El Salvador

La hiperinflación de Terra LUNA: qué tan alta es la emisión de las criptomonedas

La política monetaria de las cripto es un factor de peso para evaluar a los proyectos. El precio de LUNA se derrumbó por la acuñación descontrolada de unidades

Los mineros ofrecen su poder de cómputo a la red de bitcoin para mantener operativa y segura a la red; en recompensa reciben bloques con la criptomoneda
17 de mayo, 2022 | 07:52 PM
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San Salvador — ¿Las criptomonedas tienen política monetaria aunque no dependa de un banco central? Sí, y el reciente desplome de LUNA tuvo una relación estrecha con una mal diseñada.

El precio de una criptomoneda depende de diversos factores, entre ellos la aceptación del mercado, pero también de su emisión y el circulante.

La propuesta de Terra era innovadora. Los usuarios podían convertir el token LUNA a monedas estables, entre estos UST, en paridad con el dólar estadounidense, pero también euros, yenes, wones coreanos, entre otras.

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Para mantener la relación 1 a 1 de las monedas estables con sus pares de bancos centrales, el sistema contraía y expandía el circulante de LUNA, a través de fórmulas algorítmicas.

Pero el equilibrio que buscaba quedó destrozado luego de sufrir retiros masivos de UST. En su intento por estabilizar el precio durante la crisis, LUNA pasó de un circulante de 342 millones de unidades a 6,5 billones, entre el 7 y el 14 de mayo, según Statista.

El precio de la criptodivisa se reajustó en consonancia con su hiperinflación de 1.883.958%, desde los US$77 por unidad hasta US$0,0002 al cierre de esta nota. Tampoco pudo cumplir con su misión de salvar al UST, que a este día cotiza en US$0,125.

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Apenas en abril, LUNA estaba en la cúspide, con precios sobre los US$100 y una capitalización de mercado superior a los US$34.500 millones, versus los US$1.300 millones en la actualidad. Para dar una idea de su tamaño, era mayor al PIB de El Salvador, que fue de US$28.736,9 millones en 2021.

Emisión limitada versus adopción

Bitcoin (XBT) cimentó sus bases no solo por implementar por primera vez una tecnología contable descentralizada, la blockchain, sino además por su peculiar propuesta económica: limitar su emisión a 21 millones.

La fijación de un techo persigue que la escasez ayude a incrementar su precio con el tiempo, generando más valor económico a sus usuarios. Quienes abanderan bitcoin celebran ese poder deflacionario, contrapuesto a las tendencias inflacionarias de los bancos centrales.

“Desde que MicroStrategy anunció su primera compra de BTC el 11 de agosto de 2020, el bitcoin se ha revalorizado un 149%, superando a la plata (-17%), el oro (-9%) el Nasdaq (5%), el S&P (18%), el IPC (11,2%), el M2 (19%), los hogares estadounidenses (28%) y el IPP (33%)”, calculó Michael Saylor, CEO de la firma, aun en medio de la debacle de la criptomoneda.

Los críticos de imponer un límite a las emisiones señalan que el mecanismo provoca más volatilidad en los precios y dificulta las transacciones en la vida diaria para los usuarios. Entre ellos, se situaba Terra. En su libro blanco propuso una política monetaria flexible.

“En el centro de la solución del protocolo Terra está la idea de que una criptomoneda con una política monetaria elástica mantendría un precio estable, conservando toda la resistencia a la censura del bitcoin, y haciéndola viable para su uso en las transacciones cotidianas”, dijo la entidad en su prospecto.

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Por lo general, los proyectos cripto que surgieron después de bitcoin suelen apegarse a la característica de fijar un máximo a sus emisiones, pero no lo hacen todos.

De hecho, la popular Ethereum (XET/ETH) no posee límites. Inició en 2015 con 72 millones de unidades y en 2022 ya acumula 120,8 millones. Si su esquema es inflacionario, ¿cuáles han sido las claves para el ascenso de su valor?

Su creador Vitalik Buterin concibió a Ethereum como una plataforma sobre la cual los usuarios emiten tokens. Literalmente, es el gas que permite la creación y la transferencia de los criptoactivos dentro de la red.

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En pocas palabras, cada una de estas acciones implica “quemar” ETH, el cual sale del mercado. En el último año, Ethereum se ha mantenido acuñando menos de 10.000 unidades diarias e incluso logrando emisiones negativas, según datos de The Block Crypto Data.

