Bloomberg Línea — La salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela y las amenazas de Donald Trump hacia Gustavo Petro, han encendido más el ambiente electoral en Colombia, que se prepara para elegir un nuevo Congreso y presidente.
VER MÁS: ONU dice que la incursión de EE.UU. en Venezuela violó el derecho internacional
Para Carlos Arias, analista político y gerente de comunicaciones en Estrategia & Poder, las declaraciones del presidente estadounidense “pueden alterar el escenario político colombiano” y asegura que “pueden aumentar la polarización o exacerbar el nacionalismo que ha venido desarrollando el populismo de izquierda que hoy representa Gustavo Petro”.
Desde la madrugada del 3 de enero cuando fuerzas estadounidenses capturaron al dictador Nicolás Maduro, Petro ha sido uno de los más críticos y ha llamado a la “unidad latinoamericana” para condenar la incursión irregular realizada por el gobierno de Estados Unidos.
" EE. UU. es el primer país del mundo en bombardear una capital suramericana en toda la historia humana. Ni Netanyahu lo hizo, ni Hitler ni Franco ni Salazar”, dijo Petro en su cuenta de X, en donde ha compartido información, falsa en algunos casos, sobre víctimas de la operación.
Paralelo a ello, el presidente Trump ha arremetido contra varios gobiernos latinoamericanos, entre ellos el colombiano, y al ser indagado por una posible operación en Colombia contra Petro respondió: “eso suena bien para mí”.
Opositores han celebrado la advertencia de Trump, pero analistas aseguran que sería un golpe a la democracia en Colombia.
Fernando Posada, politólogo de la Universidad de Los Andes con maestría en política latinoamericana aseguró que “ningún colombiano, que de verdad sea un demócrata, puede pedirle a otro país que remueva del poder a un presidente legítimo que cumple su periodo de mandato constitucional”.
El experto opina que “Petro lidera un pésimo gobierno, divisivo, destructivo y con graves escándalos, pero hasta el 7 de agosto de 2026 es el presidente legítimo del país”, en ese sentido considera que “la democracia solo puede funcionar si todos la aceptamos como la única regla válida en la política”.
Elecciones en marzo
Colombia entró en un proceso electoral que concluirá en junio. El 8 de marzo se elegirá el Congreso que legislará hasta 2030 y se realizarán las consultas partidistas que definirán los aspirantes a la presidencia, proceso que tendrá lugar entre mayo y junio. Gustavo Petro, exguerrillero del M-19, no puede presentarse a la reelección.
Para Arias, Petro e Iván Cepeda (candidato del izquierdista Pacto Histórico), cualquier declaración de Trump contra Petro y su candidato puede inclinar la balanza en el proceso electoral.
VER MÁS: Venezuela necesita una de las reestructuraciones de deuda más complejas de la historia: UBS
“Cualquier declaración que plantee Donald Trump alrededor de, por ejemplo, una posible invasión o incursión armada en Colombia para desterrar la cocaína o para librarnos de un presidente enfermo, como él lo señala, podrían claramente inclinar la balanza de una elección presidencial”.
Pero asegura que el proceso de elección popular más importante que tendrá Colombia en 2026 es el del nuevo Congreso, porque advierte que “se ha demostrado que, a pesar de que el poder presidencial es muy potente, si ese poder presidencial no está acompañado de un poder legislativo, queda débil”.
A juicio de Arias, “eso lo ha entendido muy bien Petro” y de ahí que busque impulsar a sus candidatos a Cámara y Senado a través del apoyo o rechazo al proceso constituyente que viene promoviendo. Entre tanto, Posada advierte que “los colombianos debemos oír el mensaje que nos manda Venezuela. La crisis que viven allá no empezó con llamados a una dictadura, sino con promesas de una constituyente popular y narrativas de dignidad, autodeterminación y antiimperialismo”.
“Cualquier tipo de manejo que se le dé por parte del Gobierno de los Estados Unidos a ese proceso de transición que vive Venezuela puede afectar a Colombia”, advierte Arias, quien explica que puede verse reflejado en “incursiones armadas por parte del ELN en zonas de frontera” y también “puede llegar a pasar en la opinión pública colombiana”.
Concluye diciendo que en que la dictadura en Venezuela no ha terminado porque sigue existiendo “control militar bajo el mando de Diosdado Cabello”













