Bloomberg Línea — La última semana de enero marca el inicio del calendario de 2026 para los bancos centrales. En menos de 72 horas se concentran al menos diez decisiones de política monetaria en economías avanzadas y emergentes. La atención de los mercados se centra en la Reserva Federal de Estados Unidos, pero también en América Latina, donde Colombia, Chile y Brasil definen su estrategia frente a una inflación que no ha terminado de ceder.
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El entorno es complejo. La desaceleración económica global aún no se confirma con claridad, las tasas reales siguen elevadas en varias economías y los estímulos fiscales previstos para este año añaden incertidumbre sobre la senda de precios. En paralelo, la política monetaria de Estados Unidos podría condicionar la trayectoria de los flujos hacia emergentes, así como la evolución de sus monedas.
Colombia se perfila como el caso más particular de América Latina. Mientras la mayoría de bancos centrales regionales prefieren la cautela, el Banco de la República enfrenta presiones inflacionarias al alza por factores internos y podría convertirse en el primero en subir tasas este año. El contraste con Brasil y Chile, que mantienen sus tasas estables, refleja la heterogeneidad de los ciclos monetarios en la región.
Expectativas sobre la reunión de la Reserva Federal
La Reserva Federal de Estados Unidos celebrará su primera reunión de política monetaria de 2026 esta semana. El mercado no anticipa movimientos en la tasa de interés de referencia, que se mantiene en el rango de 3,5% a 3,75% tras los recortes aplicados en el segundo semestre de 2025. El foco estará en el mensaje de Jerome Powell y las señales sobre el rumbo del ciclo monetario.

David Mericle, analista de Goldman Sachs, advierte que “la reunión del FOMC de enero probablemente será irrelevante, sin cambios en la tasa de fondos federales, solo cambios menores en el comunicado y pocas pistas sobre la futura trayectoria de la política”. También prevé que Powell enfatizará que “el FOMC acaba de aplicar tres recortes que deberían ayudar a estabilizar el mercado laboral y está bien posicionado por ahora mientras evalúa su impacto”.
ING sostiene que “el hecho de que el crecimiento sea fuerte, el desempleo bajo, los mercados de renta variable estén cerca de máximos históricos y la inflación esté por encima del objetivo apunta a una pausa”. Añade que “la conferencia de prensa probablemente tendrá poca consecuencia para el mercado” y que el foco estará en “la inminente nominación del presidente Trump para el nuevo presidente de la Fed”.
Para Bank of America, la clave de esta reunión reside en los riesgos asociados a la interpretación del mercado. “La Fed está en pausa pero sigue siendo dependiente de los datos”, dice el análisis del banco. Advierte que “el comunicado podría decir que los riesgos a la baja para el empleo han aumentado” y que “los inversores deben observar la opinión de Powell sobre la caída de la tasa de desempleo en diciembre y el vínculo entre la sólida actividad económica y la tasa neutral”.
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Los analistas de ING también apuntan a la presión política que rodea a la Fed en este inicio de año. “La defensa firme del presidente de la Fed, Jerome Powell, de la independencia del banco central el 11 de enero, en respuesta a la presión continua del presidente para bajar las tasas, lo confirma”, señala el informe.
Goldman Sachs proyecta que el próximo recorte de 25 puntos básicos se produciría en junio, seguido de otro en septiembre, lo que llevaría la tasa a 3% o 3,25%. “Nuestra previsión ponderada por probabilidades para la Fed está un poco por debajo de nuestra línea base y de los precios del mercado”, concluye Mericle.
Colombia, Chile y Brasil marcan la agenda en América Latina
El Banco de la República de Colombia se perfila como el protagonista regional de la semana. Tras cinco reuniones sin cambios, el mercado anticipa un giro hacia el endurecimiento monetario. Felipe Hernández y Adriana Dupita, economista de Bloomberg Economics, esperan “que el banco central de Colombia suba 50 puntos básicos el 30 de enero después de mantener 9,25% en las últimas cinco reuniones” y que “la orientación futura probablemente será más agresiva, anticipando nuevas subidas con los nuevos datos determinando su magnitud”.

