Tras cuatro décadas de consolidación como referente en asesoría empresarial y comercio exterior, Banco Base prepara la siguiente fase de su estrategia de expansión, con la mira puesta en la capital mexicana.
Establecido en Monterrey, cerca de la frontera con Estados Unidos —el principal socio comercial de México—, la institución busca incrementar su participación de mercado a nivel nacional. Su prioridad es la Ciudad de México, donde prevé duplicar tanto su cartera de clientes como sus ingresos.
“Estamos muy contentos y confiados de que será una gran inversión. Hay un mercado relevante allá y estamos seguros de que los clientes y prospectos de la Ciudad de México valorarán nuestro modelo de servicio”, destacó en entrevista Julio Escandón, director general de Banco Base.
Para impulsar este crecimiento, el banco está implementando una inversión de MXN$2.000 millones (más de US$115 millones) en su transformación digital, la cuál comprende un conjunto de iniciativas - entre ellas IA agentica- con el propósito de diferenciarse en la forma en la que sirve a sus clientes.
El objetivo es dotar a sus asesores de mejores herramientas de análisis para optimizar la toma de decisiones financieras y cambiarias de sus más de 30,000 clientes —entre los que destacan directores de finanzas y tesorería—, sin perder el trato personalizado que caracteriza a la firma.
“Utilizamos la inteligencia artificial de manera muy estratégica”, enfatizó Escandón, quien considera que el principal diferenciador de Banco Base es su cultura centrada en brindar un servicio humanamente cercano y a la medida.
Fundado en 1986 por los hermanos Lorenzo y Álvaro Barrera Segovia, el banco ha crecido a la par del dinamismo del comercio exterior en México bajo el marco de acuerdos internacionales como el T-MEC, el cual atraviesa actualmente un proceso de revisión.
“A fin de cuentas, vemos muchas oportunidades en México; continúan llegando empresas del extranjero”, agregó Escandón, quien suma 19 años en la institución, los últimos siete al frente de la dirección general.
El directivo destacó que la misión de Banco Base se centra en “hacer las cosas bien”, al tiempo que recordó que la firma fue pionera hace una década en la implementación de medidas contra el lavado de dinero bajo normativas internacionales.
El banco regiomontano fue la primera institución financiera mexicana en certificarse en la materia bajo la normativa estadounidense, sirviendo como referente para otras instituciones financieras del país ante el mayor escrutinio de las autoridades de Estados Unidos sobre este tipo de operaciones. Muestra de ello es que, recientemente, el banco más grande de Estados Unidos se acercó a la entidad mexicana para abrir una cuenta de nueva corresponsalía.
“Los bancos con los que trabajamos en Estados Unidos se sienten más confiados y cómodos”, señaló el director general. “Eso demuestra la confianza en que hacemos las cosas de manera correcta, lo cual fortalece nuestra solidez frente a los clientes”.
