Bloomberg — El ministro de Finanzas, Dario Durigan, anunció este viernes que Brasil y Estados Unidos han puesto en marcha una iniciativa conjunta para combatir las bandas de delincuencia organizada transnacional que han intensificado el contrabando de armas y drogas ilegales en toda América Latina.
La medida forma parte de una colaboración bilateral entre la Receita Federal de Brasil y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., y se ha bautizado como Proyecto MIT —siglas de Mutual Interdiction Team (Equipo de Interdicción Mutua)—, cuyo objetivo es integrar la inteligencia y las operaciones para interceptar envíos ilegales de armas y drogas.
Un elemento clave del proyecto, un programa denominado DESARMA, fue puesto en marcha este viernes por la agencia tributaria brasileña y compartirá información de inteligencia en tiempo real con EE.UU. sobre la interceptación de productos de origen estadounidense relacionados con armas, municiones, piezas de armas, explosivos y artículos similares.
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La iniciativa surge del diálogo en curso entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y forma parte de una agenda más amplia para frenar el flujo de mercancías ilícitas y desmantelar las organizaciones criminales que operan entre ambos países.
Brasil incautó más de 1,5 toneladas de drogas procedentes de EE.UU. en el primer trimestre de 2026, según cifras oficiales. La mayor parte de los narcóticos encontrados eran hachís y drogas sintéticas.
La iniciativa conjunta cobró impulso a finales del año pasado, cuando el entonces ministro de Finanzas, Fernando Haddad, afirmó que Brasil solicitaría el apoyo de EE. UU. en la lucha contra el crimen organizado como parte de unas negociaciones comerciales más amplias, tras una operación policial dirigida contra la evasión fiscal y el blanqueo de capitales en el sector de los combustibles.
Las investigaciones relacionadas con esa investigación revelaron que grupos criminales estaban blanqueando dinero a través de fondos de inversión con sede en Delaware, afirmó Haddad en aquel momento. Las autoridades también identificaron envíos ilegales de armas desde EE. UU. a Brasil ocultos en contenedores destinados a la exportación de materias primas.
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