Milei planea préstamos en dólares para todos y pone fin a un tabú

Desde el traspié de la deuda de 2001, a los bancos argentinos se les ha impedido prestar dólares a individuos o empresas que no generan ingresos en la moneda estadounidense

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Por Ignacio Olivera Doll
04 de febrero, 2026 | 01:52 PM

El presidente Javier Milei busca dejar atrás uno de los mayores tabúes financieros de Argentina: ofrecer préstamos en dólares a personas y empresas que no ganan en dólares.

Desde el traspié de la deuda de 2001, a los bancos argentinos se les ha impedido de hecho prestar dólares a prestatarios que no generan ingresos en la moneda estadounidense. Después de todo, fue la escasez de dólares la que aceleró el derrumbe de entonces y el colapso económico que siguió.

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Ahora, el gobierno de Milei apuesta a que lo que alguna vez fue un polvorín pueda convertirse en un motor de crecimiento. El ministro de Economía, Luis Caputo, planteó la idea durante una entrevista radial el lunes, al señalar que el país necesita más préstamos en dólares para ayudar a impulsar una expansión que ha sido tibia durante la mayor parte de los dos años de Milei en el cargo. El gobierno pretende derogar una ley en el Congreso antes de fin de año y cambiar las regulaciones del Banco Central, dijo a Bloomberg News una persona familiarizada con el asunto bajo condición de anonimato por tratarse de discusiones internas.

La propuesta es sencilla: darles a los bancos un uso rentable para los dólares que están ociosos en sus sucursales, canalizándolos hacia clientes “de alto perfil” —personas y empresas con sólida performance crediticia, incluidos desarrolladores inmobiliarios— que puedan usar los fondos para invertir en el país.

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“Los bancos van a tener fondeo barato: le pagarán a la gente, digamos, 4%, y van a poder financiar desarrollos inmobiliarios, hipotecas”, dijo Caputo. “Todo eso reactiva la economía.”

Sin embargo, los riesgos no han desaparecido. El peso se derrumbó repetidamente a lo largo de los años, acumulando una caída de 99% frente al dólar solo en la última década. Si volviera a desplomarse bajo Milei, como temen algunos economistas, dejaría a los argentinos con cuentas enormes para pagar por sus nuevas deudas en dólares.

Bloomberg

Es posible que los individuos no sean lo suficientemente sofisticados como para comprender plenamente esos riesgos al tomar préstamos en dólares, señaló Daniel Marx, un economista que fue secretario de Finanzas de Argentina en 2001 y hoy es socio y director de la consultora privada Quantum Finanzas. En las empresas, los ejecutivos “por lo general están mejor preparados para manejar este tipo de crédito en dólares que el hogar promedio”, dijo.

El crédito en dólares ha sido durante mucho tiempo un “tabú” en Argentina, tras la crisis del 2001, a tal punto que los gobiernos prohibieron desde entonces mediante un decreto de 2002 y normas del banco central. El marco posterior a la crisis permitió depósitos en moneda extranjera solo si se utilizaban exclusivamente para financiar operaciones de comercio exterior y actividades relacionadas.

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Si Milei logra movilizar aunque sea una porción de los ahorros en dólares del país, esto podría elevar la inversión y expandir un sistema financiero que es demasiado pequeño para la economía argentina.

Caputo ha intentado reiteradamente convencer a los argentinos de usar sus propios dólares: primero a través de una amnistía fiscal (blanqueo), luego permitiendo que más transacciones se realicen en dólares y, más recientemente, mediante un plan de “inocencia fiscal” destinado a aliviar la vigilancia de fondos no sospechados de actividad criminal.

Su argumento más amplio es que los argentinos están sentados sobre una montaña de dólares en efectivo fuera del sistema: un acopio que el Banco Central estima en alrededor de US$170.000 millones. El impulso del gobierno a la “inocencia fiscal” está diseñado, en parte, para acelerar el regreso de al menos una parte de ese dinero a los bancos.

Para reducir la reacción en contra, se espera que el Banco Central imponga resguardos prudenciales sobre la calificación de los beneficiarios, las garantías y la proporción de depósitos que puede prestarse, dijo la persona familiarizada con el tema.

Aún hay pocos detalles del plan. Sin embargo, un destino probable para una gran parte de las nuevas líneas de crédito en dólares son las hipotecas, una forma de financiamiento que los argentinos solo han disfrutado en breves ventanas de estabilidad económica, según la misma persona.

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