Bloomberg Línea — América Latina llevó a Miami una cartera de infraestructura de transporte con la que busca ampliar el número de inversores y empresas que compitan por proyectos que saldrán a licitación durante los próximos 18 meses.
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El balance corresponde al LAC Transport Forum 2026, en el que se realizó el primer road show regional de transporte organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un encuentro de dos días que reunió a autoridades públicas con constructoras, proveedores tecnológicos, financiadores y fondos de infraestructura.
La cita cerró con 145 proyectos presentados por 18 países, por cerca de US$84.000 millones. Participaron 208 empresas y el 60% de las firmas registradas fueron estadounidenses, según René Cortés, especialista líder de Transporte del BID.
“Lo importante es que nosotros estamos siendo el puente entre el sector público y el sector privado”, dijo Cortés al explicar que la cartera no está compuesta exclusivamente por iniciativas que serán financiadas por el organismo.
Carreteras y transporte urbano concentran la cartera
Las carreteras y autopistas concentraron 82 proyectos por US$29.500 millones, el mayor número dentro del portafolio. En movilidad urbana y transporte público se presentaron 16 iniciativas por alrededor de US$27.000 millones.
La oferta incluyó además 16 proyectos aeroportuarios por US$12.000 millones y nueve ferroviarios por alrededor de US$8.000 millones. Los puertos completaron otro bloque relevante de la cartera presentada durante el encuentro.
El peso del capital privado fue uno de los elementos centrales del evento. El 73% de los proyectos está planteado bajo esquemas de asociaciones público privadas, mientras alrededor del 15% todavía no tiene definida su estructura de financiación.
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Colombia presentó 11 proyectos por cerca de US$31.000 millones, con iniciativas del Gobierno nacional y de Cundinamarca. Argentina llevó cinco proyectos subnacionales por US$2.000 millones, una distinción que el BID hizo frente a las iniciativas del Gobierno nacional.
En Centroamérica, Honduras presentó siete proyectos por US$4.100 millones; El Salvador, 12 por US$2.500 millones; Costa Rica, cinco por US$2.300 millones; y Guatemala, tres por US$374 millones. Panamá también participó con cinco iniciativas.
El resultado se medirá en las licitaciones
El encuentro no buscaba cerrar inmediatamente los negocios. Los proyectos presentados tienen previsto abrir sus procesos de licitación en un periodo que va desde aproximadamente un mes hasta los próximos 18 meses, de acuerdo con Cortés.
El BID seguirá esos procesos para determinar si las compañías que asistieron al encuentro terminan presentando ofertas y, particularmente, si las licitaciones atraen empresas que anteriormente no participaban en determinados mercados de la región.
“En ese momento vamos a saber qué tan efectivos fuimos”, afirmó Cortés sobre el momento en que las firmas concurran a las licitaciones de los proyectos presentados. El banco prevé realizar una segunda edición del encuentro dentro de aproximadamente un año.
Para el Departamento de Comercio de Estados Unidos, el tamaño de la cartera abre espacio para que compañías estadounidenses busquen oportunidades desde etapas tempranas y compitan con tecnología, experiencia y capacidad financiera.
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“Traigan sus tecnologías, traigan su experiencia, traigan su compromiso con la confianza y la asociación”, dijo Thomas Burns, deputy director general del U.S. & Foreign Commercial Service, durante el encuentro.
La inversión exige proyectos preparados
El desafío no termina en atraer empresas. Cortés destacó la preparación y planificación de los proyectos como elementos necesarios para limitar sobrecostos y retrasos, un frente en el que el BID apoya a los gobiernos con recursos de cooperación técnica.
La necesidad regional de inversión en infraestructura equivale al 3,53% del PIB anual, según cifras presentadas durante el encuentro. Transporte representa el 1,34%; agua y saneamiento, el 0,93%; electricidad, el 0,86%; y telecomunicaciones, el 0,40%.
Desde el sector empresarial estadounidense, la posibilidad de movilizar ese capital también quedó vinculada a las condiciones institucionales de los mercados donde se desarrollarán las obras.
“La inversión requiere confianza”, dijo Anne McKinney, de la U.S. Chamber of Commerce, que mencionó instituciones sólidas, reglas claras y predecibles, certeza regulatoria, rendición de cuentas y respeto por los contratos entre las condiciones que observan las empresas.
El siguiente balance llegará con las licitaciones. Será entonces cuando pueda medirse cuántas de las empresas reunidas durante los dos días en Miami trasladan el interés inicial a ofertas concretas por la cartera de infraestructura presentada.