Mark Zuckerberg anunció la versión beta de Muse Code, una herramienta capaz de escribir código y validar resultados, mientras Meta busca reducir la brecha en programación frente a sus rivales de IA.
Alphabet, Meta, Microsoft y Amazon han informado un aumento vertiginoso de sus compromisos en materia de arrendamientos, edificios, energía y otros equipos a medida que apresuran a construir flotas de centros de datos.
El Gobierno australiano inicialmente contemplaba aplicar “iniciativa de negociación de noticias” a Meta, Google y TikTok, pero el ámbito de aplicación se amplió para incluir a otras redes sociales.
Los resultados de Microsoft y Meta reforzaron una idea entre los analistas: el mercado ya no premia el gasto en inteligencia artificial por sí solo, sino la capacidad de demostrar que esas inversiones empiezan a generar ingresos.
La compañía elevó 53% sus arrendamientos aún no vigentes mientras acelera su inversión en infraestructura de inteligencia artificial, pese a las dudas de los inversionistas sobre el retorno de ese gasto.
La compañía proyectó ventas para el tercer trimestre por debajo de las expectativas de analistas, mientras los inversores cuestionan el retorno de sus millonarias inversiones en inteligencia artificial.
Arm proyectó ventas de US$1.380 millones para su segundo trimestre fiscal, por encima del consenso, pero la cautela sobre el sector de semiconductores presionó sus acciones.
Los mercados reaccionaron a una Fed que mantuvo las tasas, pero dejó dividido a su comité, mientras el repunte del petróleo y la expectativa por los balances de Microsoft y Meta mantuvieron la cautela entre los inversionistas.
Microsoft y Meta presentan resultados bajo la presión de demostrar que sus inversiones récord en inteligencia artificial están generando crecimiento y retornos para los inversionistas.