Bloomberg Línea — Las acciones de Microsoft (MSFT) registraron una caída de 9,9% hasta los US$433,5. Esta variación supone una pérdida de capitalización de mercado cercana a los US$357.395 millones en una sola sesión, ubicándose como la segunda mayor caída diaria de valor para una empresa que cotiza en bolsa, sólo por detrás de Nvidia (NVDA), que el año pasado borró US$589.000 millones en una jornada.
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La capitalización de Microsoft pasó de US$3,57 billones a US$3,21 billones, en medio de una sesión marcada por una corrección de expectativas en torno al crecimiento de su negocio en la nube, particularmente Azure.
El gasto de capital de la empresa alcanzó un nivel récord, mientras que el crecimiento de sus ingresos por servicios en la nube mostró señales de desaceleración. Esto generó inquietud entre los inversionistas, quienes comienzan a cuestionar si las inversiones masivas en inteligencia artificial rendirán frutos en los plazos inicialmente previstos.
¿Por qué cayó la acción de Microsoft?
El entusiasmo que durante tres años impulsó el desempeño bursátil de las llamados “Siete Magníficas” ha comenzado a disiparse. A finales de 2025, Wall Street adoptó una postura más escéptica frente a los cientos de miles de millones de dólares que las grandes tecnológicas están destinando al desarrollo de herramientas de IA, en un entorno donde los retornos de esas apuestas aún no se materializan.
A pesar de que los resultados de Microsoft del segundo trimestre fiscal de 2026 superaron las estimaciones en ingresos y beneficios por acción, el desempeño de Azure generó decepción frente a las proyecciones del mercado. La unidad creció 38% anual en moneda constante, un punto por encima del rango guiado por la propia compañía, pero por debajo del umbral informal que manejaban algunos inversionistas institucionales.
Desde Deutsche Bank explicaron que “mientras la mayoría de los inversionistas siguen viendo esto como el indicador clave más importante, la gerencia volvió a dejar en claro que Azure está soportando el peso de las restricciones actuales de suministro, ya que priorizan la asignación de GPU para respaldar el uso de IA en aplicaciones propias y en I+D”.
Los analistas del banco alemán señalaron que la estrategia de priorizar áreas de software con mayor margen en lugar de maximizar los ingresos inmediatos por Azure puede ser razonable en el largo plazo, pero advirtieron que el mercado no reconocerá ese valor hasta que Microsoft demuestre resultados concretos.
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JPMorgan (JPM) coincidió en el análisis técnico al señalar que “Microsoft fue explícito al enmarcar los resultados de este trimestre como impulsados por la capacidad, más que por la demanda, dejando un margen limitado para superar las expectativas”. Según sus analistas, “si toda la nueva capacidad de GPU que entró en línea en el primer y segundo trimestre se hubiera asignado a Azure, habría crecido más de 40%”.
A pesar de las decepciones, Ameriprise destacó que “a pesar del sólido crecimiento en la línea superior, el margen bruto de la nube cayó interanualmente a 67%, lo que refleja inversiones sustanciales en infraestructura de IA”. Aun así, indicaron que “los ingresos operativos aumentaron 21%, con márgenes operativos que se expandieron a 47%”.
Otro punto clave fue la evolución del negocio Copilot. Microsoft reveló que Microsoft 365 Copilot alcanzó los 15 millones de usuarios pagos, con un crecimiento de 160% anual. Ameriprise consideró que “estas crecientes tasas de adopción y la introducción de Agent 365 ayudan a validar la tesis fundamental de que Copilot puede ser un generador de ingresos de varios miles de millones de dólares”.
JPMorgan también matizó que el mercado aún digiere el cambio en el patrón de crecimiento de Azure. El banco señaló que “el mercado sigue digiriendo la transición del período de superaciones de Azure de más de cuatro puntos hace unos trimestres, a superaciones de uno o dos puntos más recientemente”.
Matt Maley, de Miller Tabak & Co., afirmó a Bloomberg que “los inversores están vendiendo porque probablemente se dieron cuenta de que no van a ganar tanto dinero con el sector de la IA como esperaban hace medio año”. En su visión, “el sector de la IA está saturado, y los inversores están revalorizando su actividad, por lo que están reponderando las acciones de las grandes tecnológicas en sus carteras”.
Dennis DeBusschere, de 22V Research, agregó que “el sector de la IA, y quién se beneficia de su inversión en capital en IA en el futuro, sigue siendo el principal factor determinante de las proyecciones de factores y capitalización bursátil”. El analista añadió además que “el contexto macroeconómico favorece una mayor rentabilidad, pero el principal factor determinante de la rentabilidad ha estado relacionado con los sectores de la IA”.
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Los mayores desplomes bursátiles
La pérdida histórica de Microsoft ocurre casi un año después de que Nvidia sufriera la mayor caída en capitalización bursátil registrada, tras retroceder cerca de 17% y eliminar US$589.000 millones de su valor de mercado. El movimiento fue atribuido al lanzamiento de herramientas de inteligencia artificial desarrolladas por la startup china DeepSeek, que generaron dudas sobre las ventajas competitivas sostenidas de compañías líderes del sector como Nvidia.
El caso de esta empresa es especialmente singular. De las 10 mayores caídas diarias de capitalización en la historia del mercado estadounidense, siete corresponden a esta empresa.
Más allá de ese dominio, las otras caídas más relevantes han incluido a Meta (META) con una pérdida de US$251.000 millones en 2022, Amazon (AMZN) con US$206.000 millones, Apple (AAPL) y Alphabet (GOOGL) con US$180.000 millones cada una, y Microsoft con una caída previa de US$178.000 millones en 2020.
Las pérdidas fuera de Estados Unidos también han sido significativas. Saudi Aramco, por ejemplo, perdió US$161.000 millones el 8 de marzo de 2020 durante una crisis en los precios del petróleo. Alibaba (BABA), por su parte, borró US$75.000 millones en un día en 2020, afectada por un anuncio regulatorio del gobierno de Beijing.
Con la corrección de Microsoft, el mercado reabre el debate sobre las valoraciones en el sector tecnológico en un entorno de inversiones elevadas en inteligencia artificial, retornos no inmediatos y restricciones materiales para escalar capacidad de cómputo. La respuesta dependerá de si las promesas de crecimiento a largo plazo logran justificar los múltiplos actuales.
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Keith Weiss, analista de Morgan Stanley, planteó que “una de las principales cuestiones que preocupa a los inversores es que la inversión en bienes de capital está creciendo más rápido de lo esperado, y tal vez Azure esté creciendo un poco más despacio de lo previsto”. Según concluyó, “los inversores estaban preocupados con el retorno de esa inversión”.
Esta historia se actualizó al cierre de la jornada.