Bloomberg Línea — La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó recientemente la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, un marco legal que establece incentivos fiscales para empresas nacionales y extranjeras con al menos 10 años de operación en el país que decidan ampliar sus actividades en sectores estratégicos.
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La normativa, aprobada en la sesión del 14 de enero, busca dinamizar la economía salvadoreña y fomentar la inversión productiva en industrias como textil y confección, agroindustria, alimentos y bebidas, autopartes, electrónica, plásticos, calzado, farmacéutica, construcción y papel y derivados, establece el proyecto.

Según la diputada Dania González, del oficialista Nuevas Ideas, la iniciativa surge en un momento de transformación económica para El Salvador, con la meta de ofrecer seguridad jurídica y competitividad que genere confianza a los inversionistas.
“Esta normativa busca atraer inversión y evitar la fuga de capitales a otros países de la región”, afirmó González en un mensaje en X. Según la legisladora, la iniciativa beneficiará a alrededor de 3.000 empresas de distintos sectores.
En tanto, el presidente de la Agencia de Promoción de Inversiones y Exportaciones (INVEST), Rodrigo Ayala, explicó que la ley responde a una demanda del sector productivo. “(Las empresas) nos decían que existen incentivos para diferentes industrias, pero no para empresas que desean expandirse”, dijo.
Beneficios fiscales
La ley establece créditos tributarios sobre el impuesto a la renta de entre 10% y 30%, según el monto de la inversión:
• 10% para inversiones entre US$1 millón y US$10 millones.
• 20% para inversiones entre US$10 millones y US$20 millones.
• 30% para inversiones superiores a US$20 millones.
Además, los beneficiarios estarán exentos del Impuesto sobre Transferencia de Bienes Raíces en la adquisición de inmuebles destinados a la expansión, siempre que se mantengan en uso por al menos cinco años.
Para acceder a los incentivos, los proyectos deben involucrar:
• Apertura de nuevas líneas de producción.
• Construcción o adquisición de infraestructura industrial y logística.
• Compra de maquinaria y tecnología.
• Creación de centros de investigación y desarrollo.
• Ampliación de la capacidad productiva existente.
La ley aclara que no se consideran elegibles proyectos que solo sustituyan activos o reduzcan operaciones.
Los interesados deberán presentar un perfil de inversionista, estar al día con sus obligaciones tributarias y aduaneras y obtener el Acuerdo de Calificación de Inversión de Expansión del Ministerio de Economía.
El Ministerio de Economía y el Ministerio de Hacienda, a través de sus respectivas direcciones, supervisarán el cumplimiento de la ley mediante inspecciones y controles para garantizar el uso adecuado de los beneficios y la conformidad con las normativas técnicas, medioambientales, tributarias y laborales.
El nuevo marco de incentivos fiscales se aprueba en un contexto en el que la inversión extranjera directa (IED) muestra señales de desaceleración en El Salvador. Según los datos más recientes del Banco Central de Reserva (BCR), el país cerró el tercer trimestre de 2025 con un saldo negativo de US$172,34 millones en IED neta, debido a que las salidas de capital superaron a los ingresos.
La entidad explicó que este comportamiento responde, entre otros factores, al pago de préstamos corporativos y al traslado de recursos a casas matrices. El resultado contrasta con los saldos positivos registrados en el primer y segundo trimestre del año y sitúa a El Salvador como el menor receptor de inversión extranjera directa en Centroamérica, de acuerdo con los indicadores oficiales.