Las expectativas inflacionarias han repuntado con fuerza tras el incremento de 23% en el salario mínimo decretado por el gobierno. BBVA FX Strategy destaca que “el banco calcula que el aumento del salario mínimo podría incrementar la inflación entre un 2% y 2,5% en un contexto ya inflacionario”. Agrega que “una subida de 75 puntos básicos enviaría una señal firme y podría ser bien recibida por los mercados”.
Bloomberg Economics también advierte que “las expectativas de inflación a un año aumentaron a 6,15% en enero desde 4,59% en diciembre” y que “los aumentos esperados de precios están muy por encima del objetivo de 3% más/menos un punto porcentual y en su nivel más alto desde 2023”.
En contraste, el Banco Central de Chile podría interrumpir su ciclo de relajación. Hernández y Dupita esperan “que el banco central de Chile mantenga en 4,50% en una votación unánime el 27 de enero después de un recorte de 25 puntos básicos en diciembre”. Añade que “la orientación futura probablemente mantendrá la puerta abierta a una relajación adicional este año, dependiendo de nueva información”.
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BBVA observa que “los responsables políticos pueden optar por consolidar el proceso de desinflación antes de reducir los tipos una vez más”.
En Brasil, se espera que el Copom mantenga la tasa Selic en 15% por quinta reunión consecutiva. Bloomberg Economics sostiene que “el banco central de Brasil parece dispuesto a comenzar a deshacer su política monetaria ultra-restrictiva pronto, pero no en su reunión del 28 de enero”. Añade que “el BCB puede ajustar su declaración posterior a la reunión para transmitir al mercado que ve espacio para comenzar a flexibilizar pronto, incluso si no proporciona una orientación explícita”.
BBVA coincide y apunta que “la continua rigidez de la inflación podría persuadir a los responsables políticos a retrasar el inicio del proceso de relajación hasta marzo”.

Otros emergentes apuestan por la cautela
Varios bancos centrales de economías emergentes también celebran reuniones esta semana. En la mayoría de los casos se prevé que mantengan las tasas estables. Bloomberg Economics informa que “los responsables políticos de los mercados emergentes se inclinan por la cautela, con cuatro de seis bancos centrales regionales manteniendo las tasas sin cambios esta semana”.
A Chile, Colombia y Brasil se suma Costa Rica, que también evaluará su política monetaria el 26 de enero. Se esperan decisiones similares en Mozambique, Kenia, Malawi, Angola y Azerbaiyán.
En Asia, Bloomberg Economics señala que “el Banco Central de Sri Lanka probablemente mantenga las tasas en 7,75% por cuarta reunión consecutiva el 28 de enero”. Agrega que “la inflación superará el objetivo del 5% del CBSL este año antes de converger con él en 2027”.
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En África, Sudáfrica podría iniciar un ciclo de recortes. Yvonne Mhango, economista de Bloomberg Economics, espera “que el banco central de Sudáfrica recorte 25 puntos básicos hasta 6,50% en su reunión del 29 de enero”. Justifica esta proyección señalando que “las presiones sobre los precios deberían disminuir en la primera mitad de 2026, ayudadas por una inflación alimentaria más suave y precios de la energía más fríos”.
En Pakistán, la expectativa es mantener. Ankur Shukla, de Bloomberg Economics, cree “que debería mantenerse” estable el tipo de referencia, pues “más relajación podría hacer que las tasas reales caigan por debajo del nivel neutral de 2,5%, en contra de la orientación del FMI de una política monetaria estricta”.
Con estos movimientos, los bancos centrales se enfrentan a un arranque de año marcado por la necesidad de gestionar presiones inflacionarias aún persistentes, ciclos monetarios asimétricos y un panorama geopolítico cada vez más incierto.













