Ciudad de México — El Senado se prepara para discutir la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas en México. Sin embargo, lo hará entre reclamos de ciudadanos y partidos de oposición por la falta de claridad en los días de descanso que tendrán los trabajadores de aprobarse la iniciativa.
Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales; de Trabajo y Previsión Social; y de Estudios Legislativos del Senado prevén discutir y votar el martes 10 de febrero el dictamen que se desprende de la reforma que la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso el pasado 3 de diciembre de 2025.
“En las próximas semanas se aprobará la semana de 40 horas y su aplicación de manera gradual”, dijo Sheinbaum el jueves 5 de febrero en su discurso ,al encabezar la ceremonia por el 109 Aniversario de la Constitución de 1917 en la ciudad de Querétaro.
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La iniciativa presidencial propone reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas de forma gradual a partir de 2027 y hasta 2030, y que la nueva jornada queda establecida en la Constitución y la Ley Federal del Trabajo.
Sin embargo, el dictamen que discutirán los senadores en comisiones ha generado reclamos por parte de la sociedad civil y legisladores de oposición porque se propone una jornada laboral de 40 horas, pero no hay claridad sobre los días de descanso a los que tendrán derecho los trabajadores.
La reforma de Sheinbaum propone que la jornada laboral será de 40 horas semanales y que por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario íntegro.
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El planteamiento de la reforma fija las 40 horas como jornada laboral semanal, pero no garantiza de forma explícita que los trabajadores gozarán de dos días de descanso semanales.
“De nada sirve decir jornada de 40 horas si no están dejando por escrito los 5 días de trabajo. El núcleo de la demanda era más tiempo y no se está consiguiendo, 40 horas sin dos días de descanso obligatorios a la semana es lo mismo que nada”, dijeron los activistas del colectivo Yo Por Las 40 Horas.
Gobierno defiende reforma; la oposición reclama
Patricia Mercado, diputada de Movimiento Ciudadano, dijo que cuando se presentó la reforma se advirtió que sólo fijaba un día de descanso, como está en la Constitución desde hace un siglo, por lo que es necesario que la jornada laboral a 40 horas considere 2 días de descanso para que cambie la vida de los trabajadores.
La legisladora señaló que varias iniciativas de compañeros que se han presentado en materia de reducción de la jornada laboral contemplan dos días de descanso por jornada laboral de 40 horas.
La reforma también propone un aumento de las horas extra permitidas, ya que pasarán de 9 a 12 horas semanales, las cuales podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días y se pagarán al doble.
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Ricardo Anaya, senador del Partido Acción Nacional (PAN), reclamó que el Gobierno de Morena prometió bajar la jornada de 48 a 40 horas y, en su opinión, la propuesta no lo contempla. “El dictamen no cambia los días de descanso y aumenta las horas extra. Generaron expectativa y entregaron simulación”.
Marath Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), acudió a una reunión con senadores el 4 de febrero y ahí defendió la reforma en los términos que propuso Sheinbaum al argumentar que la iniciativa que se envió al Congreso surgió de foros de discusión con las empresas y sindicatos.
“Hay quienes buscarían una redacción distinta en los tiempos de descanso. Lo que vamos a hacer es dejar constitucionalmente con muchísima claridad 40 horas a la semana. Hay 8 horas de trabajo diario, pues bueno, estamos con muchísima claridad que da justamente ese margen de que son 5 días de trabajo a la semana”
Marath Bolaños, secretario del Trabajo
Cuestionado sobre por qué no plasmar en la Ley un descanso de dos días y así evitar acusaciones de organizaciones sobre que la reforma es una simulación, Bolaños reiteró que quedará una jornada laboral de 40 horas en la Constitución y sugirió que hacia delante los trabajadores podrían llegar a acuerdos con sus patrones.
“¿Qué es lo que queremos? Que haya también cierta flexibilidad a favor de los trabajadores, que sean las personas trabajadoras las que definan en acuerdo con los empleadores cómo va a ser su jornada de trabajo”
Marath Bolaños, secretario del Trabajo
Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, dijo que una vez que las comisiones unidas analicen la reforma laboral el martes 10 de febrero, se le podría dar trámite de primera lectura al dictamen ese mismo día en el Pleno de la Cámara alta.
Mier apuntó que la reforma ya viene con el consenso del Consejo Coordinador Empresarial y busca beneficiar a más de 13 millones de trabajadores del sector privado. Además, afirmó que establecer la característica de dos días de descanso, sólo se beneficiaría a un sector de esos trabajadores.
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Mencionó que lo que se busca es una reforma flexible ante la heterogeneidad y diversidad de la planta productiva en México y los empleadores. “No es lo mismo un trabajador de una tienda departamental que tiene temporadas altas de ventas, a un trabajador en una plataforma marítima o un prestador de servicios turísticos”.
Una vez que la reforma de las 40 horas sea aprobada en el Senado, se turnará a la Cámara de Diputados para su dictaminación y posteriormente sería enviada al Ejecutivo federal para la promulgación de la iniciativa que Sheinbaum incluyó en sus 100 compromisos de Gobierno.













