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No sólo entregas; así se acelera el negocio foodtech en América Latina

El sector de foodtech está creciendo en la región, con un enfoque en entregas ultrarrápidas y proteínas alternativas. Bloomberg Línea analiza el segundo trimestre de 2021 y la apuesta por las próximas grandes empresas.

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Miami — La pandemia afectó mortalmente a algunas industrias o las hizo crecer exponencialmente, y el segundo caso es cierto en el sector de foodtech en todo el mundo y en América Latina. El tremendo éxito de las startups de pedidos de comida como Rappi e iFood ha generado competencia en una industria con rivales luchando para ver quién puede hacerlo mejor y, lo que es más importante, más rápido. Es un sector con infinitas posibilidades.

“Es un gran negocio; no es un modelo que solo recompensa a los ganadores, y eso es lo que lo convierte en un sector tan fascinante”, dijo José Guillermo Calderón, cofundador y CEO de RobinFood, startup de entrega de alimentos con sede en Colombia. RobinFood opera actualmente en otros mercados de América Latina y afirma ser “la empresa de restaurantes en la nube más grande de América Latina”.

Preparando la escena

Un nuevo informe de Pitchbook estima que los negocios globales de capital de riesgo en foodtech en el segundo trimestre de 2021 serán de US$ 6.200 millones de dólares invertidos en 280 empresas. El sector de foodtech incluye startups impulsadas por la tecnología que desarrollan productos y servicios que están cambiando la forma en que los alimentos tradicionalmente se descubren, compran, entregan, preparan y consumen.

En el sector, el comercio electrónico de alimentos sigue siendo el principal impulsor de las inversiones en el segundo trimestre de 2021 y, en Latinoamérica, solo en 2019 y 2020, el mercado de pedidos de comida en línea creció más de un 30%, alcanzando aproximadamente US$ 6.800 millones, según statista. Rappi, de Colombia, es la startup de pedido de alimentos con más financiamiento en la región, con US$ 2.250 millones recaudados hasta ahora.

Tendencias emergentes

Según el informe de Pitchbook, dos tendencias emergentes en el sector están recibiendo más atención de los inversores.

Entrega ultrarrápida

Algunas empresas de foodtech ofrecen comodidad como ingrediente principal. Antes de Amazon Prime, los clientes en mercados con ese servicio bien podrían esperar días para que les llegara una entrega, pero luego la firma prometió entregarlos en menos días o, en algunos casos, incluso en el mismo día. Y a medida que aumenta la urgencia de los consumidores, surgen más startups que prometen entregas en minutos, todas con la esperanza de ser el próximo GoPuff del mundo, un servicio de entrega ultrarrápido en los EE. UU. que ha recaudado US$ 2.400 millones hasta ahora. Y si una empresa promete plazos de entrega cortos, los consumidores también empiezan a esperar lo mismo de otras empresas.

Federico Antoni, fundador de ALLVP, una firma de capital de riesgo con sede en México, llama a esta tendencia “la prisa por entregar Cocas” y se muestra escéptico sobre su viabilidad a largo plazo. Como exmiembro de consejo de Cornershop (que se sumó a Uber en junio de 2021 por US$ 1.400 millones), vio cómo las startups pueden hacer promesas impresionantes a los consumidores en el principio, cuando gastan dinero de los inversores e intentan crecer. Pero a medida que aumenta la presión para ser rentables, las empresas se dan cuenta de que, para aumentar la eficiencia, necesitan equilibrar su enfoque, que a menudo incluye una espera más larga para el cliente.

“Al principio, Rappi era absolutamente loca, rápida y barata y, a medida que la empresa creció, se volvió más equilibrada”, dijo Antoni a Bloomberg Línea. Otro ejemplo es Uber: al principio, los autos aparecían en los centros de las ciudades en solo unos minutos, y todos los autos eran nuevos y estaban equipados con artículos de conveniencia, pero con el paso de los años, ambos aspectos comenzaron a desvanecerse.

Mi escepticismo con las entregas ultrarrápidas es, en primer lugar, que no estoy seguro de que las entregas en 20 minutos agreguen mucho valor al consumidor y, en segundo lugar, el costo; después de todo, todos tienen que estar de guardia. Tienes que estar listo para enviar una motocicleta o bicicleta de inmediato, por eso no puede ser tan eficiente [como] cuando tienes 30 minutos para entregar”, dijo Antoni a Bloomberg Línea.

La gente de hoy tiene vidas muy programadas. Para muchos de nosotros, nuestros días están plagados de reuniones que no retrasan y luego tenemos ventanas de tiempo a lo largo del día. Si pedimos comida para el almuerzo, queremos que llegue dentro del tiempo designado, y es con esta expectativa del consumidor que las empresas de pedidos deben trabajar.

Lo más importante para el consumidor es que cumplas tu promesa. Si prometes 30 minutos y la entrega llega más tarde, no estarán felices; si la entrega se realiza antes, es posible que estén en el baño, por lo que tampoco estarán felices”, dice Calderón de RobinFood.

