Wells Fargo ve ola conservadora en América Latina: ¿qué espera para Colombia y Brasil?

El banco cree que un giro hacia gobiernos conservadores en América Latina podría reducir las primas de riesgo político y mejorar el atractivo financiero.

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Bloomberg Línea — Las recientes elecciones en América Latina han reforzado una tendencia política que, según Wells Fargo, podría tener implicaciones relevantes sobre los mercados financieros de la región. La firma considera que la llamada segunda ola conservadora se mantiene activa y que su profundización podría traducirse en una disminución de las primas de riesgo político y financiera en varias economías latinoamericanas.

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Brendan McKenna, economista de Wells Fargo (WFC), sostiene que el giro hacia políticas más conservadoras se ha fortalecido tras una serie de elecciones generales en 2025 y comienzos de 2026. Este patrón político estaría favoreciendo la estabilidad a largo plazo en algunos países al reducir la incertidumbre asociada a cambios abruptos de modelo económico.

“Las elecciones de los últimos meses se suman a una tendencia regional de años de duración en la que los votantes optan por agendas políticas más conservadoras, especialmente aquellas asociadas con componentes más estrictos del estado de derecho”, señaló McKenna. “La segunda ‘ola conservadora’ de América Latina sigue intacta, ya que las elecciones generales de finales de 2025 y principios de 2026 dieron como resultado plataformas políticas de tendencia derechista”.

Consolidación regional de un nuevo ciclo político

El análisis de Wells Fargo identifica un patrón político ascendente que, en su visión, podría mejorar la percepción de riesgo de la región entre inversionistas internacionales. La firma sostiene que “la última ronda electoral, en nuestra opinión, reduce el riesgo político regional en su conjunto y mejora los perfiles de riesgo político de los países que han optado por administraciones más amigables con los negocios”.

Las elecciones presidenciales y legislativas en Costa Rica, Ecuador, Honduras, Chile, Bolivia y Argentina fueron interpretadas como hitos del fortalecimiento de esta ola conservadora. En todos estos casos, las nuevas administraciones están asociadas con agendas orientadas al orden institucional, disciplina fiscal y condiciones más favorables para la inversión privada.

Wells Fargo resalta que aún quedan comicios decisivos en países de alto peso económico como Brasil y Colombia. Para ambas naciones, el banco estadounidense realiza un análisis prospectivo que considera escenarios posibles y sus impactos sobre los mercados financieros, en particular sobre monedas, tasas de interés y percepciones de riesgo soberano.

McKenna advierte que, si bien hay una probabilidad mayor de que el giro conservador se amplíe, la incertidumbre electoral en estos países clave puede introducir episodios de volatilidad financiera. “Los mercados financieros podrían volverse volátiles en la antesala de cada elección mientras los candidatos compiten por votos a través de estímulos fiscales y otras acciones de corte populista”, indica el economista.

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La posibilidad de que tanto Colombia como Brasil adopten gobiernos de derecha en sus próximos ciclos presidenciales abre, según Wells Fargo, un camino para el fortalecimiento institucional y la reducción de primas de riesgo. No obstante, el informe aclara que esa expectativa no está exenta de riesgos.

Colombia: escenario hacia la centro-derecha

Colombia figura como un caso clave en el análisis regional de Wells Fargo. El país atraviesa un momento económico y político marcado por altos niveles de inflación, deterioro de las cuentas fiscales y pérdida de impulso económico. En este contexto, la firma considera que la opción más probable es un retorno hacia una plataforma de centro-derecha en las elecciones presidenciales de 2026.

“El experimento de Colombia con la izquierda probablemente llegue a su fin”, afirma Brenda McKenna. Wells Fargo asigna una probabilidad de 55% a un triunfo del espectro político conservador, impulsado por el desgaste de la actual administración, la incertidumbre económica y la percepción de debilitamiento institucional.

Los candidatos más cercanos a una plataforma tecnocrática y moderada, como Sergio Fajardo y Abelardo de La Espriella, son vistos por la firma como figuras que podrían recoger el descontento con la política económica actual, aunque McKenna aclara que su proyección está más basada en el tipo de agenda económica que en un nombre específico.

Desde el punto de vista fiscal y monetario, Wells Fargo anticipa que un giro de rumbo podría traducirse en un mejor perfil crediticio y en menor vulnerabilidad cambiaria. “Creemos que una administración de orientación conservadora pondría las cuentas fiscales de Colombia en una trayectoria de mejora y reduciría el riesgo país general”, asegura McKenna.

El informe destaca que el peso colombiano (USDCOP) ha sido una de las monedas más sensibles a los choques externos y políticos en la región, y que un cambio en la dirección de las políticas podría aliviar esa presión. “Un grado adicional de prima de riesgo cambiario podría eliminarse a medida que mejora la trayectoria de las finanzas públicas”, sostiene Wells Fargo.

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Aun así, el economista advierte que la fragmentación política y la baja popularidad de los partidos tradicionales podrían seguir afectando la gobernabilidad. McKenna subraya que “tenemos una convicción más fuerte en la dirección de la política que en el candidato que finalmente ganará”.

Brasil: presión fiscal y política en un ciclo incierto

En el caso de Brasil, Wells Fargo también otorga una ligera ventaja al espectro conservador, con una probabilidad de 55% de derrota de Luiz Inácio Lula da Silva en su búsqueda de un cuarto mandato presidencial. La firma señala que el actual mandatario podría mantener competitividad electoral, pero enfrenta desafíos fiscales y económicos que complican su estrategia.

“Lula utiliza un discurso populista centrado en aumentar el apoyo fiscal a los hogares y defender los procesos judiciales y electorales de Brasil frente a interferencias extranjeras”, explica McKenna. Según el informe, esa estrategia le ha permitido sostener su nivel de aprobación, aunque con costos fiscales crecientes.

Wells Fargo anticipa que, de imponerse Lula, su administración mantendría políticas fiscales laxas, con mayor protagonismo del Estado en la economía. “Las preocupaciones por una ‘dominancia fiscal’ permanecen como tema central en otro gobierno liderado por Lula”, indica el informe.

Ese escenario, según el análisis, podría generar presión sobre el real brasileño (USDBRL), obligar al banco central a frenar el ciclo de reducción de tasas y provocar una aceleración en el deterioro de la relación deuda/PIB. “La deuda del gobierno de Brasil se acercaría y superaría el 100% del PIB al final del cuarto mandato de Lula”, advierte McKenna.

En el caso de una victoria conservadora, representada por figuras como Flavio Bolsonaro o Tarcisio Gomes de Freitas, Wells Fargo proyecta un escenario de mayor disciplina fiscal, impulso a reformas estructurales y estímulo a la inversión privada. La firma reconoce que la implementación de estas medidas dependerá del respaldo legislativo, pero aun así considera que el impacto inicial sobre los mercados sería positivo.

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“Una transición hacia un gobierno fiscalmente conservador probablemente mejoraría el sentimiento del mercado hacia el real brasileño”, afirma Wells Fargo. El informe estima que un fortalecimiento del real y un menor riesgo fiscal permitirían al banco central retomar la senda de recortes de tasas, lo que estimularía la actividad económica a partir de 2027.

La entidad proyecta un crecimiento de 1,5% para 2026, con posibilidad de alcanzar 2,5% en 2027 si se concreta un entorno más favorable para la inversión y la estabilidad macroeconómica.