Además, en junio o después se avecina The Merge (La Fusión), un suceso que marca la transición del modo de validar transacciones. ETH dirá adiós al consenso Proof of Work (PoW), al estilo bitcoin, que necesita de la fuerza computacional bruta para resolver algoritmos; y adoptará Proof of Stake (PoS), sistema que valida a través de una base de datos distribuida.

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“La Fusión hará que el ETH se convierta en un activo menos inflacionario, incluso potencialmente deflacionario”, analizó la firma de capital de riesgo Rockaway Blockchain Fund. Además traerá beneficios como la reducción del consumo energético en 99,95%.

Los 10 protocolos por emisión diaria promedio. Foto: @CryptoRank_iodfd

Tasas de criptoinflación

Cada día, los Ethereum minados superan en valor a los nuevos bitcoin, según datos de CryptoRank, basados en Moneyprinter.info, en el promedio de siete días al 16 de mayo de 2022. Los ETH que llegan al mercado diariamente están valuados en US$32,6 millones, en contraste con los US$31,1 millones de bitcoin.

En su relevancia por el valor, sobresalen Solana (US$4,65 millones), Avalance (US$1,9 millones), Dogecoin (US$1,55 millones), Osmosis (US$1,43 millones), Cardano (US$1,08 millones) y Lido (US$1,03 millones).

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De estos proyectos, Bitcoin y Cardano (ADA) tienen la menor tasa de inflación, según el promedio de los últimos siete días, con 1,80% y 1,81% anual. ADA establece un techo máximo de emisión de 45.000 millones, de los cuales ya lleva 33.750 millones.

Con una inflación moderada, los ETH incrementan a un ritmo del 4,08% anual; en tanto que Solana (SOL) lo hace en 6,94% y Avalanche (AVAX), en 5,34%. AVAX tiene un límite de 720 millones, con un circulante actual superior a los 269 millones; en cambio, Solana dispone de 521,5 millones, de carácter ilimitado, pero plantea moderar su tasa de inflación.

Una de las primeras monedas abiertamente inflacionarias en el criptouniverso fue Dogecoin, con una tasa actual de 3,65%. Es el proyecto favorito de Elon Musk, quien habló a su favor durante el reciente crash del mercado. “Tiene potencial como moneda”, escribió en Twitter.

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En operación desde diciembre de 2013 y diseñada a partir de un meme, DOGE se las ha arreglado para subir de precio a pesar de que su circulante ha pasado de 100.000 millones de unidades a más de 132.670 millones.

Dogecoin atravesó su mejor momento el año pasado, cuando despegó desde niveles por debajo de US$0,01 hasta poco más de US$0,70, aunque actualmente se cotiza en US$0,08. Gran parte del éxito se lo debe a dos factores: recibir la bendición de Musk y el abanderamiento del movimiento WallStreetBets en su cruzada contra los grandes fondos de inversión.

Las memecoin han estirado los límites del circulante cripto hasta la Luna y Marte, a tal grado que sus precios se leen con ceros a la derecha. Por ejemplo, Shiba Coin dispone de más de 589.73 billones, es decir, 4.447 más veces que su rival a vencer, Dogecoin. No en vano su precio actual ronda los US$0,000011, aunque en septiembre de 2020 tocó su fondo en US$0,000000000082 (10 ceros 82).

La manipulación del market cap

A mayores cantidades de circulante una cripto se vuelve más susceptible a la manipulación, al proyectar una falsa capitalización del mercado, advierte Adam Back, criptógrafo y CEO de Blockstream.

“Paso 1: Crear un cuatrillón de tokens. Paso 2: Vender token por $1. Felicitaciones, ahora tienes una valoración de un cuatrillón de dólares para tu altcoin”, explicó Back.

El especialista estima que existen más de 10.000 criptomonedas altamente ilíquidas. Lo preocupante para el inversor es que se trata de trampas fácilmente reproducibles.

Por eso, más allá de centrarse en el market cap o de entusiasmarse con las propuestas técnicas de una criptomoneda, los inversores necesitan estar conscientes en todo momento sobre los riesgos.

“El error general es suponer que los precios son continuos y que existe una liquidez ilimitada, lo cual no es cierto en una situación de crisis”, valoró Back.

---Este artículo fue actualizado para ampliar los planteamientos de Adam Back, CEO de Blockstream

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