Los índices cerraron con caídas, en un mercado condicionado por el repunte del crudo, tensiones en el crédito y crecientes riesgos para el crecimiento global.
La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.
El mercado global de materias primas enfrenta un shock de oferta impulsado por tensiones en Medio Oriente. Citi anticipa volatilidad a corto plazo y ajustes en precios por disrupciones logísticas y costos energéticos.
El metal registró su peor caída en más de cuatro décadas la semana pasada en medio del conflicto en Medio Oriente, en un mercado que ha desplazado su rol tradicional como refugio.
Las bolsas asiáticas habían seguido anteriormente la tendencia alcista de Wall Street después de que el presidente Donald Trump anunciara un aplazamiento de los ataques previstos contra las infraestructuras energéticas iraníes.
Wall Street profundizó sus caídas ante la escalada en Medio Oriente, el shock petrolero y un giro en las expectativas sobre la Fed, ante los temores por una inflación persistente.
El retroceso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la volatilidad persiste en medio de un conflicto que sigue tensionando la oferta energética global.
La debilidad del sector se acentuó este jueves, ya que la escalada de los ataques en el Golfo Pérsico hizo subir los precios del crudo e bajar los costos del oro.
El impacto inflacionario del petróleo, el fortalecimiento del dólar y el ajuste en las expectativas de tasas de la Reserva Federal desplazan el impulso tradicional de refugio ante riesgos geopolíticos.
La combinación de tensiones en Medio Oriente y el mensaje de la Fed golpeó a acciones y bonos, mientras el petróleo reavivó los temores inflacionarios.
A US$2.250 la unidad de tonelada métrica, los precios han subido un 557% desde que Beijing incluyó ciertos productos de tungsteno en su lista de control de exportaciones en febrero del año pasado.
El banco suizo afirma que la corrección reciente del oro no invalida su utilidad como diversificador de portafolio, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, presión inflacionaria y dudas sobre la política de la Fed.
El metal precioso operó en un rango estrecho tras dos semanas de pérdidas. El alza del petróleo y el riesgo inflacionario reducen las apuestas por recortes de tasas de la Reserva Federal.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán impulsó el petróleo por encima de los US$100 y elevó la aversión al riesgo, presionando a Wall Street y a las grandes tecnológicas.