Bloomberg Línea — Wall Street cerró la jornada del martes con una corrección generalizada desde niveles cercanos a récords, arrastrada por una nueva ola de ventas en acciones tecnológicas, un repunte del petróleo ligado a tensiones geopolíticas y una fuerte volatilidad en los mercados de materias primas y criptomonedas.
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El S&P 500 retrocedió alrededor de 0,84%, mientras que el Nasdaq profundizó las pérdidas con un descenso cercano a 1,43%, en una sesión marcada por la rotación de carteras y la cautela frente al gasto en inteligencia artificial. El Dow Jones Industrial cedió 0,34%.
La presión sobre el sector tecnológico volvió a ser el principal factor negativo. Las acciones de desarrolladores de software y compañías de servicios de datos lideraron las caídas después de que una nueva herramienta de automatización presentada por la firma de inteligencia artificial Anthropic avivara los temores de disrupción sobre modelos de negocio ya establecidos. La cesta de acciones de software que elabora Goldman Sachs se hundió un 6%, su mayor caída desde abril de 2025.
Empresas percibidas como vulnerables a ese cambio sufrieron ventas abruptas, incluso en un contexto en el que la temporada de resultados sigue mostrando cifras mayormente sólidas. Aun así, el castigo al Nasdaq contrastó con un comportamiento más equilibrado bajo la superficie: una proporción significativa de los componentes del S&P 500 logró avanzar, reflejo de una rotación hacia sectores cíclicos y de valor, que se reflejaron en la marca que alcanzó Walmart (WMT) tras superar el billón de dólares en capitalización de mercado.

Las acciones de Palantir se destacaron, luego de que la compañía presentara proyecciones de ingresos por encima de lo esperado, reforzando la narrativa de que el gasto corporativo en soluciones de inteligencia artificial sigue siendo robusto
El petróleo subió con fuerza luego de que la Marina de Estados Unidos derribara un dron iraní que se aproximaba a un portaaviones en el mar Arábigo, un episodio que devolvió prima de riesgo geopolítico a los precios del crudo.
El West Texas Intermediate llegó a avanzar más de 2% y cerró por encima de los US$63 por barril, impulsando a las compañías energéticas, que se ubicaron entre las de mejor desempeño sectorial. El alza del crudo se produjo pese a que desde la Casa Blanca se reiteró que la administración del presidente Donald Trump prioriza la vía diplomática con Irán, lo que moderó parcialmente las ganancias.
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En el mercado de metales preciosos, la sesión estuvo dominada por un rebote técnico tras la liquidación histórica de finales de la semana pasada. El oro subió en torno a 6%, acercándose nuevamente a los US$5.000 la onza, mientras que la plata escaló más de 10%, en una muestra de la elevada volatilidad que atraviesa el complejo.
El repunte se produjo después de que ambos metales registraran sus peores caídas en años, en un ajuste que muchos inversores interpretaron como una corrección de posiciones excesivamente concentradas. Analistas de Bank of America advirtieron que, si bien el mercado se “limpió” tras el desplome, la inestabilidad de precios seguirá siendo alta en el corto plazo.
Los metales industriales también mostraron un giro positivo. El cobre rebotó con fuerza en Londres, con un alza superior al 4%, apoyado en compras de oportunidad y en el llamado de un organismo industrial chino a reforzar las reservas estratégicas del metal. El movimiento ayudó a estabilizar los precios tras la fuerte corrección desde máximos históricos y reflejó el retorno de la demanda física en China antes del feriado del Año Nuevo Lunar.

