Los 10 hechos que todo inversionista debe seguir durante 2026

El año estará atravesado por decisiones clave que pueden alterar los mercados globales. Desde reformas estructurales en China y tensiones entre la Reserva Federal y la Casa Blanca, hasta elecciones definitorias en América Latina y Estados Unidos.

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Bloomberg Línea — La transición económica global hacia un nuevo régimen de inversión exige una lectura de los factores estructurales, políticos y monetarios que marcarán el rumbo de los mercados durante 2026. Los inversionistas, entre un entorno incierto y un ciclo económico aún en marcha, enfrentarán un año de decisiones con implicaciones de largo plazo.

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El equipo de Amundi describe este escenario como una etapa de cambio. “Enfrentamos una era de desorden controlado: un mundo multipolar redefinido por una revolución tecnológica y una divergencia fiscal”, dijeron los analisas del gestor de inversión. Esta visión conecta directamente con el tipo de estrategias que deberán seguir los inversionistas: diversificar geográficamente, buscar protección ante la inflación y adaptarse a las nuevas dinámicas sectoriales.

Los bancos de inversión coinciden en que el ciclo económico global no ha terminado, pero ya no depende de los mismos motores. La inversión en inteligencia artificial, la transición energética, las reformas industriales y los ajustes en política monetaria han tomado el relevo como impulsores de crecimiento, aunque sus efectos serán dispares entre regiones y sectores.

Una visión estructural del año de transición

Para Amundi, 2026 será “un año de transición mientras la economía global se ajusta a un régimen de desorden controlado”. Este nuevo entorno se caracteriza por una combinación de shocks estructurales: inflación persistente, tensiones geopolíticas crónicas, fragmentación comercial y reordenamiento de las cadenas de valor.

La divergencia monetaria marcará un punto de inflexión. Mientras se espera que Europa y Asia inicien ciclos de relajación monetaria, en Estados Unidos la inflación seguirá por encima del 3%. Esto plantea un reto particular para los portafolios concentrados en activos estadounidenses o con alta sensibilidad a la política monetaria de la Reserva Federal.

Jim Allworth, analista de RBC Dominion Securities, plantea un escenario de continuidad para los mercados bursátiles, aunque con menor impulso que en los años previos. “Podemos ver un camino plausible hacia otro año de ganancias positivas para la mayoría de los principales mercados bursátiles, pero probablemente a un ritmo más sobrio”, dijo Allworth.

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En su opinión, esto dependerá de que no se materialicen recesiones, los beneficios empresariales mantengan su crecimiento y el auge de la inteligencia artificial conserve su tracción.

Los 10 hechos que deben seguir los inversionistas en 2026

1. Decisión sobre Lisa Cook y la independencia de la Reserva Federal

La Corte Suprema de EE.UU. decidirá en 2026 si el presidente Donald Trump puede destituir a una gobernadora de la Reserva Federal. Mientras tanto, Lisa Cook permanece en funciones, lo que le permitirá votar en el Comité Federal de Mercado Abierto. La disputa refleja las tensiones inéditas entre la Casa Blanca y la Fed.

La controversia tiene implicaciones para la percepción de independencia institucional del banco central. Cualquier señal de politización de la Fed podría generar inestabilidad en los mercados de tasas y bonos.

2. Negociaciones presupuestales en EE.UU.

A partir de febrero, el Congreso estadounidense deberá negociar un nuevo paquete fiscal para evitar un cierre parcial del gobierno. En un entorno de alta polarización política, los analistas anticipan que las negociaciones serán complejas y con posibles impactos en la calificación de deuda soberana.

La discusión presupuestal llega en un momento en que la deuda pública ha alcanzado niveles sin precedentes. “Los inversores tendrán que sopesar la concentración de capital y los riesgos de valoración, el aumento de la deuda pública, las fricciones geopolíticas estructurales y la inflación persistente derivada de la relocalización y la transición energética”, dijeron desde Amundi.

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3. Elecciones presidenciales en América Latina

Brasil, Colombia y Perú celebrarán elecciones clave durante 2026. El resultado tendrá consecuencias fiscales y de gobernabilidad. En Brasil, la carrera entre Lula da Silva y los candidatos de oposición es vista como definitoria para la política económica futura.

“El desenlace de la elección presidencial se percibe como altamente binario para los mercados y la dirección de la política”, aseguraron los analisas de Goldman Sachs. Las decisiones sobre gasto, consolidación fiscal y reformas estructurales dependerán directamente del nuevo mapa político.

Colombia celebrará elecciones legislativas en marzo y presidenciales en mayo, con una segunda vuelta probable en junio. El Congreso se mantendría dividido, y aún no hay un favorito claro entre los candidatos. “En la carrera presidencial, aún no ha surgido un claro favorito entre un amplio conjunto de contendientes potenciales”, señala Goldman Sachs.

