S&P 500 se encamina a su peor racha desde 2022 mientras se prolonga la guerra en Medio Oriente

La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsa el petróleo, presiona a las acciones y eleva los temores inflacionarios a nivel global.

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Bloomberg Línea — Wall Street abre la jornada del viernes con caídas generalizadas, en un entorno dominado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el repunte de las materias primas energéticas, factores que han elevado la aversión al riesgo y presionado al alza los rendimientos de la deuda.

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El tono negativo se impone tras una semana marcada por ventas sostenidas, mientras los inversionistas evalúan el impacto de un eventual conflicto prolongado sobre la inflación global y la política monetaria. Los principales índices bursátiles estadounidenses operan a la baja, con el S&P 500 encaminado a su quinta semana consecutiva de pérdidas, en una racha que no se observaba desde 2022.

El deterioro del apetito por el riesgo se produce después de una sesión previa particularmente débil, en la que el índice registró su mayor caída diaria desde enero. La volatilidad se mantiene elevada, reflejo de la incertidumbre sobre la duración y alcance de las tensiones geopolíticas. El Nasdaq Composite cede 0,96% tras entrar en territorio de corrección, mientras el Dow Jones Industrial pierde 0,82%.

El foco del mercado continúa en el conflicto, que no muestra señales claras de desescalada. Los intercambios de ataques se intensificaron en las últimas horas, con impactos en infraestructuras estratégicas y nuevos episodios de violencia en varios países del Golfo. La posibilidad de una mayor implicación militar de Estados Unidos, incluida la evaluación de enviar hasta 10.000 tropas adicionales, añade un componente adicional de incertidumbre.

Este escenario ha tenido un efecto directo sobre el mercado energético. El precio del crudo Brent se mantiene por encima de los US$110 por barril, en niveles no vistos en años, impulsado por la interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz, una arteria clave para el suministro global de petróleo y gas. La restricción de flujos energéticos ha intensificado los temores de un shock inflacionario, en un momento en el que las principales economías ya enfrentan presiones sobre los precios.

La reacción en los mercados de renta fija refuerza esta narrativa. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años suben y se aproximan a niveles de 4,5%, reflejo de expectativas de tasas de interés más altas por más tiempo. La combinación de energía cara y persistencia inflacionaria ha llevado a los inversionistas a replantear el camino de la política monetaria, con el riesgo de nuevas alzas por parte de los bancos centrales.

En paralelo, los activos refugio muestran un comportamiento mixto. El oro avanza sobre los US$4.420, apoyado en la demanda por cobertura frente a la incertidumbre, aunque su desempeño ha sido volátil ante el aumento de los rendimientos reales.

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A este panorama se suma un nuevo frente de preocupación: el deterioro de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China. Beijing ha iniciado investigaciones sobre prácticas comerciales estadounidenses, en una señal de represalia que anticipa un tono más confrontacional en la antesala de un eventual encuentro entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping. Este factor añade presión a los mercados, que ya enfrentan el impacto del conflicto bélico.

“Después de varios destellos de esperanza, impulsados por comentarios del presidente Trump que rápidamente se desvanecieron, el mercado se está volviendo más exigente en términos de retórica”, señaló Amélie Derambure, gestora de portafolio multiactivos en Amundi. En su opinión, el margen para apuestas tácticas se ha reducido en un entorno donde el retorno a condiciones previas resulta cada vez menos probable.

Pese al tono defensivo de corto plazo, algunas voces en Wall Street comienzan a identificar oportunidades. La reciente corrección ha llevado las valoraciones del S&P 500 a niveles cercanos a su promedio histórico, lo que ha motivado a varias firmas a recomendar compras graduales. “En general, es una situación de caminar, no correr, pero la señal de partida ya se ha dado”, afirmó Christopher Harvey, jefe de estrategia de acciones en CIBC Capital Markets.

Otros estrategas coinciden en que los retrocesos pueden representar puntos de entrada atractivos, en particular en grandes compañías tecnológicas y sectores vinculados a tendencias estructurales como la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, desde Bank of America (BAC) se plantea un enfoque contracíclico en acciones de consumo, bajo la expectativa de que las autoridades adopten medidas para sostener la demanda interna en un contexto de presión política y encarecimiento del costo de vida.

Los flujos de capital reflejan, sin embargo, una cautela persistente. Las salidas de fondos de renta variable estadounidense alcanzaron su nivel más alto en varias semanas, lo que evidencia la preferencia de los inversio

Por su parte, el bitcoin (XBTUSD) retrocede sobre los US$66.500 y muestra un posicionamiento más defensivo, mientras que los metales industriales encuentran cierto soporte en señales de demanda desde China.

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¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?

El dólar estadounidense mantiene un sesgo alcista en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, con los mercados cambiarios atentos a posibles eventos durante los fines de semana, según el análisis de Chris Turner, estratega global de divisas de ING.

El informe señala que, durante este mes, “las opciones FX se mantienen demandadas hacia los fines de semana ante la percepción de que habrá un riesgo significativo de eventos provenientes de Medio Oriente”.

“El dólar se mantiene bien demandado y los repuntes de alivio en las acciones asiáticas han sido muy modestos”, señala Turner, quien agrega que los inversionistas siguen considerando frágil el escenario. En ausencia de señales conciliadoras por parte de Teherán, el escenario base del banco apunta a una prolongación de la fortaleza del billete verde.

En medio de ese contexto, las monedas de la región caen. El peso mexicano (USDMXN), el real brasileño (USDBRL), el peso argentino (USDARS), el chileno (USDCLP) y el colombiano (USDCOP) retroceden.

Las noticias corporativas del día:

- Microsoft (MSFT) se encamina a su peor desempeño trimestral desde la crisis financiera de 2008, con una caída de aproximadamente 24% en lo que va de 2026, afectada por dos presiones clave: el aumento agresivo del gasto en infraestructura de inteligencia artificial sin una aceleración proporcional en ingresos, y el creciente temor de que competidores como OpenAI y Anthropic desintermedien sus productos.

- Las zapatillas “The Roger” de On Holding, diseñadas junto a Roger Federer, podrán exhibir legalmente la cruz suiza pese a fabricarse en Asia, tras un cambio clave en la interpretación de las reglas de “Swissness” por parte del regulador suizo, que ahora permite usar el símbolo si el valor agregado proviene de I+D y diseño en Suiza. La medida refleja un giro estructural ante la globalización de la producción, acelerada por factores como aranceles previos de EE.UU., y beneficia a compañías con cadenas de suministro internacionales.

- Braskem (BRKM5) alertó sobre dudas significativas respecto a su viabilidad como negocio en marcha tras reportar pérdidas trimestrales de 10.300 millones de reales (US$2.060 millones), casi el doble interanual, en un contexto de débil demanda global petroquímica, menores márgenes internacionales y presión operativa.

- SoftBank aseguró un préstamo puente récord de US$40.000 millones, el mayor en su historia denominado en dólares, para financiar una inversión adicional de US$30.000 millones en OpenAI, incrementando su exposición al auge global de inteligencia artificial pero también su carga de deuda, en una operación respaldada por grandes bancos como JPMorgan Chase (JPM) y Goldman Sachs (GS).