donald Trump señaló que funcionarios de alto nivel, incluido el secretario de Estado y el vicepresidente, mantienen contactos con Irán, alimentando la posibilidad de conversaciones de paz en los próximos días.
Sin embargo, ese optimismo fue contenido por señales simultáneas de escalada, entre ellas los planes de Estados Unidos, reportados por el diario The Wall Street Journal, para desplegar alrededor de 3.000 soldados adicionales en la región, en un intento por contrarrestar el control iraní sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

Ese delicado equilibrio entre negociación y confrontación se trasladó con claridad a los mercados energéticos. El crudo Brent se recuperó hasta niveles cercanos a los US$100 por barril, tras haber registrado un desplome de 11% en la sesión previa. En lo que va del mes, el petróleo acumula un alza cercana al 40%, equivalente a más de US$30 por barril, en medio de interrupciones en el suministro global que han obligado a recortes de producción en el Golfo Pérsico.
La volatilidad se ha visto exacerbada por mensajes cambiantes desde la Casa Blanca, lo que ha reducido la visibilidad para los inversionistas y provocado algunos de los mayores movimientos históricos en los futuros del crudo.
El encarecimiento de la energía ha comenzado a permear al resto de los activos. En el mercado de renta fija, el aumento de los rendimientos refleja expectativas de una política monetaria más restrictiva, en un contexto donde la inflación podría intensificarse si los precios del petróleo se mantienen elevados.
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Thierry Wizman, estratega de Macquarie Group, advirtió que “cuanto más tiempo permanezcan altos los precios del petróleo, más obligados se sentirán los bancos centrales a endurecer su discurso”, subrayando el riesgo de tensiones financieras adicionales.
En este entorno, el oro ha perdido su tradicional rol de refugio inmediato. El metal precioso encadenó su décima caída consecutiva, encaminándose a su peor racha histórica, presionado por el repunte de los rendimientos reales y la liquidación de posiciones por parte de inversionistas que buscan liquidez.
Frank Monkam, de Buffalo Bayou Commodities, explicó que el ajuste responde a una “revalorización agresiva de las expectativas de tasas en Estados Unidos”, así como a ventas desde mercados emergentes que buscan apuntalar sus reservas en medio del shock energético.
Los metales industriales tampoco escaparon a la presión. El cobre retomó las caídas y acumula un descenso cercano al 10% en marzo en la Bolsa de Metales de Londres, afectado por temores sobre el crecimiento global. Aunque la demanda china ha comenzado a mostrar señales de recuperación ante precios más bajos, el mercado sigue condicionado por el riesgo de que el encarecimiento de la energía frene la actividad económica mundial.

Más allá de las materias primas, el mercado también enfrenta tensiones en otros frentes. El segmento de crédito privado, valorado en US$1,8 billones, muestra señales de estrés luego de que grandes gestores limitaran los retiros de inversionistas, lo que sugiere una creciente presión de liquidez.
Firmas como Apollo Global Management (APO) y Ares Management (ARES) han limitado los retiros en sus fondos de crédito privado ante un aumento significativo en las solicitudes de rescate. Las restricciones, que fijan topes de 5% sobre las participaciones, evidencian las dificultades para gestionar salidas en estructuras diseñadas para inversiones de largo plazo.
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Pese a este panorama complejo, algunas firmas mantienen una visión constructiva sobre la renta variable estadounidense. Barclays elevó su proyección de cierre de año para el S&P 500 a 7.650 puntos, argumentando que la economía estadounidense continúa mostrando un crecimiento nominal superior al de otras economías desarrolladas, respaldado por el dinamismo del sector tecnológico.
No obstante, la entidad reconoce que el entorno macroeconómico se ha vuelto más frágil ante la combinación de guerra, presiones inflacionarias y disrupciones estructurales.
En paralelo, el ecosistema de activos digitales ofrece un contraste. El bitcoin (XBTUSD), que cotiza alrededor de US$70.000 tras haber caído más de 50% desde su máximo, muestra señales de estabilización impulsadas por una mayor participación institucional.
Según Bernstein, esta transformación podría llevar al activo a niveles de hasta US$150.000 hacia finales de 2026, en un mercado menos dominado por la especulación minorista y más anclado en flujos estructurales.

¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
Las divisas se han ajustado al nuevo entorno. El dólar avanzó frente a sus principales pares, respaldado por la búsqueda de refugio y por la expectativa de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos. En paralelo, algunos países emergentes enfrentan presiones adicionales, como Turquía, cuya autoridad monetaria evalúa operaciones con reservas de oro para estabilizar su moneda.
Las monedas de América Latina tuvieron un desempeño mixto. El peso colombiano (USDCOP) y el sol peruano avanzaron, mientras que el peso chileno (USDCLP), el real brasileño (USDBRL) y el peso mexicano (USDMXN) cayeron. El peso argentino (USDARS) no opera por feriado en ese país.

Según BBVA, el desempeño de las monedas emergentes, y particularmente de América Latina, seguirá determinado en el corto plazo por la evolución del conflicto en el Golfo Pérsico y su impacto sobre las materias primas y el apetito global por el riesgo.
En este sentido, la entidad subraya que es necesario que se confirmen las perspectivas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para sostener el impulso que se mostró el lunes, mientras que cualquier deterioro podría llevar a las divisas a volver a probar niveles de resistencia recientes.
Las noticias corporativas del día:
- Sumitomo Mitsui Financial Group descartó planes inmediatos para adquirir Jefferies Financial Group (JEF), según fuentes cercanas, aunque el Financial Times señaló que el banco japonés evalúa opciones si la caída de la acción crea una oportunidad. SMFG mantiene una participación potencial de hasta 20% en Jefferies, por encima del 15% previo, sin superar el umbral regulatorio de 5% en derechos de voto.
- Stellantis afirmó que emerge más fuerte tras un “año de ajuste” marcado por pérdidas y recortes, luego de registrar cargos por €22.200 millones (US$25.700 millones) ligados a su estrategia fallida en vehículos eléctricos. El presidente John Elkann destacó un giro hacia la mejora de calidad, ampliar la oferta híbrida y recomponer relaciones con concesionarios para impulsar la recuperación.

- Revolut reportó un fuerte crecimiento en 2025 con ingresos de £4.500 millones (US$6.000 millones), un alza de 46%, y ganancias antes de impuestos de £1.700 millones (US$2.300 millones), impulsadas por el aumento de suscripciones y una base de 68,3 millones de clientes, un 30% más. La fintech busca expandir su negocio de crédito tras obtener licencia bancaria en Reino Unido.
- United Airlines (UAL) anunció la mayor modernización de flota de su historia con la incorporación de más de 250 aviones hasta abril de 2028, incluidos Airbus A321XLR para rutas de largo alcance hacia Europa y Sudamérica y Boeing 787 con nuevas suites Polaris. La estrategia refuerza su apuesta por el segmento premium, donde ya elevó en 40% los asientos de mayor categoría en Norteamérica y busca duplicar los asientos reclinables frente a competidores.
Esta historia se actualizó al cierre de los mercados en Nueva York.













