Guatemala tras los pasos de Colombia: Ley de Cine divide al sector aéreo y artístico del país

Con las pantallas dominadas por cine extranjero, una nueva ley busca que Guatemala impulse sus propias historias y empleos, abriendo un debate sobre su modelo de financiamiento.

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Filmación de la cinta 'Cadejo Blanco', película guatemalteca, escrita y dirigida por el estadounidense Justin Lerner.
25 de febrero, 2026 | 12:48 PM

Bloomberg Línea — Guatemala está discutiendo su primera Ley de Cine, una iniciativa que lleva más de dos décadas en la mesa y que busca crear un marco legal para fomentar la producción, distribución y exhibición cinematográfica nacional.

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El proyecto de ley 5906, que actualmente se encuentra en segunda lectura en el Congreso de Guatemala, incluye la creación del Instituto Guatemalteco de Cine y un fondo destinado a financiar total o parcialmente proyectos locales.

El proyecto ha sido respaldado por cineastas y personalidades internacionales, entre ellos, el actor guatemalteco Oscar Isaac, quien firmó una campaña a favor de la iniciativa, que ya ha reunido más de 2.000 firmas.

Parte de la financiación prevista contempla una contribución específica de US$1 a pasajeros extranjeros que arriben al país centroamericano, una medida que ha generado resistencia por parte de las asociaciones de aerolíneas.

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En un comunicado conjunto emitido esta semana, la Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas (AGLA), la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) manifestaron su oposición al cobro.

“Los cargos aplicados a la aviación, en seguimiento a los principios delineados por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), de la cual Guatemala es miembro, deben estar relacionados con la prestación de servicios a aerolíneas y pasajeros”, señalaron, al tiempo de añadir que los ingresos deberían reinvertirse en infraestructura y servicios aeronáuticos y no desviarse a otros fines.

Las asociaciones argumentan además que la aviación representa alrededor de 62.000 empleos y US$740 millones anuales para la economía guatemalteca.

El sector audiovisual, por su parte, asegura que la iniciativa responde a una necesidad histórica del país de contar con un marco jurídico que respalde la industria cinematográfica. Al respecto, Joaquín Ruano, cineasta y presidente de la Asociación Guatemalteca de Audiovisual y Cinematografía (Agacine), dijo que el proyecto busca institucionalizar la producción cinematográfica y permitir la participación de Guatemala en instancias internacionales de cine.

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El proyecto también ha recibido apoyo de la Federación Iberoamericana de Academias de Cine (FIACINE), que agrupa a instituciones de 14 países y más de 7.000 miembros de la industria audiovisual iberoamericana. En un comunicado, señaló que un marco legal permite fomentar, desarrollar, promocionar y proteger la cinematografía, además de generar empleo directo e indirecto.

Industria con historia y peso económico

El cine guatemalteco se remonta desde la primera proyección que se realizó en 1896 en el Pasaje Aycinena, en Ciudad de Guatemala, un año después de la primera exhibición de la historia, en París, Francia. Mientras que la primera producción nacional data de 1910 y fue realizada por Ramiro Fernández Xatrú.

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A la fecha, si bien no hay un dato exacto de cuántas producciones guatemaltecas se han filmado o el registro del rodaje de películas extranjeras en territorio nacional, la industria cinematográfica tiene un impacto económico significativo.

En años anteriores, la producción vinculada a actividades artísticas y de entretenimiento, así como de edición de libros, producción de películas, videos y programas de televisión alcanzó unos GTQ$6.186 millones, equivalentes a cerca de US$797 millones, según registros del Banco de Guatemala.

La asistencia a salas también ha crecido de manera constante, pasando de 5,4 millones de espectadores en 2015 a 7,2 millones en 2019, aunque la mayoría de las películas exhibidas eran de origen estadounidense (86,5%), frente a un 8,7% de producciones nacionales, según los datos expuestos en la iniciativa de Ley.

La Ley de Cine busca revertir fomentar la producción local y convertir al sector en un motor de empleo, inversión y desarrollo, según la Academia Guatemalteca de Artes y Ciencias Cinematográficas. “Ya hay filmaciones en 19 de 22 departamentos, talento en formación y un impacto económico real. Lo que falta es la ley”, dijo la asociación civil en un comunicado.

La experiencia regional

El sector espera que la Ley en Guatemala tenga un efecto similar a los casos en Colombia, República Dominicana, Panamá y Costa Rica, donde la implementación de iniciativas parecidas ha permitido aumentar el número de producciones nacionales, atraer inversión extranjera y fortalecer la asistencia a salas.

En Colombia, la ley de 2003 incrementó la producción anual de cuatro películas nacionales a más de 13 en los primeros diez años; en República Dominicana, la ley de 2010 llevó de 79 largometrajes en 2011 a 235 en 2016, con ingresos significativos en salas y aportes de inversión extranjera.

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“Es un momento histórico para que podamos tener bases sólidas y recibir producciones extranjeras”, afirma el cineasta guatemalteco Domingo Lemus. “Desde Nueva York siempre quieren producir en otros países y Guatemala se está quedando atrás por no tener los fundamentos legales para apoyar esta industria”.

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