Bloomberg Línea — Con un entorno económico más exigente y el colón que se mantiene fuerte frente al dólar, el sector inmobiliario costarricense atraviesa una etapa de mayor definición donde cada movimiento puede marcar la diferencia entre un gasto y una inversión real.
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Más allá de comprar una propiedad, invertir en bienes raíces involucra análisis y una lectura constante del mercado, según plantearon los asesores inmobiliarios Ezequiel Guillén y Denis Fallas, de Rent-A-House.
Como punto de partida, el comprador necesita definir en qué tipo de inversión, ya sea residencial, comercial o turística, se siente cómodo, puesto que cada rubro tiene un comportamiento distinto y exigencias propias, dijo Fallas en un podcast.
En cuanto a la rentabilidad de los inmuebles, esta depende de la ubicación, el tipo de propiedad y la gestión que haga el inversionista.
Para ilustrar este punto, los expertos dieron ejemplos concretos como San Pedro Montes de Oca, en la provincia de San José, una zona con alta demanda de alquileres estudiantiles, debido a la cercanía de universidades públicas y privadas.
En este tipo de inversión, la mayor rotación de inquilinos ocurrirá entre noviembre, diciembre y enero de cada año, por lo que el inversionista debe revisar los precios de mercado y planificar su estrategia de arrendamiento.
Mientras que en Barrio Escalante, San José, se observan nuevas torres con apartamentos de hasta tres o cuatro habitaciones. Según Guillén, estas propiedades son atractivas para alquileres residenciales o Airbnb. “El retorno, la seguridad y la estabilidad del negocio es bastante significativo”.
Otro caso son las zonas turísticas, cuya rentabilidad depende de la temporada alta, que normalmente va de octubre a mayo. Fuera de estos meses, la ocupación puede disminuir, por lo que el retorno será variable.
Además, los asesores inmobiliarios enfatizaron la importancia de calcular correctamente los ingresos y gastos asociados al inmueble, incluyendo el mantenimiento y servicios hasta impuestos municipales. Esto permite estimar con precisión el retorno neto y el tiempo necesario para recuperar la inversión inicial.
Fallas subrayó que el éxito de la compra no solo depende de la propiedad en sí, sino también de una gestión activa. Estar pendiente de los inquilinos, ajustar los precios de alquiler conforme al mercado y mantener el inmueble en buen estado son tareas que definen la rentabilidad de una inversión.
Inversión rápida
Para quienes buscan retornos rápidos, la compra para reventa se presenta como una alternativa interesante, siempre que se seleccione cuidadosamente la propiedad.
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“El secreto es escoger la propiedad correcta. Siempre saldrá esa persona urgida de vender ese inmueble al inmediato plazo”, ya sea porque debe salir del país, una urgencia médica o necesita el capital, ejemplificó Fallas.
En ese escenario, “si tiene el capital para comprar, haga una negociación que le convenga a ambos. Y usted vende a corto plazo, a precio de mercado". La ganancia puede andar entre 10% y 15%, pero “hay casos donde hemos visto que se han ganado hasta el 20% del valor que compra al valor que vende”.
También, Fallas destacó la necesidad de revisar la condición estructural y funcional del inmueble antes de cualquier transacción.
“Remodele para pensar que va a vender funcional y operativo. Si va a remodelar de cero para dejarla como nueva, tienen que sacar esos números bien, a ver si los márgenes de negociación al futuro le van a permitir vender”, precisó, resaltando la conveniencia de contratar profesionales que evalúen la estructura, plomería y electricidad, asegurando que la inversión sea segura y rentable.
El desarrollo inmobiliario es otra vía para maximizar la inversión en Costa Rica. Según Fallas, propiedades grandes o lotes estratégicamente ubicados permiten acortar tiempos y planificar proyectos con mayor certeza sobre el retorno.
“Tenemos muchas lotes, propiedades grandes donde le podemos ofrecer acortar el tiempo para empezar a construir y desarrollar, porque ya hicimos el trabajo de escoger la propiedad. Sabemos cuáles pueden desarrollarse y cuáles no”.
Un sector dinámico
De acuerdo con los especialistas, hay tres canales para que extranjeros o costarricenses fuera del país puedan invertir de forma segura: las transferencias bancarias cumpliendo las regulaciones internacionales, la utilización de criptomonedas, como en Guanacaste, o mediante agentes fiduciarios (escrow).
Para Guillén, este último es el formato más seguro, “porque si la transacción de la compra de la propiedad como se estipuló no se da por X o Y razón, su dinero se le devuelve. Es importantísimo que lo tomen mucho en consideración”.
En paralelo a las decisiones de los inversionistas individuales, el mercado inmobiliario costarricense se fortalece con el ingreso de capital extranjero y la recuperación del consumo interno. Según Cushman & Wakefield | AB Advisory, estas tendencias sostendrán el crecimiento en oficinas, industria y logística en los próximos años.













