De acuerdo con analistas del mercado financiero, la explicación está en una combinación de factores globales y locales que han favorecido al peso colombiano más que a otras divisas.
El alza de tasas de 100 puntos básicos recibió el apoyo de los analistas del mercado financiero colombiano en su propósito de anclar las expectativas de inflación tras el aumento exagerado que se realizó sobre el salario mínimo para este año.
El fuerte incremento del salario mínimo para 2026 alteró de forma abrupta las perspectivas de inflación en Colombia, provocó un desanclaje significativo de las expectativas y reavivó el debate sobre la credibilidad del esquema de inflación objetivo.
El optimismo de los hogares colombianos sigue en ascenso: la confianza del consumidor alcanzó su nivel más alto en 10 años, impulsada por una mejor percepción de la situación económica actual y expectativas más favorables hacia el futuro.
El presidente Petro, su ministro de Hacienda y el codirector del banco central, César Giraldo, no encuentran relación entre salarios y precios, pero desde la industria financiera les muestran la cara oculta del alza.
El aumento del 23% en el salario mínimo desajustó nuevamente la ruta de convergencia de los precios hacia la meta de inflación. Se esperan dos años más con IPC cerca del 6%.
Desde diciembre de 2023 la gasolina en el mundo se desplomó de precio, pero en Colombia no bajó y se ha estado comprando hasta COP$2.000 por encima del precio internacional.
Tras varios meses estancado sobre 5,2%, el IPC cedió levemente al terminar el año, pero de cara al 2026 todas las proyecciones apuntan a un fuerte aumento de precios.
El DANE acaba de revelar que durante diciembre los precios aumentaron un 0,27%. La meta fijada por el Banco de la República era del 3% para todo el año.
El salario mínimo desajustó las expectativas de los analistas del mercado. La próxima semana se conocerá la encuesta de expectativas, el dato a 2 años será clave para la Junta del banco central.