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En RobinFood, Calderón no se enfoca en la entrega instantánea, ese no es la operación de la empresa. Pero el emprendedor que vendió su última empresa a Delivery Hero ve la demanda y el potencial para una entrega rápida y cofundó Merqueo, que ofrece una tienda abierta 24 horas que promete entregar en hasta 60 minutos. Merqueo, como GoPuff, mantiene su inventario en un almacén (que no está abierto al público) en lugar de una tienda minorista. Como la empresa controla el suministro, puede ofrecer entregas ultrarrápidas a sus clientes.

Proteína alternativa

En solo unos pocos años, el mercado de proteínas alternativas ha pasado de ocupar un nicho a anaqueles más extendidos a medida que más personas se dan cuenta del valor de la sustentabilidad y los problemas de salud típicamente asociados con el consumo de productos animales. Considerando solo la soja, para 2025 se espera que el valor estimado del mercado de proteína de soja orgánica en Latinoamérica aumente alrededor de US$120 millones, un incremento de 140% desde los US$50 millones en 2020, de acuerdo con statista.

Pero a medida que más personas se lanzan a la tendencia de comida de origen vegetal, las empresas en el sector tienen que satisfacer la demanda. Como resultado, están surgiendo startups para desarrollar proteínas alternativas que luego son utilizadas por otras empresas de foodtech. “Las proteínas de origen vegetal existentes han enfrentado a las limitaciones de su cadena de suministro, así como a los desafíos ambientales”, dice el informe. Empresas como Beyond Meat, por ejemplo, dependen mucho de la proteína de guisante, e Impossible Foods depende de la producción de soja, que se ha relacionado con la deforestación en Brasil.

“Empresas como NotCo tienen gran dependencia de que la gente haga todo correctamente”, dijo Gonzalo Ramirez Martiarena, fundador de Swiss Pampa. Martiarena es un inversionista argentino que vive en Ginebra e invierte con frecuencia en foodtech en Latinoamérica y a nivel mundial.

Lo que quiere decir con esto es que los consumidores de hoy valoran factores como los alimentos limpios que se obtienen de forma sostenible a un precio decente. Pero puede ser un desafío para las startups de comida de origen vegetal buscar estas variables de manera constante.

En Latinoamérica, vemos startups de proteínas alternativas como Protera ganando espacio, aunque todavía no están en los anaqueles. La empresa fue fundada en Chile y recientemente recaudó una Serie A de US$10 millones. Protera usa IA para diseñar y desarrollar nuevas proteínas de origen vegetal para reemplazar los ingredientes químicos dañinos en los alimentos y preservar la vida útil de los alimentos sin comprometer el sabor o la textura. La empresa ha diseñado una proteína que promete mantener los alimentos frescos durante 30 días, mientras que otros conservantes limpios ofrecen entre siete y 15 días de frescura.

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Según Pitchbook, la última tendencia en proteínas alternativas es, “microalgas, una categoría unicelular de proteínas que comprende más de 200 mil especies de algas con numerosos beneficios para la salud y el medio ambiente”. Todavía una tendencia muy incipiente y la producción de microalgas es cara. Se espera que el mercado global de proteínas de algas alcance un valor de US$ 1 mil millones para 2026.

Si bien la entrega ultrarrápida y las proteínas alternativas son los sectores más apetitosos por ahora, hay nuevas startups de foodtech fuera de este ámbito que también están tomando una parte del mercado latinoamericano. Dos que se puede destacar son Intuitivo y Frizata

Intuitivo, con sede en Argentina, está apostando por la tendencia de conveniencia y vendiendo alimentos saludables en máquinas automáticas, similares a las máquinas expendedoras, pero menos costosas. Las máquinas expendedoras son un gran negocio en los EE.UU., pero nunca tuvieron éxito en Latinoamérica.

Frizata, también con sede en Argentina, está entregando alimentos congelados directamente a los consumidores en hasta 48 horas. Las personas pueden pedir porciones, no comidas, y como Frizata se encarga de la entrega por sí misma, puede evitar todos los envases tradicionales que acompañan a la entrega de alimentos congelados. Si bien Frizata tiene algunos productos con carne, la mayor parte de su menú es vegetariano.

NotCo pudo expandirse para fuera de Latinoamérica, lo que no es común para las startups latinoamericanas, en parte porque la región es un mercado suficientemente grande por sí misma. Pero a medida que crece el mercado de foodtech en la región, los inversores siguen ansiosos por ver quién será el próximo unicornio. “No hemos visto todas las empresas de foodtech que queremos”, dijo Adrián García-Aranyos, presidente de Endeavor Global.

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Marcella  McCarthy

Marcella McCarthy

Periodista americana/brasilenha especializada en tech y startups con maestria en periodismo por la Medill School en Northwestern University. Cubrió America Latina, Healthtech y Miami por TechCrunch y fue fundadora y CEO de un startup Americano. Baseada en Miami.