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Esfuerzos para eliminar el dióxido de carbono están muy por detrás de lo necesario

A pesar de que el número de proyectos en desarrollo creció a un nivel récord el año pasado, es probable que solo mitiguen menos del 1% de las emisiones anuales

Dióxido de carbono
Por Sybilla Gross
22 de enero, 2023 | 04:09 PM

Bloomberg — Para impedir que la temperatura del planeta suba más de 2ºC en el presente siglo, se requerirá un enorme desarrollo de las tecnologías de eliminación de dióxido de carbono (CDR, por sus siglas en inglés), con el fin de extraer miles de millones de toneladas de CO2 de la atmósfera.

Pero hasta la fecha, los intentos de erradicación se han dirigido principalmente a soluciones climáticas naturales, por ejemplo la reforestación o el almacenamiento de dióxido de carbono en el suelo. En un informe divulgado este jueves, los científicos de una alianza formada por la Universidad de Oxford y el Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad afirmaron que, para prevenir lo peor de los efectos nocivos del calentamiento de la Tierra, las medidas tecnológicas que contemplan la absorción directa de las emisiones de la atmósfera deben multiplicarse por 30 como mínimo de aquí al año 2030 y por 1.300 de aquí a mitad de siglo.

Según los autores, “existe una disparidad entre la cantidad de CDR que las naciones están planeando y lo que se requiere en los distintos escenarios para cumplir el Acuerdo de París sobre la temperatura”. De momento, apenas hay planes para aumentar la CDR sobre los niveles existentes, lo que supone un importante déficit’'.

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El informe concluye que, de los casi 2.000 millones de toneladas de dióxido de carbono que se capturan anualmente a la atmósfera, sólo el 0,1% se obtiene mediante técnicas de ingeniería. Si bien las tecnologías de remoción continúan generando controversia, algunos de sus detractores argumentan que son caras y contribuyen a extender la duración de los combustibles fósiles, existe un aspecto esperanzador en Estados Unidos, donde sus defensores sostienen que los recientes incentivos fiscales de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) son lo bastante transformativos como para que la tecnología esté por fin lista como para ponerse en marcha.

Dos de los enfoques principales son la captura y almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en inglés) y la captura directa de aire (DAC, por sus siglas en inglés). El primero implica recolectar CO2 a medida que lo emite una gran fuente de contaminación, como un generador que quema combustible fósil para producir electricidad, mientras que el segundo tiene como objetivo absorber las emisiones directamente de la atmósfera. IRA aumenta la cantidad de crédito de US$45 por tonelada a US$85, por el CO2 extraído de una chimenea, y hasta US$180 si el gas se extrae del aire.

Sin duda, muchos esfuerzos existentes para capturar carbono y proyectos de almacenamiento se han visto acosados por problemas . El proyecto Gorgon de Chevron, uno de los esfuerzos de secuestro de carbono más grandes del mundo, ha tenido problemas para cumplir con los objetivos de capturar y almacenar sus propias emisiones y en el pasado tuvo que comprar compensaciones para abordar el déficit.

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A pesar de que el número de proyectos en desarrollo creció a un nivel récord el año pasado, es probable que solo mitiguen menos del 1% de las emisiones anuales. Incluso después de capturar CO2, los proyectos pueden enfrentar desafíos de almacenamiento y algunas empresas están considerando la posibilidad de introducir los gases de efecto invernadero en los campos petroleros vacíos.

Los autores del artículo argumentan que la tecnología es crucial para cumplir con los objetivos climáticos globales y que la cantidad de desarrollo de eliminación de carbono requerida en la segunda mitad del siglo solo será factible si hay un nuevo despliegue sustancial en los próximos 10 años.

“Realmente necesitamos comenzar a implementar estas brillantes tecnologías realmente novedosas que ahora están a pequeña escala”, dijo uno de los autores, Gregory Nemet de la Universidad de Wisconsin-Madison, en una sesión informativa en línea. “Eso tiene que suceder muy rápido”.

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