Todo indica que en las celebraciones hay menos brindis y menos burbujas, pues los envíos de champán cayeron por tercer año consecutivo en 2025, según el Comité Champagne. Las envíos de la bebida alcanzaron 266 millones de botellas, en comparación con las 271,4 millones enviadas en 2024.
La asociación que representa a 16.200 viticultores, 130 cooperativas y 370 casas de champagne, atribuyó la caída al “contexto geopolítico, cambios en los patrones de consumo, ajustes de inventarios, inflación”, entre otros factores.
Aunque la reducción del 2025 se mantuvo por debajo del 2%, los envíos continúan en un declive consecutivo en los últimos cuatro años. En 2022, la industria despachó 326 millones de botellas, cifra que descendió a 299 millones en 2023. La tendencia incrementó en 2024, con 271 millones de botellas, y volvió a retroceder el año pasado.

“En términos de volumen de envíos, el champán ha alcanzado su nivel más bajo de los últimos 20 años, con la excepción del año atípico de 2020, cuando la primera ola de confinamientos por Covid provocó que los envíos cayeran a 254 millones de botellas”, destacó el medio especializado The Drink Business.
El prestigioso espumoso francés también se ha visto afectado por el aumento en sus precios, destacó el medio.
“Aunque las exportaciones descendieron levemente hasta casi 152 millones de botellas, los envíos confirman la importancia estratégica de los mercados internacionales y el atractivo universal del Champagne”, señaló el organismo en un comunicado.
Respaldada por su denominación de origen y la tradición de las casas productoras, el champán está rodeado de un halo de lujo que lo mantiene en la mente de los consumidores. De acuerdo con la empresa de análisis e inteligencia de mercado Global Growth Insights, el mercado global de la bebida fue valorado en US$6.120,3 millones en 2025 y alcanzará los US$6.260,5 millones en 2026.
En su comunicado, el Comité señaló que Francia “sigue siendo el mercado de referencia para el champán”. Con alrededor de 114 millones de botellas, el mercado interno se mantiene como “una prioridad absoluta para la industria”, señaló el organismo













