Bloomberg Línea — El cobre se perfila como una de las mayores oportunidades para América Latina ante la explosión de la demanda global del metal rojo en medio de la revolución tecnológica por la IA y la transición energética.
“El cobre representa la oportunidad de demanda más resiliente para América Latina, con una proyección de demanda adicional de cerca de siete millones de toneladas hacia el año 2040, impulsada por la expansión de las redes eléctricas, la electrificación del transporte y los centros de datos que dependen de este recurso”, dijo en un foro virtual el director global de Metales y Minería de Citi (C), William Husband.
Citi presentó en el foro virtual ‘Latin America’s Role in Driving the Critical Minerals Transformation’ que, si bien la región controla el mineral en bruto, la capacidad de refinación sigue siendo limitada.
Una muestra de esta brecha es que Chile refina alrededor de 1,7 millones de toneladas de cobre, mientras China procesa cerca de 14 millones de toneladas.
En todo caso, América Latina posee el 45% de la cartera mundial de proyectos de cobre greenfield (nuevos) y el 56% de los proyectos brownfield (ampliaciones).
De acuerdo con cálculos presentados por el banco, se espera que el mundo requiera aproximadamente el mismo volumen de cobre en los próximos 25 años (2025–2050) que el producido en los 125 años anteriores.
Se proyecta que la demanda de cobre refinado crezca de aproximadamente 28 Mt en 2025 a 40 Mt en 2040.
Este fenómeno está impulsado particularmente por la expansión de las redes eléctricas, la adopción de vehículos eléctricos y el desarrollo de energías renovables.
De acuerdo con Citi, este incremento sin precedentes de la demanda coincide con una menor ley (calidad) de los yacimientos actuales.
El desafío técnico consiste en que hoy se debe extraer mucha más roca y utilizar más energía, agua y capital para obtener la misma cantidad de metal.
De forma paralela, se afronta una competencia por el recurso entre sectores industriales tradicionales, los vehículos eléctricos y la rápida expansión de los centros de datos de IA.
Citi destaca que los precios de varios minerales críticos han registrado incrementos de entre 2 y 8 veces desde enero de 2025.
Por ejemplo, el tungsteno subió ~+830%, el cobalto ~+130% y el neodimio ~+120%.
Por su parte, el cobre aumentó aproximadamente un 65% y el estaño un 81% en el mismo periodo.
La relevancia del cobre
William Husband explicó a Bloomberg Línea que el cobre es el pilar de los sistemas de transmisión eléctrica, redes de datos, refrigeración y estructuras físicas de los centros de procesamiento.
“Por ejemplo, un solo centro de datos de Inteligencia Artificial (IA) con capacidad de 1 gigavatio (GW) requiere cerca de 27.212 toneladas de este metal, cuyo posible desabastecimiento se proyecta como un riesgo latente para el año 2030″, dijo el analista.
Según expuso Husband, los análisis demuestran que “el cobre está subestimado en la conversación pública en comparación con el litio o las tierras raras”.
Sin embargo, anotó, representa el “cuello de botella universal de la infraestructura electrificada”.
Mercado potencial de los minerales críticos
William Husband detalló que América Latina lideró las inversiones globales en exploración minera en 2025.
Se proyecta que su mercado de minerales alcance un valor de US$130.000 millones en minería y US$24.000 millones en refinación para el año 2040.
“Ya existe un flujo activo de financiamiento respaldado por agencias de crédito a la exportación (ECA) y corporaciones financieras de desarrollo (DFI), como la facilidad de US$1.175 millones destinada al proyecto de litio Rincón en Argentina”.
La región posee cerca de un tercio de los recursos mundiales de litio.
Se proyecta que la producción regional aumente casi un 50% para 2030 antes de estabilizarse, con un crecimiento en Argentina fuertemente vinculado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Actualmente, la región también representa el 22% del zinc, el 8% de la bauxita y el 4% del suministro mundial de níquel.
Si bien América Latina cuenta con recursos de buena parte de los minerales críticos que demanda la transición energética, la inteligencia artificial y las industrias de alta tecnología, su producción y, especialmente, su capacidad de procesamiento sigue siendo limitada en varios de ellos.
- Tierras raras (neodimio-praseodimio, disprosio y terbio): son el núcleo indispensable para la fabricación de imanes de alta potencia empleados en motores eléctricos y aerogeneradores.
- Silicio, galio, germanio, indio y tántalo: elementos esenciales para la producción de microchips y componentes electrónicos avanzados.
- Níquel, cobalto, manganeso y grafito: soportan los sistemas de almacenamiento energético a gran escala y las soluciones de respaldo de energía eléctrica.
- Titanio, tungsteno, antimonio y cromo: elementos estratégicos con aplicaciones críticas en las industrias aeroespacial y de defensa.