En Perú, tras la destitución de Dina Boluarte en octubre de 2025, el nuevo presidente interino, José Jerí, ha prometido un gobierno de transición hasta julio de 2026. Las elecciones generales de abril estarán marcadas por un panorama fragmentado, con alto descontento ciudadano y una oferta política dispersa.

“La carrera presidencial sigue estando muy disputada, en parte porque las reglas electorales que permiten a los candidatos presidenciales conseguir un escaño en el Congreso si alcanzan un cierto umbral de votos, lo que reduce el incentivo para que los candidatos se retiren”, advierte Goldman Sachs.

4. Elecciones de medio término en Estados Unidos

Las elecciones legislativas de noviembre podrían redefinir la composición del Congreso y con ello alterar el margen de maniobra del presidente en materia fiscal, comercial y regulatoria. La reacción de los mercados dependerá de la magnitud del cambio.

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La combinación de estos comicios con las tensiones entre el Ejecutivo y la Fed mantiene en vilo a los inversionistas institucionales. “La independencia de la política monetaria ya no puede darse por sentada en un mundo en el que los políticos, incluso en grandes países desarrollados como Estados Unidos, se sienten más libres de defender políticas poco ortodoxas", según los analistas de Amundi,

Estados Unidos renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Además, se definirán gobernaciones clave, asambleas estatales y una amplia gama de cargos locales.

5. Revisión del T-MEC

En julio se inicia la revisión formal del T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá. El tratado, firmado en 2020, contempla una evaluación cada seis años. El entorno político en los tres países podría llevar a replantear algunas cláusulas de acceso a mercado, reglas de origen y mecanismos de solución de controversias.

El eventual resultado tendrá efectos directos sobre las estrategias de relocalización y los flujos de inversión en manufactura regional.

6. Finalización del mandato de Jerome Powell

El periodo de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal concluye en 2026. Su sucesor deberá ser confirmado por el Senado en medio de una coyuntura de alta sensibilidad política. La decisión será clave para la continuidad del enfoque de política monetaria.

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Trump ya está evaluando una lista de candidatos que podrían liderar la política monetaria en un momento de alta sensibilidad financiera y política. El candidato más fuerte parece ser Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional en la Casa Blanca. “Seguimos esperando una mayor debilidad del dólar en 2026 debido a los nuevos recortes de la Fed y a la especulación sobre una postura más moderada de la Fed si Kevin Hassett es nombrado próximo presidente”, dijeron los analistas de ING.

7. Tensiones geopolíticas: Venezuela, Ucrania y Medio Oriente

La evolución de los conflictos en Ucrania, Venezuela y Medio Oriente sigue siendo una variable crítica para los mercados energéticos y financieros en 2026. Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y las acciones de Estados Unidos para controlar partes del sector petrolero del país, los precios del crudo han mostrado volatilidad y los analistas señalan que la incertidumbre política y de suministro impacta directamente en las expectativas de los mercados energéticos.

Además, el precio del petróleo Brent presentó alzas consecutivas impulsadas por preocupaciones como protestas y apagones en Irán, que aumentan la percepción de riesgo global.

Adicionalmente, la prolongación del conflicto en Ucrania mantiene una presión constante sobre la percepción de riesgo en los mercados internacionales. En Medio Oriente, aunque no se observa un conflicto generalizado, las relaciones diplomáticas y las estrategias de producción de los miembros de la OPEP+ siguen siendo un factor de peso para los mercados petroleros.

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8. Fin de la tregua arancelaria entre China y Estados Unidos

La expiración del acuerdo de no escalamiento arancelario entre China y Estados Unidos, previsto para noviembre de 2026, representa un punto de inflexión clave para el comercio internacional. La posibilidad de no renovar este entendimiento podría abrir la puerta a un nuevo ciclo de medidas unilaterales, afectando negativamente los flujos de bienes estratégicos entre las dos mayores economías del mundo.

“Medidas sectoriales adicionales pueden seguir interrumpiendo las cadenas de suministro”, consideraron los analistas de Allianz, al advertir que una ruptura en la tregua elevaría los costos operativos, ralentizaría el comercio de insumos críticos y afectaría los márgenes de empresas multinacionales.

9. El futuro arancelario

Un elemento crítico que los inversionistas deben monitorear en 2026 es la decisión inminente de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre la legalidad de los aranceles impuestos por la administración Trump bajo la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA).

Durante 2025, tribunales inferiores determinaron que esta ley de 1977 no autoriza al presidente a imponer aranceles amplios sin la aprobación del Congreso, y esos fallos se encuentran ahora ante el máximo tribunal. La Corte Suprema tiene previsto emitir su veredicto en este caso en enero de 2026, tras audiencias orales celebradas en noviembre de 2025.

10. Entrada en vigor del Reglamento europeo contra la deforestación

La normativa EUDR de la Unión Europea, que prohíbe la importación de productos vinculados a deforestación, comenzará a regir en diciembre de 2026 tras dos prórrogas. América Latina será una de las regiones más afectadas.

Los sectores más expuestos serán el café, cacao, soya, carne bovina y madera.