En renta fija, los bonos del Tesoro estadounidense mostraron escasos cambios, con los inversores atentos a las señales de la Reserva Federal. El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Tom Barkin, señaló que los recortes de tasas aplicados el año pasado ayudaron a sostener el mercado laboral y describió la etapa actual como el “último tramo” para devolver la inflación al objetivo del 2%.
Sus comentarios se conocieron poco después de que el gobernador de la Fed Stephen Miran reiterara su postura más expansiva, al afirmar que las tasas deberían recortarse en más de un punto porcentual este año ante la ausencia de presiones inflacionarias significativas.
El mercado de criptomonedas volvió a ser uno de los focos de mayor debilidad. El bitcoin cayó por debajo de los US$75.000 y tocó su nivel más bajo desde la victoria electoral de Trump, acumulando una baja de más de 15% en lo que va del año. Operadores señalaron que la ruptura de soportes clave activó liquidaciones de posiciones apalancadas, profundizando el descenso en un contexto de menor apetito por activos de riesgo.
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En el plano político, el cierre parcial del gobierno federal llegó a su fin tras un acuerdo presupuestario entre la Casa Blanca y los demócratas del Senado, aunque el episodio dejó secuelas, como el retraso en la publicación de datos económicos relevantes. Esa incertidumbre adicional contribuyó al tono defensivo de los mercados.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar cedió terreno después de encadenar varias sesiones de avances, lo que dio algo de alivio a los precios de las materias primas.
Según el equipo de estrategia cambiaria del banco, el impulso que se vio desde el viernes pasado estuvo respaldado por la nominación de Kevin Warsh por parte del presidente Donald Trump para encabezar la Reserva Federal y por un dato de manufactura estadounidense mejor de lo esperado, que presionó al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro.

A pesar de ese contexto, las monedas latinoamericanas suben. El peso mexicano (USDMXN), el chileno (USDCLP) y el argentino (USDARS) avanzaron, al igual que el real brasileño (USDBRL) y el sol peruano (USDPEN). El peso colombiano (USDCOP) se desligó y cayó.
En América Latina, las divisas han mostrado una demanda más firme pese al fortalecimiento del dólar y al aumento de las tasas reales en Estados Unidos. Para BBVA, esto refuerza la lectura de que el ajuste reciente responde más a una corrección técnica del billete verde desde niveles extremadamente sobreextendidos que a un cambio de tendencia estructural.
Las noticias corporativas del día:
- Pfizer (PFE) presentó resultados preliminares de un nuevo medicamento mensual para la obesidad, adquirido tras comprar Metsera por hasta US$10.000 millones, mostrando una pérdida de peso de hasta 12,3% frente a placebo en 28 semanas, pero sin suficiente detalle para entusiasmar a los inversionistas. La falta de datos concretos generó dudas sobre si esta apuesta compensará la caída en ventas de vacunas y tratamientos contra el Covid-19.
- Nintendo reportó un aumento del 23% en su ganancia operativa trimestral, inferior a lo esperado, alcanzando ¥155.210 millones (US$998,5 millones), en medio del impacto de los aranceles de EE.UU. sobre la consola Switch 2 y del alza global en los precios de chips de memoria. Aunque vendió 7,01 millones de unidades en el trimestre (superando estimaciones), los ingresos por ¥806.320 millones quedaron por debajo de las proyecciones.

- Las acciones de PayPal (PYPL) cayeron más de 17% luego de anunciar que Enrique Lores, actual CEO de HP (HPQ), reemplazará a Alex Chriss como director ejecutivo a partir del 1 de marzo, tras resultados trimestrales que no alcanzaron las estimaciones de Wall Street. La compañía reportó ganancias por acción de US$1,23 e ingresos de US$8.680 millones en el cuarto trimestre, por debajo de lo previsto, mientras el crecimiento de su negocio principal se desaceleró al 1%.
- PepsiCo (PEP) anunció recortes de hasta 15% en los precios sugeridos de productos clave como Lay’s y Doritos en EE.UU., manteniendo el tamaño de los paquetes, como parte de una estrategia para impulsar las ventas antes del Super Bowl y en respuesta a la presión del fondo activista Elliott Management, que posee una participación de US$4.000 millones en la compañía. Además, la firma planea recortar su portafolio de productos en un 20% durante el primer semestre del año, cerrar plantas y consolidar líneas de producción.
Esta historia se actualizó al cierre de la jornada.













