El banco alerta sobre una posible corrección del peso colombiano ante el aumento del riesgo político, el sobrecalentamiento económico y una política fiscal expansiva bajo el gobierno Petro.
El comportamiento del dólar en Colombia durante el cierre de 2025 y el arranque de 2026 ha estado marcado por alta volatilidad, distorsiones locales y un entorno internacional que presiona a la baja al dólar global.
El país está ofreciendo bonos denominados en dólares con vencimiento a tres, cinco y siete años, con precios iniciales de alrededor del 6%, 6,75% y 7,1%, respectivamente.
La región encara 2026 atrapada en una inercia macroeconómica: bajo crecimiento, inflación persistente y desequilibrios fiscales que limitan su convergencia con economías más dinámicas, según el banco.
El histórico aumento del salario mínimo en Colombia para 2026, superior al 23%, llevó a Credicorp Capital a ajustar sus proyecciones y ahora prevé que el Banco de la República eleve la tasa de interés.
El banco revisa al alza su proyección de inflación y anticipa subidas agresivas de tasas por parte del Banco de la República, con presiones fiscales y en la generación de empleo.
En 2025, según el Minhacienda, se ejecutaron acciones que permitirán alcanzar un déficit total de 6,2% del PIB, 0,9 puntos porcentuales por debajo de lo estimado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).
La suspensión de la Regla Fiscal permitió al Gobierno ampliar su margen de endeudamiento mediante canjes, colocaciones directas y nuevas figuras de financiamiento.
Fiscalidad, empleo, inclusión financiera, pensiones y la agenda de largo plazo concentraron el debate económico en Colombia durante 2025, en un año marcado por tensiones estructurales y decisiones de política con efectos de largo alcance.
La combinación de inflación aún elevada, expectativas desancladas, fortaleza del consumo y mayor ruido fiscal está llevando a varios analistas a replantear el escenario de política monetaria para 2026.